La natación es un deporte bastante completo que hace maravillas en nuestro estado físico y mental. Eso no evita que un mal cuidado corporal pueda derivarnos en lesiones o molestias, como por ejemplo el famoso “oído del nadador” u otitis externa aguda. El que la ha sufrido conoce la sensación incómoda que produce esta inflamación, así que vamos a darte consejos para evitar su aparición y cómo tratarla, en el caso de que la tengas.

¿Qué es el oído del nadador?

La otitis aguda es una inflamación, irritación o infección de la zona del oído y su conducto auditivo. En el caso del “oído de nadador”, la consideramos externa aguda. Su aparición se debe al constante contacto con del oído con el agua clorada. Este agua elimina la cera que se forma de manera natural y favorece que las bacterias sequen y escamen la piel. Asimismo, el agua que queda en nuestro oído después de nadar, favorece a la creación de un ambiente húmedo en el que nacen las bacterias.

La infección también puede darse por usar ciertos champús y que estos entren en nuestro conducto auditivo. Además, rascarse el oído, los bastoncillos de algodón y otro tipo de objetos que introduzcamos, dañan nuestra piel que recubre la cavidad del oído.

¿Cuáles son los síntomas?

Si crees que puedes tener otitis, presta atención a las señales de alarma que te presenta tu cuerpo e identifica tu infección. Los síntomas aparecen en la fase aguda (48 horas desde la infección inicial) y pueden llegar a durar unas 6 semanas si no se trata. Puedes encontrarte con:

  • Secreciones amarillentas y con olor desagradable o secreciones acuosas.
  • Problemas y pérdidas de audición.
  • Inflamación de los ganglios linfáticos del cuello.
  • Dolor del conducto auditivo e hinchazón.
  • Irritación en el interior del oído que suele provocar picores.
  • Zumbido en el interior.
  • Erupción en el tímpano.
  • Enrojecimiento del oído.

¿Se puede evitar?

Claro que se puede evitar, pese a practicar natación. Lo importante es mantener el interior del oído seco para evitar la infección. Toma nota de estos consejos porque te solucionarán tener que abandonar los entrenamientos hasta que finalice su curación.

  • Cuando salgas de la piscina, inclina la cabeza hacia los lados para eliminar todo el agua de los oídos. Tira levemente de tus lóbulos para enderecar el canal auditivo y favorecer que salga todo el agua.
  • Sécate los oídos después de nadar y de ducharte.
  • Si aún habiendo usado la toalla para secártelos, sigues teniendo sensación de humedad, usa el secador de pelo a baja velocidad. Mantenlo a una distancia decente para no provocarte lesiones auditivas.
  • Si nadas mucho y varias veces a la semana, opta por usar tapones. Acude al auiólogo para que te diseñe unos a medida. Además, el gorro de natación también te ayudará a evitar que entre agua en tus oídos.
  • Como comentábamos antes, no metas nada en el intetior. Ni bastoncillos, ni dedos ni cualquier otro objeto que pueda rasgar y crear infecciones.
  • La cera natural es buena para proteger el oído frente a las bacterias. No tengas la obsesión de limpiarla en exceso, a no ser que tengas un problema de acumulación. En ese caso, acude a tu médico para que te asesore.

¿Qué puedo hacer si ya sufro el oído del nadador?

Lo primero que debes hacer es acudir a tu médico para que diagnostique el grado de infección e inflamación. Por norma general, te administrarán unas gotas antibióticas para el oído durante 10-14 días.

Es posible que puedan derivarte a otros tratamientos, dependiendo de si ha afectado más allá del oído. Por ejemplo:

  • Antibióticos orales, en el caso de que la infección se haya extendido hasta el oído medio o más allá.
  • Corticoesteroides para disminuir el picor y la inflamación.
  • Analgésicos, como paracetamol o ibuprofeno.

Algo que te ayudará también a reducir el dolor es poner paños calientes en el oído. De igual manera, acude a tu médico para que limpie el conducto auditivo y haga una valoración de las secreciones.