Ortonixia: los «brackets» para corregir las uñas de los pies

Muchos deportistas tienen problemas en sus uñas por culpa de un calzado inadecuado, por calcetines muy ajustados o por un mal corte. Es normal que alguna vez hayas sufrido las famosas uñas negras, o que se te haya encarnado bajo la piel. Pero este problema tiene solución con la ortonixia.

Si has oído hablar de los brackets para uñas, no estás soñando. Existen correctores muy similares a las ortodoncias que alinean los dientes. A continuación te contamos todo acerca de esta técnica.

¿Qué es la onicocriptosis?

La onicocriptosis es lo que comúnmente conocemos como uña encarnada. Es decir, cuando el borde de la uña se incrusta en la piel y produce dolor o molestias. No es necesario que estemos realizando una actividad, en reposo también puede incomodar. Lo habitual es que suceda en el dedo pulgar, dando lugar a dos clases diferentes: lateral (la más común) y frontal (la uña se encarna hacia delante).

Las causas de su aparición pueden ser varias:

  • Mal corte.
  • Malformaciones.
  • Traumatismos.
  • Calzado inadecuado.
  • Presión constante en la zona.
  • Malas pisadas.

En muchos casos se acaba recurriendo a la cirugía para resolver el problema, pero con la ortonixia se puede aliviar el dolor y mejorar el estado del pie. Para evitar tener que llegar a este punto, puedes seguir los siguientes consejos:

  • Realiza un buen corte de uñas. Tienes que cortarlas rectas y con un cortauñas adecuado y bien afilado.
  • Usa un calzado adecuado para que también se eviten problemas de rodilla, espalda, cadera, etc.
  • Acude a un podólogo para revisar la salud de tus pies. No es necesario tener una patología para acudir a este especialista. Seguramente, una visita al podólogo te ayude a prevenir cualquier tipo de problema en el futuro.

ortonixia en las uñas de los pies

¿Para qué sirve la ortonixia?

Como decíamos antes, para evitar pasar por quirófano, el tratamiento efectivo es la ortonixia. Este se encarga de corregir las uñas encarnadas, como si fuera la ortodoncia bucal. Concretamente, el objetivo es restablecer el crecimiento con un aplanamiento. Es una técnica que solo puede realizar un podólogo, ya que se necesita de material especial y de conocimientos para que se adapte a las características de cada paciente.

Este tratamiento no duele, por lo que no es necesario usar anestesia. Además, se puede continuar con la vida normal e, incluso, realizar deporte. La duración del tratamiento dependerá de la constancia y paciencia del paciente, a parte de la gravedad. La media suele estar en unos 12 meses.

Los tipos más habituales se clasifican por sus técnicas empleadas. Podemos encontrar tres técnicas diferentes:

  • Hilo de acero elástico. Este está formado por dos ganchos que se fijan en cada extremo de la uña, un anillo central y dos ramas. Cuanto más corta sea la rama, mayor presión de ejerce sobre los dos extremos. Eso hace que los bordes de las uñas no puedan volver a encarnarse.
  • Hilo de titanio. Los hilos de titanio se sellan a la placa ungueal con un poco de resina composite. Y se realiza la misma función que en el caso anterior.
  • Laminas ungueales. En este caso, se pega a la uña una pequeña lamina elástica semirrígida. La lámina ejerce la presión para corregir la posición de la uña y, al tener características elásticas, ayudan a levantarla y modificarla.

¿Cómo funcionan los brackets para uñas encarnadas?

La ortonixia es un tipo de tratamiento para las uñas que nacen hacia la piel. Esta terapia aplica unos dispositivos de alambre, parecidos a los brackets utilizados en la ortodoncia dental para eliminar o reducir la convexidad de la lámina ungueal con el tiempo. En algunos casos puede tardar entre 1 y 3 años. Existen distintos tipos como hemos visto antes, aunque un especialista te asesorará dependiendo de morfología y el grosor de las uñas afectadas.

Este tratamiento con brackets es muy útil para no ausentarnos de nuestras responsabilidades y evitar entrar en un quirófano. No obstante, es importante detectarlo a tiempo para que no derive en otros problemas de mayor gravedad.

La aplicación completa de la ortonixia suele durar unos 40 minutos y no se requiere ningún tipo de anestesia. Muchos pacientes aseguran que los cambios se notan en poco tiempo, aunque lo cierto es que la evolución es bastante progresiva, sobre todo cuando la uña comienza a crecer. En ese momento, el bracket y la resina se va desplazando hacia el final de la uña. Es necesario hacer correcciones en la consulta, como limar la uña que va creciendo. Pero no hay que preocuparse por los costes adicionales, ya que esto suele estar incluido en el precio del tratamiento.

Una vez que el alambre llega al final de la uña, es el momento de quitarlo y poner uno nuevo si fuera necesario. Esto sucede aproximadamente entre los 9 y 10 meses después de colocado, pero dependerá de la velocidad de crecimiento de la uña en cuestión.

uñas de los pies que necesitan ortonixia

¿Existen riesgos en la ortonixia?

Ahora que conocemos el funcionamiento de esta terapia y sus beneficios, hay que destacar los riesgos que pueden ocasionar. Los soportes para uñas son pequeños dispositivos correctivos que pueden pegarse a la uña o, en el caso de los soportes de alambre de acero, engancharse debajo de los bordes a ambos lados de la uña.

Normalmente, los alambres se dejarán puestos entre seis y ocho semanas. Estos son visibles en la superficie exterior de la uña, por lo que pueden ser estéticamente algo desagradables. Con el avance de la tecnología, ahora hay una tendencia hacia los aparatos compuestos de polímero que se quedan pegados a la superficie de la uña; pero siguen siendo visibles y antiestéticos.

Los aparatos ortopédicos de alambre de acero tienen un riesgo de infección de moderado a alto, ya que utilizan cualquier metal donde pueda haber una posibilidad de contacto con la piel rota o incluso las heridas abiertas más pequeñas. Además, el acero, independientemente de su pureza y composición, se degradará. La oxidación provocará un cambio que descompondrá el material y, en ese momento, el acero que se utiliza pierde su «pureza quirúrgica», lo que aumenta aún más el riesgo de infección.

La infección no solo corre el riesgo de interferir en el proceso reconstructivo, sino que también requerirá que nos sometamos a un tratamiento secundario.