¿Se puede prevenir la presbicia?

¿Se puede prevenir la presbicia?

Carol Álvarez

Sabemos que con el paso de los años todos vamos a necesitar el uso de gafas para ver correctamente. La edad disminuye el funcionamiento óptimo de muchos de los sentidos, siendo la presbicia uno de los más habituales en la vista.

¿Qué es la presbicia?

Esta es una afección ocular en la que el ojo pierde lentamente la capacidad de enfocar de manera rápida los objetos cercanos. Es un trastorno que afecta a todos durante el proceso de envejecimiento natural. Cuando la luz entra en el ojo, pasa a través de tu córnea; después pasa a través de la pupila para que el iris (el anillo de color en tu ojo que abre y cierra la pupila) para ajustar la cantidad de luz que pasa a través de él.

Después de atravesar la pupila, la luz atraviesa el cristalino. Si el ojo tiene un estado más saludable, el cristalino cambia de forma para que pueda doblar más los rayos de luz y enfocarlos en la retina en la parte posterior del ojo.

Por desgracia, con el paso de los años, el cristalino se vuelve menos flexible con la edad, por lo que no puede cambiar de forma tan fácilmente. Como resultado, no puede doblar la luz correctamente para enfocarla en la retina.

Principales causas

Cuando eres joven, el cristalino de tu ojo es flexible y relativamente elástico. Puede cambiar su longitud o forma con la ayuda de un anillo de músculos diminutos que lo rodean. Los músculos que rodean el ojo pueden remodelar y ajustar fácilmente el cristalino lente para adaptarse a imágenes cercanas y lejanas.

Con la edad, el cristalino lente pierde flexibilidad y comienza a endurecerse. Como resultado, este no puede cambiar de forma y se contrae para enfocar imágenes cercanas. Con este endurecimiento del cristalino, el ojo pierde gradualmente la capacidad para enfocar la luz directamente en la retina.

Cuando tienes este problema ocular antes de los 40 años, se conoce como presbicia prematura. Algunos estudios han desvelado que los factores de riesgo de pérdida temprana de la visión de cerca varían según el sexo y pueden incluir:

  • Nutrición pobre
  • Anemia
  • Fumar
  • Abuso de alcohol
  • Trabajo que requiere mucha visión de cerca (como mirar la pantalla de un ordenador todo el día)
  • Exposición sustancial a la luz solar
  • Menopausia prematura

Mirar demasiado tiempo el teléfono móvil también eleva el riesgo de desarrollar presbicia de manera prematura. En concreto, los datos se basaban en una hora en una sola sesión, o durante dos horas durante el día, durante seis meses.

mujer con presbicia prematura

Síntomas más habituales en presbicia

Las señales más comunes de la presbicia aparecen alrededor de los 40 años en la mayoría de las personas. Los síntomas generalmente implican un deterioro gradual de la capacidad para leer o trabajar de cerca. Seguramente lo notes por tener:

Fatiga visual o dolores de cabeza después de leer o trabajar de cerca

  • Dificultad para leer letra pequeña
  • Fatiga por hacer un trabajo cercano
  • Necesitar una iluminación más brillante al leer o trabajar de cerca
  • Sostener el material de lectura a la distancia de un brazo para enfocarse correctamente en él
  • Problemas generales para ver y concentrarse en objetos que están cerca de ti
  • Ser bizco

No debería confundirse con la hipermetropía, que es una condición que tiene síntomas similares a la presbicia. Sin embargo, son dos trastornos diferentes. En ambas, los objetos lejanos se ven con claridad, pero los objetos cercanos aparecen borrosos. La hipermetropía ocurre cuando el ojo es más corto de lo normal o la córnea es demasiado plana. Con estas malformaciones, los rayos de luz se enfocan detrás de la retina, como en la presbicia.

Factores de riesgo

El factor de riesgo más importante para la presbicia es la edad. La mayoría de las personas pierden cierta capacidad para concentrarse en objetos cercanos a los 40 años. Afecta a todos, pero algunas personas lo notan más que otras.

Ciertas enfermedades o medicamentos pueden causar este problema de visión en personas menores de 40 años. Cuando los síntomas de la presbicia ocurren antes de lo habitual, se denomina presbicia prematura. Si notas los síntomas de la presbicia a una edad antes de la aparición normal, puede ser un signo de una afección médica subyacente.

Las personas que tienen un mayor riesgo de sufrir este problema de manera prematura son aquellos que tienen:

  • Anemia, que es la falta de suficientes células sanguíneas normales
  • Enfermedad cardiovascular
  • Diabetes o dificultad para metabolizar el azúcar en sangre
  • Hipermetropía o hipermetropía, lo que significa que tiene mayor dificultad para ver objetos cercanos que objetos que están lejos
  • Esclerosis múltiple, que es una enfermedad crónica que afecta la columna vertebral y el cerebro
  • Miastenia gravis, que es un trastorno neuromuscular que afecta los nervios y los músculos
  • Traumatismo ocular o enfermedad
  • Insuficiencia vascular o flujo sanguíneo deficiente

Algunos medicamentos recetados y de venta libre pueden reducir la capacidad del ojo para enfocar imágenes cercanas. Tomar alcohol, medicamentos contra la ansiedad, antidepresivos, antihistamínicos, antipsicóticos, antiespasmódicos y diuréticos puede aumentar el riesgo de presbicia prematura.

