Lavarse los dientes parece ser un hábito que muchas personas tienen interiorizadas, aunque en ciertos momentos podemos olvidarnos o no encontramos cómo hacerlo. Cuando comemos en el trabajo, dormimos en una casa ajena o nos vamos de vacaciones, no le prestamos demasiada atención a la higiene bucal. Hay quienes recurren a los chicles para evitar el mal olor, pero no es la mejor opción de cuidado. Lavarnos los dientes tiene que ser una rutina obligatoria para que no aparezcan determinados problemas de salud. Los más habituales son las caries, aftas o enfermedad en las encías.

Te contamos cuáles son los problemas que te puede generar el no realizar este cuidado bucal.

Placa bacteriana

La placa bacteriana es una sustancia blanda que se adhiere y acumula entre los dientes y todo lo que los rodea. Esta placa es normal que esté presente incluso si te cepillas los dientes y usas hilo dental con normalidad, pero si dejamos que se acumule puede generar placa dental y otras complicaciones más graves. Con el simple hecho de cepillarnos diariamente podemos eliminar esta placa; si no evitamos que se acumule puede convertirse en sarro y tan solo el dentista la podrá quitar.

Periodontitis

Estamos ante una infección grave de las encías que provoca daños en el tejido blando y destruye el hueso que mantiene los dientes. Puede generar aflojamiento o pérdida de los dientes. La periodontitis es un problema habitual, pero podemos prevenirlo en mayor medida. Por lo general, aparece si tenemos una higiene bucal deficiente. Para reducir las posibilidades de aparición deberíamos cepillarnos los dientes al menos dos veces al día, usar hilo dental a diario y acudir al dentista periódicamente para realizarnos controles.

Gingivitis

Es bastante parecida a la periodontitis, pero en un grado menos elevado. Suele causarse irritación, enrojecimiento e hinchazón en la zona de las encías que rodean los dientes. El siguiente nivel es una enfermedad grave de las encías o la pérdida de dientes. Su aparición se debe en mayor medida a una mala higiene bucal. Si seguimos los mismos consejos de cepillarnos los dientes varias veces al día, usar hilo dental y hacernos revisiones habituales, reduciremos significativamente las posibilidades de padecer gingivitis.

Sangrado de encías

Que las encías sangren no es un hecho normal. Si esto aparece es porque estás teniendo una mala higiene bucal o cualquier otro problema que un dentista debe determinar. Si te has hecho daño con el cepillo de dientes, es posible que te sangren puntualmente, pero no puede ser habitual. Quizá sea síntoma que de necesitas reforzar tu limpieza dental con un enjuague bucal.

¿Cuándo y cómo deberíamos cepillarnos los dientes?

Para lavarnos los dientes debes esperar una media hora, más o menos, después de comer. En ese espacio de tiempo, el pH de tu boca habrá vuelto a la normalidad y no dañarás el esmalte de los dientes. Normalmente, los expertos recomiendan cepillarnos entre 2 y 3 veces al día, siendo la rutina de limpieza nocturna la más importante del día.