No hace falta tener sobrepeso u obesidad mórbida para sufrir lipedema en la piel. La mayoría de los casos aparecen en piernas de mujeres, que se ven desfiguradas por una aparente «celulitis» y que no mejora con el ejercicio o la alimentación. A continuación te desvelamos todo lo relacionado con esta enfermedad, sus síntomas y las diferencias con la famosa celulitis.

¿Qué es el lipedema en las piernas?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se trata de una acumulación atípica, blanda y simétrica del tejido graso subcutáneo, que se acompaña de hinchazón permanente y se apodera de las piernas. Tiene tendencia a la aparición de moratones, ya que los capilares están más frágiles, y es una enfermedad crónica y degenerativa del tejido adiposo.

El lipedema se da generalmente en mujeres. Aparece después de la pubertad, del embarazo o en la menopausia. Por lo que se cree que la causa son los cambios hormonales, aunque también parece que existe una cierta predisposición genética. Así que se descarta cualquier relación con la obesidad o el sobrepeso.

¿Cuáles son sus síntomas?

Los síntomas no son exactamente los mismos en todas las pacientes, ni tienen la misma intensidad. Puede tener una o varias de las siguientes características:

  • Descompensación entre piernas gruesas y pies delgados, aunque ambas piernas tengan la misma apariencia.
  • Tendencia a tener moratones en las piernas.
  • Aparición de venas varicosas o arañas vasculares.
  • Si te presionas la pierna con el dedo, la piel no se hunde.
  • Dolor en las piernas, aunque sea al tacto.
  • Incomodidad en las rodillas.
  • Aparece o empeora durante la pubertad, embarazo o menopausia.
  • Pérdida de elasticidad en la dermis.
  • Las dietas de pérdida de grasa no suelen mejorar el problema.
  • Temperatura más baja en la zona afectada.

¿Es lo mismo que la celulitis?

Muchas personas piensan que los hoyitos de la piel pueden irse con facilidad si se tiene una alimentación estricta y se realiza suficiente ejercicio. En el caso de la celulitis es posible, pero con el lipedema no. Son dos casos completamente distintos, aunque en apariencia puedan confundirse.

La celulitis es una afección causada por problemas circulatorios, que causa la acumulación de grasas y toxinas; en cambio, el lipedema es una enfermedad crónica. En ella la grasa también se acumula bajo la piel, pero a un nivel más profundo. Además, existe una mayor debilidad en los capilares sanguíneos, por lo que es más factible que surjan moratones.