Principales desencadenantes de la psoriasis

El eccema, el picor y la piel escamada son síntomas claros de que algo ocurre en nuestra piel. La psoriasis es una enfermedad cutánea que afecta a millones de personas en todo el mundo, aunque no es contagiosa entre humanos.

Esta enfermedad no puede transmitir la afección de la piel de una persona a otra. Tocar una lesión psoriásica en otra persona no hará que desarrollemos la afección, pero es conveniente conocer más sobre este tipo de problema atópico.

¿Qué es la psoriasis?

Aunque algunos piensan que su aparición es aleatoria, lo cierto es que es una enfermedad autoinmune crónica que provoca la rápida acumulación de células de la piel, causando descamación en la superficie de la piel. La inflamación y el enrojecimiento alrededor de las escamas es bastante común. Estas afecciones psoriásicas típicas son blanquecinas plateadas y se desarrollan en parches rojos gruesos. A veces, estos parches se agrietan y sangran, sobre todo cuando tenemos la piel muy reseca o nos rascamos.

La psoriasis es el resultado de un proceso de producción de piel acelerado. Por lo general, las células de la piel crecen profundamente en la piel y ascienden lentamente a la superficie. De manera eventual se caen, aunque el ciclo de vida típico de una célula de la piel es de un mes.

En personas con esta enfermedad, el proceso de producción puede ocurrir en solo unos días. Como consecuencia, las células de la piel no tienen tiempo de caerse. Esta rápida sobreproducción conduce a la acumulación de células cutáneas. Las escamas se desarrollan típicamente en las articulaciones, como los codos y las rodillas. Aunque también pueden desarrollarse en otras parte del cuerpo, como las manos, pies, cuello, cuero cabelludo y cara. Los tipos menos comunes de psoriasis afectan a las uñas, la boca y la zona alrededor de los genitales.

Tipos más habituales

Esta enfermedad de la piel tienen numerosos tipos distintos. Un especialista debe valorar en profundidad los casos para determinar el mejor tratamiento a ese tipo de psoriasis. A continuación te desvelamos los ejemplos más habituales:

  • En placas. La psoriasis en placas es el tipo más común. Los expertos estiman que alrededor del 80 por ciento de las personas con la afección padecen este tipo. Causa parches rojos e inflamados que cubren áreas de la piel. Estos parches suelen estar cubiertos de escamas o placas de color blanquecino-plateado. Las placas se encuentran en los codos, las rodillas y el cuero cabelludo.
  • Guttata. Esta es común en la niñez y causa pequeñas manchas rosadas. Los sitios más comunes de psoriasis guttata incluyen el torso, los brazos y las piernas. Estas manchas rara vez son gruesas o elevadas como la tipo en placas.
  • Pustulosa. Esta más común en adultos. Causa ampollas blancas llenas de pus y amplias áreas de piel roja e inflamada. Este tipo se localiza típicamente en áreas más pequeñas del cuerpo, como las manos o los pies, pero puede estar muy extendida.
  • Inversa. En este caso, se forman zonas brillantes de piel roja, brillante e inflamada. Se desarrollan parches de psoriasis inversa debajo de las axilas o los senos, en la ingle o alrededor de los pliegues cutáneos de los genitales.
  • Eritrodérmica. Este es un tipo de psoriasis grave y muy poco frecuente. Suele cubrir grandes secciones del cuerpo a la vez y la piel parece quemada por el sol. Las escamas que se desarrollan se desprenden en grandes secciones u hojas. No es raro que una persona con este tipo de psoriasis tenga fiebre o se enferme gravemente. Es un tipo que puede poner en peligro la vida, por lo que las personas deben consultar a un médico especialista de urgencia.

mujer con psoriasis en el brazo

¿Por qué aparece? Causas y factores

Aún no es demasiado evidente cuáles son las causas de la aparición de la psoriasis. Sin embargo, gracias a la investigación tenemos claro que hay dos factores clave: la genética y el sistema inmunológico.

Sistema inmune

Esta es una enfermedad autoinmune. Las condiciones autoinmunes significan que el cuerpo se ataca a sí mismo. En el caso de la psoriasis, los glóbulos blancos, conocidos como células T, atacan por error a las células de la piel.

En un cuerpo normal, los glóbulos blancos se utilizan para atacar y destruir las bacterias invasoras y combatir las infecciones. Este ataque erróneo hace que el proceso de producción de células de la piel se acelere. La producción acelerada de células de la piel hace que se desarrollen nuevas células de la piel con demasiada rapidez. Se empujan a la superficie de la piel, donde se amontonan. Esto da como resultado esa acumulación de placas que se asocian con la psoriasis. Los ataques a las células de la piel también hacen que se desarrollen zonas de piel enrojecidas e inflamadas.

