Por diversos motivos, en nuestro día a día nuestra piel suele resecarse e irritarse. Para combatir esto, suelen comercializarse diversas lociones y mascarillas que contienen compuestos artificiales. Sin embargo, existen diversas formas de elaborar  una mascarilla natural que favorezca la recuperación y el cuidado de nuestra piel.

Sin duda cuando hablamos de cuidar nuestra piel, una imagen muy común es la de las rodajas de pepino en los ojos o la aplicación de miel sobre la piel. En este artículo vamos a mostrar como elaborar una mascarilla natural para cuidar nuestra piel con simplemente pepino, miel y aceite de oliva.

Beneficios de esta mascarilla

Para esta mascarilla natural utilizaremos pepino, miel y aceite de oliva.

Por una parte, el pepino es uno de los ingredientes más utilizados como cosmético. Este alimento contiene una buena cantidad de vitamina E, agua y aceites naturales. Esto hace del pepino un ingrediente perfecto para hidratar la piel y proporcionarle vitalidad. Además, el pepino contiene propiedades que ayudan a regenerar nuestra piel, que se ve dañada en el día a día por multitud de factores (acné, granos, quemaduras, estrías).

Por otra parte, tenemos la miel. La miel es uno de los alimentos más nutritivos que podemos tomar, la cual tiene multitud de beneficios para el organismo. Sin embargo, también podemos aprovecharnos de este ingrediente para mejorar nuestra piel.

La miel es un potente antioxidante, los cuales son importantes para las capas dérmicas de la piel y poder mantener una correcta elasticidad y resistencia en esta. Además, la miel posee propiedades antibacterianas, lo que será un ingrediente perfecto para limpiar nuestra piel.

Por último, tenemos el aceite de oliva, el cual es utilizado desde tiempos antiguos como exfoliante natural de la piel. Además, por su alto contenido en ácidos grasos naturales y vitamina E, es una gran opción para luchar contra el envejecimiento de la piel.

Elaboración

Para elaborar esta mascarilla natural necesitaremos pepino, miel y aceite de oliva.

Primeramente, comenzaremos pelando el pepino y echándolo en un bol. Posteriormente añadiremos un poco de miel junto con un poco de aceite de oliva. Por último, podremos remover bien todo y listo, sin embargo, lo mejor sería aplastar toda la mezcla para que quede bien compacta.

Una vez que tenemos la mascarilla elaborada, estará lista para aplicarla sobre nuestra piel.