Incluso, ser mujer, someterse a una cirugía intraocular o llevar una dieta poco saludable también son factores de riesgo.

¿Cómo se diagnostica la presbicia?

Lo principal es acudir a un médico especialista de ojos para saber si alguno de los síntomas indican que ya padeces este problema de visión. Además, aunque no experimentes síntomas, debes someterte a un examen ocular antes de los 40 años. Según los expertos, los adultos que no presentan síntomas o factores de riesgo asociados con enfermedades oculares deben someterse a un examen inicial a los 40 años.

Un examen de la vista puede identificar signos tempranos de enfermedad y cambios en la visión que pueden comenzar, a veces sin ningún síntoma, alrededor de esta edad. La presbicia se puede diagnosticar como parte de un examen ocular completo. Un examen típico incluirá pruebas para evaluar tus ojos en busca de enfermedades y trastornos de la visión.

Es probable que las pupilas se dilaten con gotas especiales para los ojos para permitir que el médico examine el interior del ojo. Los ojos pueden permanecer un poco sensibles a la luz durante varias horas después del examen.

Las recomendaciones para hacerse un examen de la vista varían a medida que envejeces, según la edad:

  • De 40 a 54 años: Cada dos o tres años
  • De 55 a 64 años: Cada uno a tres años
  • 65 años o más: Cada uno o dos años

Si usas gafas o lentillas o tienes un mayor riesgo de padecer ciertas afecciones oculares, es posible que debas consultar a un oculista con más frecuencia.

mujer con presbicia

¿Existe tratamiento para reducir los síntomas?

Por desgracia, no existe cura para la presbicia, pero sí existen varios tratamientos disponibles para corregir la visión. Dependiendo de la condición y estilo de vida, es posible que puedas elegir entre lentes correctivos, lentes de contacto o cirugía para corregir la visión.

Gafas sin receta

Si no necesitabas gafas antes de tener presbicia, es posible que puedas usar unas gafas de lectura sin receta. Estas se suelen disponibles en tiendas minoristas, como farmacias o parafarmacias. Por lo general, funcionan mejor para leer o trabajar de cerca.

Al elegir un par de lectura de venta libre, prueba con diferentes grados de aumento. Elige el aumento más bajo que te permita leer un periódico cómodamente sin tener que forzar la visión.

Lentes recetados

Necesitarás gafas recetadas para la presbicia si no puedes encontrar un aumento adecuado en las opciones de venta libre. También necesitarás una receta si ya tienes gafas para corregir otro problema ocular. Hay varias variaciones de gafas recetados, como usar gafas de lectura recetados si no tienes otros problemas oculares que no sean presbicia y prefieres no comprar otros.

Los bifocales también son una buena opción, ya que tienen dos tipos diferentes de enfoque, con una línea notable entre ellos. La parte superior está configurada para distancia, mientras que la parte inferior está configurada para lectura o trabajo cercano. En cambio, los trifocales tienen tres puntos de enfoque diferentes. Las porciones están configuradas para trabajo de cerca, rango medio y visión de lejos, y se pueden hacer con o sin líneas visibles.

Los lentes progresivos son similares a los bifocales. Sin embargo, no tienen una línea visible y ofrecen una transición más gradual entre las partes cercanas y distantes de la prescripción.

Cirugía

Existen varias opciones quirúrgicas para tratar la presbicia. Por ejemplo, la queratoplastia conductiva implica el uso de energía de radiofrecuencia para cambiar la curvatura de la córnea. Aunque es eficaz, la corrección puede disminuir con el tiempo para algunas personas. Por otra parte, la queratomileusis in situ asistida por láser se puede utilizar para crear monovisión. Este ajuste corrige un ojo para la visión de cerca y el otro ojo para la distancia.

El intercambio de gafas refractivos implica la extracción de tu cristalino natural. Se reemplaza por uno sintético, llamado implante de lente intraocular, dentro de tu ojo.

Consejos para prevenir la presbicia

No existe una técnica probada para prevenir este problema de visión. La disminución gradual de la capacidad de enfocar objetos cercanos afecta a todos. Puedes ayudar a proteger tu visión con estos pasos:

  • Hazte exámenes de la vista con regularidad.
  • Controla las condiciones de salud crónicas que podrían contribuir a la pérdida de la visión, como la diabetes o la presión arterial alta.
  • Usa gafas para el sol.
  • Usa anteojos protectores cuando participes en actividades que podrían derivar en lesiones oculares.
  • Sigue una dieta saludable con alimentos que contengan antioxidantes, vitamina A y betacaroteno.
  • Asegúrate de utilizar gafas de potencia adecuada.
  • Usa buena iluminación al leer.

Habla con un médico o especialista en ojos sobre cualquier cambio en tu visión o salud ocular. Muchas enfermedades y afecciones oculares pueden pararse a tiempo antes de una intervención y tener un tratamiento temprano.