Cuando eres un ávido nadador que usa lentillas, entrar en ese chapuzón rápido se vuelve un poco más complicado. Ya que está presente el riesgo de infección ocular, es mejor sacar tus lentes de contacto antes de meterte en la piscina. Sin embargo, si eliges usarlas, toma algunas medidas para asegurarte de que tus ojos se mantengan saludables y habla con tu oftalmólogo sobre los procedimientos adecuados de seguridad e higiene.

3 consejos para nadar con lentillas en la piscina

Mira a través de unas gafas

Incluso en agua clorada, las bacterias peligrosas y otros organismos pueden prosperar. Si abres los ojos debajo del agua mientras usas lentillas, estas pueden apretarse e infectar tu ojo. Mantén el agua fuera de los ojos y de las lentillas con gafas protectoras. Estas pueden ser las gafas pequeñas que tienen piezas separadas para cada ojo o el estilo más grande que tiene un área de visualización grande. Asegúrate de que las gafas se ajusten lo suficiente como para evitar que entre agua antes de saltar.

Mantén tus ojos secos

Cuando no quieras usar gafas, elige actividades que no impliquen salpicaduras para que el agua no termine inadvertidamente en tus ojos mientras nadas. Usa movimientos de natación relajados que mantengan la cabeza fuera del agua en todo momento y cierra los ojos tanto como sea posible. Cuando te duches al entrar o salir de la piscina, cierra los ojos y mantén la cara seca; el agua del grifo puede ser tan peligrosa como el agua de la piscina. Lo mismo ocurre con el uso de una bañera de hidromasaje, si tu piscina tiene una cerca para calentarte después de nadar.

lentillas en su funda

Cambia tus lentillas inmediatamente

Si vas a nadar con lentillas, incluso si no crees que te salpique agua en la cara, quítate las lentes de contacto tan pronto como llegues a casa. Con lentillas diarias, del tipo que tiras cada noche, sigue adelante y reemplázalas. Cuando uses aquellas que no sean desechables, sácalas y límpialas con la solución de limpieza recomendada por tu oftalmólogo. Puedes volver a colocar algunas lentillas después de haberlas limpiado, mientras que otras deben remojarse durante la noche.

¿Cuándo buscar tratamiento?

Incluso con las mejores precauciones, pueden surgir problemas cuando nadas mientras usas tus lentillas. Si notas enrojecimiento, hinchazón o dolor en los ojos poco después de nadar, consulta a tu oftalmólogo de inmediato. Incluso un breve retraso puede conducir a tiempos de recuperación más largos o consecuencias más graves, como la pérdida de visión en un ojo infectado. Los síntomas pueden ser irritación básica de los químicos en el agua, pero solo tu oftalmólogo puede diagnosticarlo con mayor seguridad.