Hay dos momentos en la vida en los que te interesas por el pH neutro: cuando te haces un tatuaje y cuando tienes problemas de piel. Hay productos de cosmética que se centran en el pH, pero casi ninguno para a fijarse en este dato. Pasamos a la siguiente línea para seguir leyendo el resto de ingredientes y obviamos totalmente su contenido. Ya es hora de que esto termine. Hubo un momento, cuando estabas en el instituto, que tuviste que aprender en química lo que significaba esta sustancia. Como sabemos que no lo recuerdas, hoy te contamos lo más importante (y lo que no debes olvidar nunca más).

¿Qué es el pH?

No pretendo dar una clase de química, así que no te preocupes porque será fácil de entender. El pH significa potencial de hidrógeno. Es decir, estamos ante la relación ácido-básico de una sustancia. Cuanto mayor sea la cantidad de iones de hidrógeno, mayor será la cantidad de ácido y menor es el pH. Existe una escala entre el 0 y el 14 para conocer si una sustancia es alcalina (tiene un pH alto) o ácida (tiene un pH bajo). El pH neutro se encuentra en el 7, que es justo el valor medio. Si la cifra está por debajo de este número, habrá más alcalinidad. No obstante, como cada organismo es un mundo, no siempre un pH neutro se encuentra en el 7. 

Tener un buen nivel de pH es fundamental para lucir una piel sana y prevenir el envejecimiento antes de tiempo.

Nuestra piel natural es ácida, sus niveles suelen estar en el 5-6. No obstante, hay investigaciones que han demostrado que la piel natural que no recibe tratamiento suele estar en un 4’7. Esa capa ácida de la piel es una barrera natural, compuesta por lácticos, aminoácidos y sebo. Estas sustancias hacen que la piel retenga humedad, evite ser dañada por los rayos UV, nos prevenga de los gérmenes y reduzca las irritaciones por los cosméticos sobre la piel. Realmente es complicado conocer cuál es el equilibrio del pH en tu piel, pero sí puedes darte cuenta por algunas señales.

¿Cómo saber si existen desequilibrios?

Tener una piel inflamada, seca, irritada o demasiado sensible, podría ser el claro ejemplo de que estás teniendo una subida de pH. La alcalinidad reduce en la piel las propiedades protectoras, favoreciendo a la aparición de arrugas o envejecimiento prematuro.

Cuando el pH de la piel es bajo (demasiado ácido), suelen manifestarse a través del enrojecimiento, la irritación, la grasa o la aparición de acné. Existen muchos productos para la piel que se basan en ácidos y pueden mejorar el acné, pero abusar de su uso puede favorecer a la eliminación de la barrera protectora y dejar a la piel hipersensible e irritada.

Tener un pH normal hace que la piel luzca suave, hidratada y relajada. Además, no se vuelve sensible a los productos que cuidan tu dermis cuando los usas diariamente.

Consejos para tener un adecuado pH neutro

Te va a parecer llamativo, pero hasta el agua en la que te duchas puede afectar a tu pH, sobre todo al del cuerpo cabelludo. Los expertos recomiendan usar agua no alcalina, ni mineral. Para lograr eso, podríamos hacernos con un suavizante de agua, en el caso de que tu piel o el cabello estés muy secos.

Por otra parte, nos encontramos con algunos geles o champús con lejía entre sus ingredientes. Esto quiere decir que volvería a nuestra piel muy alcalina, secándola mucho y favoreciendo a la aparición de quemaduras químicas. Debes fijarte también en el contenido de sulfatos y parabenos. Mi consejo es que optes por productos de limpieza humedectantes, con ácido alfa o beta hidroxilo, para ayudar a mantener los niveles ácidos correctos.

¿Qué hay con los tónicos? Además de dejar una sensación de limpieza, los tónicos son ideales para equilibrar el pH. Al igual sucede con el agua micelar, contienen ingredientes específicos para mejorar el acné y calmar la piel.