Genética

Algunas personas heredan genes que las hacen más propensas a desarrollar esta enfermedad. Si tienes un familiar directo con la afección de la piel, tu riesgo de desarrollar psoriasis es mayor. Sin embargo, el porcentaje de personas que padecen esta enfermedad y tienen una predisposición genética es pequeño. Tan solo del 2 al 3 por ciento de las personas con el gen desarrollan la enfermedad, aunque sigue formando parte de los factores que la causan.

Otros desencadenantes

Hay agentes externos que pueden iniciar un nuevo brote de psoriasis. Estos desencadenantes no son los mismos para todos. También pueden cambiar con el tiempo. Los desencadenantes más comunes incluyen:

  • Estrés. Padecer estrés inusualmente alto puede desencadenar un brote. Si aprendes a reducir y controlarlo, puedes mejorar y posiblemente prevenir los brotes.
  • Alcohol. El consumo excesivo de alcohol puede desencadenar brotes de psoriasis. Si consumes alcohol en exceso, los brotes pueden ser más frecuentes. Es por eso que disminuir el consumo de alcohol también es inteligente para algo más que la piel.
  • Lesión. Un accidente, un corte o un rasguño pueden provocar un brote. Las inyecciones, las vacunas y las quemaduras solares también pueden desencadenarlo.
  • Medicamentos. Algunos medicamentos se consideran desencadenantes de la enfermedad. Algunos ejemplos son el litio, medicamentos antipalúdicos o medicación para la presión arterial alta.
  • Infección. La psoriasis es causada, mayormente, porque el sistema inmunológico ataca por error las células sanas de la piel. Si estás enfermo, el sistema inmunológico se acelerará para combatir la infección. Esto podría iniciar otro brote de psoriasis.

Síntomas más comunes de psoriasis

Las señales de aparición difieren de una persona a otra y dependen del tipo que se padezca. Las zonas de psoriasis pueden ser tan pequeñas como unas pocas escamas en el cuero cabelludo o el codo, o cubrir la mayor parte del cuerpo. No todas las personas experimentarán todos los síntomas, e incluso algunas tendrán otros completamente diferentes si tienen un tipo menos común.

La mayoría de las personas con esta enfermedad atraviesan ciclos de síntomas. La afección puede causar síntomas graves durante unos días o semanas, y luego pueden desaparecer y ser casi imperceptibles. En el caso de que empeore por un desencadenante común de la psoriasis, la afección puede reaparecer a los pocos días. En ocasiones, aunque es raro, los síntomas desaparecen por completo. No obstante, eso no significa que la psoriasis no vaya a volver, tan solo por ahora no muestra síntomas.

Los síntomas más habituales de la psoriasis en placas son:

  • Parches de piel rojos, elevados e inflamados
  • Escamas o placas blanquecinas-plateadas en las manchas rojas
  • Piel seca que puede agrietarse y sangrar
  • Dolor alrededor de las heridas
  • Sensación de picazón y ardor
  • Uñas gruesas y picadas
  • Articulaciones dolorosas e hinchadas

mujer con psoriasis en la espalda

Tratamientos para reducir los síntomas

Por desgracia, la psoriasis no tiene cura. Los tratamientos que proponen los médicos especialistas tienen como objetivo reducir la inflamación y las escamas, retrasar el crecimiento de las células de la piel y eliminar las placas. La mayoría de las personas con psoriasis de moderada a grave se beneficiarán al combinar varios tratamientos. Y, aunque algunas personas pueden usar el mismo tratamiento durante toda su vida, otros pueden necesitar cambiar de tratamiento ocasionalmente si la piel deja de responder a lo que están usando.

Tratamientos tópicos para psoriasis

Las cremas y ungüentos aplicados directamente sobre la piel pueden ser útiles para reducir la psoriasis leve a moderada. Los tratamientos tópicos más conocidos son los corticosteroides tópicos, retinoides tópicos, antralina (medicamento para retardar la producción de células de la piel)  análogos de la vitamina D, ácido salicílico y las cremas hidratantes.

Medicamentos y terapia de luz

Las personas con psoriasis de moderada a grave y las que no han respondido bien a otros tipos de tratamiento pueden necesitar medicamentos orales o inyectados. Muchos de estos medicamentos tienen efectos secundarios graves y los médicos suelen recetarlos durante períodos cortos de tiempo. Los más conocidos son metotrexato, ciclosporina (Sandimmune), biológicos y retinoides.

La terapia de luz es un tratamiento que utiliza luz ultravioleta o natural. La luz solar mata los glóbulos blancos hiperactivos que atacan las células sanas de la piel y provocan el rápido crecimiento celular. Tanto la luz UVA como la UVB pueden ayudar a reducir los síntomas de la psoriasis leve a moderada.