Tener los dientes blancos parece una misión bastante difícil de conseguir. Hay muchos alimentos y bebidas que nos encantan y que son muy azucaradas o ácidas, lo cual provoca un desgaste progresivo en el esmalte de nuestra dentadura. Hay comidas como la salsa de tomate o la remolacha que «manchan» los dientes por los colores tan potentes que poseen. Incluso el vino tinto, el inofensivo café diario o el vinagre de tu ensalada.

Sé que te estás agobiando de pensar en la cantidad de cosas que pueden manchar los dientes y en las que no habías caído. Imagina: eres fumador, tomas varios cafés al día, picoteas remolacha de bote y te tomas una copita de vino tinto en la cena. Tienes unas increíbles posibilidades de «ensuciar» tu esmalte. ¿Entonces qué haces? ¿Te arrancas las piezas? ¿Dejas de tomar cosas que te gustan? ¿Te lavas los dientes cada 5 minutos? Parece que hay unas pequeñas soluciones para no estresarte y evitar la obsesión por los dientes marrones.

11 alimentos y bebidas que manchan los dientes

Existen dos salsas que son potencialmente peligrosas: el vinagre balsámico y la salsa de soja. Ambas tienen pigmentos oscuros y una consistencia pegajosa que dejará manchas después de tomarlas. También nos encontramos con una especia muy usada para dar sabor a nuestros platos: el curry. Aunque está riquísima y tiene propiedades beneficiosas para la salud, la verdad es que puede dejar un tono anaranjado o amarillento en tu dentadura.

Para tomar fruta es siempre elegir la opción fresca, en lugar de los zumos. Sobre todo, los que son un poco ácidos, causan que los dientes se vuelvan más susceptibles a teñirse. Además, su contenido en azúcar puede alimentar bacterias y causar caries. Todo muy genial.
No obstante, existen algunas frutas, como las moras, las granadas y los arándanos, que pueden manchar los dientes por sus pigmentos oscuros.

La salsa de tomate también tiene un color ligeramente pigmentado y tiene un toque ácido muy característico. Te interesará saber que las comidas ácidas pueden ablandar la capa de esmaltado de los dientes, y eso hacerlos más susceptibles a las manchas. Algo similar ocurre con la remolacha, que su pigmentación teñirán los dientes de rojo o naranja.

En el caso de los refrescos no encontramos nada realmente beneficioso para el organismo. Son ácidos, están repletos de azúcar y algunos tienen colores oscuros que favorecen a la decoloración de los dientes. El café y el té son bebidas que muchas personas consumen para encontrar una dosis extra de energía, pero contienen tanino y pueden hacer que los dientes tiendan a un color marrón o gris.

Por último nos encontramos con dos grandes vicios de la sociedad: fumar cigarrillos (o cachimbas) y el vino tinto. En el primer caso, ambos contienen nicotina y alquitrán, que pueden provocan la aparición de manchas amarillas y marrones en los dientes. Sin mencionar el resto de problemas de salud relacionados con la boca. En cuanto al vino, también encontramos presencia de taninos y es común ver manchas rojas después de consumirlo.

¿Se pueden reducir las manchas sin tener que dejar de disfrutar de estos alimentos?

Existen algunos trucos, que a continuación te enseñamos, aunque lo ideal es dejar de consumir aquellos que provocan daños en el organismo (como fumar o beber alcohol).

  • Usa una pajita cuando sea posible. Puede parecerte una tontería, pero utilizar una pajita para beber es mucho mejor si tomas bebidas agresivas para tu esmalte. Eso sí, ya que también queremos pensar en el planeta, te animo a comprar pajitas de acero inoxidable.
  • No te olvides de lavar los dientes con frecuencia. Quizá estás pensando que vaya obviedad acabo de decir, pero la realidad es que muchas personas se olvidan de lavarse los dientes. Lo recomendable es hacerlo al menos dos veces al día.
  • Las pastas de dientes naturales no ayudan. Estás concienciado con el medio ambiente y quieres usar pastas naturales. Pues con el dolor de nuestro corazón: no te ayudarán con este problema. Opta por aquellas que contengan fluoruro o hidroxiapatita, ya que trabajarán para re-mineralizar los dientes y fortalecerlos. En el caso de que seas sensible, busca una que contenga hidróxido de calcio.
  • ¿Utilizas hilo dental? La mayoría dirá que no, o no lo suficiente. Prueba a convertirlo en un hábito, pero ten cuidado de no lastimarte la encía.
  • Mantente hidratado. Es importante que bebas mucha agua durante el día, pero sobre todo si consumes alimentos o bebidas que puedan manchar los dientes. El agua neutraliza el PH de las caries y ayuda a limpiar los restos de la boca.
  • Come verduras y frutas.  ¡Muerde! Comer hojas, verduras o frutas frescas. Mastica para que los dientes puedan eliminar esas manchas y eviten que la placa se asiente. Las manzanas y las peras son grandes aliados, que además te mantendrás bien nutrido.