La práctica de deporte es vital para tener un buen funcionamiento de nuestro organismo y mantenernos saludable, aunque esto no evita que en ocasiones suframos lesiones u otro tipo de desventajas. Cuando hacemos alguna actividad física, nuestra piel de expone al ambiente que le rodea. Si estamos al aire libre, tendremos que hacerle frente al viento, el sol, la temperatura, la contaminación… O, si estamos en el gimnasio, nos podremos en peligro frente a las bacterias que anden pululando entre las máquinas.

Tener un correcto cuidado de higiene y protección hará que nuestra piel sufra lo menos posible.

Vigila la pérdida de grasa del rostro

Cuando nos centramos en hacer actividades aeróbicas o de cardio, la pérdida de grasa aumenta y lo notaremos también en nuestra cara. Observaremos unos pómulos más marcados, se reducirá nuestro volumen facial y serán más visibles las arrugas. Procura que no se convierta en una adicción verte la cara delgada porque tampoco es saludable que se nos marquen en exceso los huesos.

Hidrátate y protegete del sol

La hidratación a través del agua es imprescindible, pero en épocas de frío es probable que haya zonas de tu cuerpo muy secas y con cortes. Aplícate crema hidratante, aloe vera o alguna con fórmula de aceites. Ten cuidado si tienes la piel grasa, ya que el uso de productos con aceite puede provocar la aparición de granitos.

Por supuesto, usar protección solar tanto en crema como en gafas y gorras es muy importante. Así evitamos las marcas de la ropa, que siempre fastidian nuestro moreno.

Usa una toalla solo para la cara

Es normal que utilices la toalla de gimnasio que pones en las máquinas para después secarte el sudor. Evita esto, sobre todo si la usas para la cara también. Estás aportándole todas las bacterias a tus poros abiertos. Ya sabes el resultado: acné.

¿Descolgamiento facial?

Aunque lo notemos ínfimamente, los impactos repetidos contra el suelo provocan que nuestros músculos de la cara se destensen. Lo más recomendable es hidratar muy bien nuestro rostro, el cuello y el escote.

Evita el estrés oxidativo

Lo primero de todo: ¿qué es el estrés oxidativo? Cuando hacemos una actividad física de cardio, el consumo de oxígeno es alto y provoca que se acelere la oxidación de la piel (se pierde hidratación).
Para evitar que esto se convierta en un problema, los expertos recomiendan realizar cardio de 2 a 3 veces a la semana y de manera moderada. Asimismo, la alimentación rica en Vitamina C, A, E y betacaroteno ayudará bastante.