¿Sabes qué es el ojo vago? Este es su tratamiento

Desde hace unos años es muy común ver a chiquillos por la calle y en patios de colegio con un parche en el ojo, aparte de otros problemas de salud y sintomatología, la gran mayoría padecen de ojo vago. Hasta que eso se «descubrió» han pasado varias generaciones por delante, pero existen diversos tratamientos para el ojo vago o ambliopía en adultos.

No se trata de una enfermedad grave, ni algo muy extraño, de hecho, es bastante más común de lo que muchos podamos llegar a creer. Es propio desde pequeños, pero si no se detecta a tiempo, crecemos toda la vida con ese problema ocular. Tiene tratamiento, tanto en la niñez como en la edad adulta.

¿Qué es el ojo vago?

Para ser más concretos, el ojo vago es una desviación o una desalineación del ojo y afecta a la disminución de la capacidad visual de uno o los dos ojos por falta de uso durante las primeras etapas de vida o periodo de aprendizaje para el cerebro y el nervio óptico (antes de los 8 o 9 años).

Esta pérdida de visión es bastante significativa y se va desarrollando en los primeros años de vida, tal y como hemos dicho. Consiste en un fallo de conexión entre el ojo y el cerebro, de manera que el cerebro ha aprendido a ignorar la visión del ojo afectado, ya que la información que recibe de él es confusa.

Esto pone en riesgo la salud visual del ojo sano porque los problemas de visión que se producen por la edad, y otros factores, normalmente afectan primero al ojo fuerte y sano.

Es de vital importancia que haya un aprendizaje visual óptimo y que ambos ojos recojan una imagen lo más nítida posible y ésta sea enviada al cerebro mediante una conexión fuerte y estable. De lo contrario, el cerebro anulará la imagen borrosa y solo se quedará con la nítida, por lo que el desarrollo no se producirá en ambos ojos y perderemos mucha visión, de ahí que se llame ojo vago.

Un niño con ojo vago y gafas negras

¿Por qué se produce?

El ojo vago o ambliopía es provocada por diversos factores y todos ellos se pueden detectar antes de los 10 años de edad:

  • Estrabismo: es muy evidente cuando un niño o adulto no tiene los ojos alineados, pues este problema ocular es una de las causas del ojo vago, precisamente porque la información que envía al cerebro es confusa y su agudeza visual no se desarrolla. El estrabismo se produce cuando los músculos que rodean al ojo y ayudan a enfocar no funcionan como deben.
  • Hipermetropía, astigmatismo o miopía: cuando el niño o adulto sufre de estos problemas oculares, también sufre, muy probablemente, de ojo vago debido al defecto refractivo.
  • Cataratas, córnea oscurecida, caída del párpado: otras 3 causas que dan como resultado un ojo vago, y es que estas enfermedades retinarias interfieren en el desarrollo de la agudeza visual, sobre todo en edades tempranas.
  • Anisometría: cuando hay descompensación de pérdida de visión entre los ojos. En este caso, el cerebro elegirá solo la imagen más nítida, ignorando la otra.

¿Se puede prevenir? Esta es la gran pregunta y la respuesta es sí y no. Por un lado, no podemos manipular la genética de nuestros hijos, al menos no de forma legal, y, por otro lado, sí que se puede prevenir el ojo vago.

Es importante hacer chequeos visuales en los primeros años de vida, para evitar este tipo de problemas, dado que el niño no sabe lo que es «ver bien», por lo tanto, no sabe diferenciar. Existen algunas pruebas caseras para detectar problemas visuales y sobre todo de profundidad, pero lo mejor es acudir a un profesional.

Síntomas del ojo vago

En edades tempranas es importante fijarse en cómo mira nuestro hijo, y también en los adultos, o incluso analizarnos a nosotros mismos y ser capaces de detectar anomalías en la visión. Aquí van algunos síntomas del ojo vago o ambliopía:

  • Entrecerrar los ojos.
  • Parpadear de forma excesiva.
  • Fritarse los ojos para ver mejor.
  • Dificultad para calcular distancias y profundidades.
  • Ojo desviado.
  • Dolores de cabeza tras mucho esfuerzo visual.
  • Cerrar un ojo para poder ver o enfocar.
  • Mala visión generalizada o visión deficiente en un ojo.
  • Que al niño le cueste señalar algo con un ojo cerrado.
  • Suelen ser niños que se tropiezan a menudo.
  • No suelen gustarles los deportes donde hay objetos a gran velocidad y hay que golpearlos o hay que encestar.
  • Les cuesta coger cosas «al vuelo».
  • Tienen malos reflejos.

Una mujer con ojo vago que usa gafas

Posibles tratamientos para curar la ambliopía

Hemos dicho que este problema visual se debe detectar en las primeras etapas de la educación infantil, pero si no ha sido así, sigue habiendo algunos tratamientos eficaces.

Curar el ojo vago en niños

Los menores de edad tienen una serie de tratamientos que suelen ser muy eficaces y son los siguientes:

  • Parche: se tapa el ojo bueno y se colocan gafas para potenciar la visión en el ojo afectado. Este tratamiento varía según el profesional que lo dicta, ya que a veces el ojo bueno permanece tapado durante semanas, otras veces solo unas horas, en otros casos el parche va alternando entre los ojos, etc.
  • Gotas para dilatar: con el fin de engañar al cerebro, se echan unas gotas para dilatar la pupila en el ojo bueno, se colocan gafas y poco a poco se potencia el desarrollo del nervio óptico y la capacidad visual del ojo vago.
  • Alterar la graduación de las gafas: hay casos en adolescentes y adultos en los que el parche no funciona, por lo que se opta por alterar la graduación del cristal del ojo bueno, de manera que se obliga al desarrollo del ojo con ambliopía.

Tratamientos para el ojo vago en adultos

Los adultos somos un punto y aparte, donde la cirugía no es tan eficaz como lo es en adolescentes, por ejemplo. Aun así, esa opción es lo último a lo que se debe acudir. Los adultos tenemos un par de tratamientos a parte de la alteración de la graduación de las gafas que hemos comentado anteriormente.

  • Filtros de Bangerter: consiste en unos filtros traslucidos que se colocan en las gafas como mantenimiento para luchar contra el ojo vago.
  • Ejercicios oculares: esta terapia es efectiva en niños y en adultos, siempre y cuando se cumpla a raja tabla con los ejercicios. Como hemos dicho, el ojo vago es un problema de desarrollo visual, por lo que estos ejercicios van a forzar ese desarrollo a través de ejercicios sencillos y básicos, algunos incluso con el ordenador o con un simple lápiz.