Ya no hay excusas. El verano está a la vuelta de la esquina y empezamos a ver cómo los supermercados se abastecen de miles de botes de protector solar. ¿Deberían estar todo el año? Así es, pero estamos mal acostumbrados a usarlo exclusivamente para tomar el sol. Salir a entrenar al aire libre también requiere que nos protejamos correctamente de los rayos UV para no dañar la piel ni sufrir quemaduras innecesarias.

Con solo exponernos entre 10 y 15 minutos al día, nuestra piel acumula el daño con el tiempo y favorece a un fotoenvejecimiento adelantado. Es normal que tus entrenamientos al aire libre (sin protección) provoquen arrugas, manchas o flacidez, sin olvidarnos del cáncer. Así que para evitar sustos con el tiempo, te resolvemos las dudas más comunes relacionadas con el SPF. ¿Cómo se usa? ¿Qué ocurre si sudo?

¿Un mayor número de SPF significa una mejor protección?

Podríamos decir que sí. La creencia popular pensaba que un SPF 15 era igual de efectivo que un numero mayor, pero la ciencia ha demostrado que no es así. Cuanto mayor sea el número, mayor será la protección. Los SPF altos, como el 100, pueden tener un efecto notable contra el daño solar, así lo afirma un estudio publicado en la revista de la Academia Americana de Dermatología. Las personas voluntarias se aplicaron crema SPF 50 en un lado de la cara y SPF 100 en el otro, obteniendo como resultado que el 55% de los participantes estaban más quemados por el sol en el lado menos protegido.

Aun así, no es necesario que te estreses por elegir protectores solares por encima del 50. Una vez pasado ese número existe muy poca protección extra. Lógicamente, también dependerá de si lo está usando correctamente. Recuerda que necesitas aplicar la suficiente cantidad y volver a aplicar inmediatamente después de nadar o sudar, y cada dos a tres horas.

¿Cuál es la diferencia entre un protector solar físico y un químico?

Los protectores solares tienen dos maneras de funcionar: o absorben los rayos UV o los reflejan lejos de la piel. En el caso de los químicos, estos funcionan al absorber la energía dañina de los rayor UV. Son los protectores solares más tradicionales y tienen ingredientes como oxibenzona, octinoxato, octisalato, octocrileno, homosalato y avobenzona, o una combinación de todos. Esos ingredientes, con base de carbono, convierten los rayos UV en calor y los liberan.

Por otra parte están los protectores solares minerales que se quedan en la parte superior de la piel y desvían o dispersan los rayos UV. Sí, esas famosas cremas que nos dejan la piel blanca. Estas están hechas normalmente de óxido de zinc o dióxido de titanio. En realidad, elegir entre una protección química o física es casi una elección personal.

Habitualmente, muchas personas evitaban las cremas debido a su espesor y la cobertura blanca opaca, pero las nuevas tecnologías han mejorado este efecto y casi todas ahora se sienten más ligeras.

¿Qué ingredientes provocan que me piquen los ojos?

Todos hemos vivido esa terrible sensación. Pues realmente no son los ingredientes activos del protector solar los que causan ese escozor, sino los ingredientes que hacen de «vehículo» de los ingredientes que protegen el sol, es decir, los de la crema. Lo mejor es evitar los protectores solares químicos que contengan octilmetoxicinamato o que contengan perfume.

¿Qué puedo hacer cuando sude mientras entreno?

Lógicamente, cuando empieces a sudar, el protector solar empieza a desprenderse de la piel, así que necesitarás volver a aplicártelo. Busca fórmulas sin aceite y resistentes al agua para limitar la cantidad de protector solar que sale de su piel (sobre todo por los ojos). Incluso, puedes hacerte con algún protector solar en polvo. Este absorberá el sudor durante todo el entrenamiento y lo sentirás como una barrera pringosa.

Deberías aplicarte protector solar una hora antes de salir, para que así le de tiempo a absorberse. Si tu entrenamiento va a durar más de 2 horas, deberías llevarte tu protector para ir reaplicando sobre la marcha.

Te dejo aquí mi favorito. Es idóneo para el deporte, se absorbe rapidísimo y no deja manchas blancas. Además es muy ligero.

Si no me quemo, ¿para qué voy a usar protector solar?

Muchas personas cometen este error. Las quemaduras solares son generadas por los rayos UVB, y el cáncer de piel es causado por los rayos UVA (que son la mayoría de los rayos UV). Que te hayas quemado no quiere decir que estés protegido contra el cáncer de piel. Además, el daño causado por el sol  también causa fotoenvejecimiento acelerado, y este se acumula incluso aunque la piel no se queme.

Si está nublado o si es invierno, ¿debo aplicármelo?

Lo decíamos al comienzo, es un error que los supermercados ofrezcan protector solar solamente en épocas de calor. Los rayos UVA que causan cáncer de piel están presentes durante todo el año y todo el día De hecho, en días nublados, hasta el 80% de los rayos UV (dañinos) del sol pueden penetrar en la piel. Hazlo un hábito, échate crema antes de cada carrera al aire libre sin importar que sea invierno o verano.

¿Los deportistas tienen un mayor riesgo de cáncer de piel que los no deportistas?

Es cierto que no existe una amplia investigación sobre deportistas, pero tiene sentido que si pasan más tiempo al aire libre, sea más vulnerables. Un estudio, publicado en la revista Dermatology, encontró que los ciclistas del Tour de Suiza estaban 30 veces más expuestos a la radiación UV de lo que se recomienda.

Evidentemente, cualquier persona que pase más tiempo bajo los rayos del sol tiene un mayor riesgo de cáncer de piel. Entonces, en teoría, alguien que corre al aire libre está recibiendo más daño y tiene un mayor riesgo de cáncer de piel que alguien que no está al aire libre durante la misma cantidad de tiempo. ¡Así que protégete!

¿Qué pasa si soy propenso a los brotes de acné?

No es una excusa que no te apliques protector solar porque seas propenso a tener acné. Al igual que con cualquier otro producto para el cuidado de la piel, tienes que comprar un protector que en su etiqueta anuncie que está hecho con base de agua, sin aceites, indicado para pieles con acné o grasas, o no comedogénico. Esto último quiere decir que el protector solar se creó específicamente para no obstruir los poros.