Imagina por un momento corregir los defectos de tu piel con una pastilla, una ampolla o una cápsula en las comidas. Lo que hace unos años se realizaba únicamente por salud o para complementar nuestra nutrición, estos últimos años ha entrado por la puerta grande del mundo de la belleza y los cuidados de la piel gracias a la nutricosmética. Si bien el término al oírlo pensaríamos en alimento y nutrición, lo cierto es que el punto fuerte de esta rama nutricional se encontrará en los comprimidos de vitaminas, ácidos o extractos de plantas.

¿Cómo nace la nutricosmética?

Esto de los complementos alimenticios con fines de belleza tiene casi cien años. De hecho se habla que la primera aparición de un capsulado de este tipo llega de la mano de la marca Nutrilite en 1936. Desde entonces, datos de diversos estudios hablan de una inversión de mercado por encima de los 3000 millones de euros anuales en productos de este tipo.

Bajo el término de ‘cosmética oral’, no estamos más que ante productos que gracias a su composición natural, prometen un efecto determinado en piel u organismo solo con su ingesta. Ganando en las ventas los bronceadores, productos que vigilan la alopecia o que evitan las arrugas, la amalgama de productos es brutal, habiendo superado ya ampliamente a las clásicas cremas de grandes firmas.

Lucha contra el marketing

No es la primera vez que hablemos de complementos alimenticios, y de hecho de cara a una vida saludable y una actividad deportiva, la lista de complementos es interminable. Sin embargo ya en el mundo del deporte observamos como la única certeza para saber si un complemento funciona es probándolo, y en muchas ocasiones sus efectos no son los esperados.

Pues bien, en el mundo de la cosmética todo esto se agrava debido a sus precios. Podemos encontrarnos cápsulas a precios prohibitivos que prometan adelgazar, eliminar tus arrugas o combatir la fatiga que podrán hacerte efecto o no, pero el desembolso será tremendo.

En la era de Internet será sencillo encontrar comunidad ante cualquier producto, y nuestro consejo es ese, informarte antes de comprar cualquier capsulado solo por los anuncios. Con esto no negamos que el efecto cosmético de muchos productos sea el publicitado, sin embargo cada persona es un mundo y quizá para ti no sirve y estás pagando para nada. Ante el marketing, cautela.

Cápsulas nutricionales

Un sinfín de beneficios

Una vez hemos presentado a grosso modo el mundo de la nutricosmética, es interesante abordar algunos de los efectos más trabajados por el sinfín de productos que llenan el mercado. En datos, una de cada dos personas residentes en la Unión Europea ya confían en estos productos. Conozcamos sus bondades:

  • Previene la caída del cabello: Uno de los clásicos. La caída del pelo o su pérdida de densidad hace que en el mercado haya una gran cantidad de complementos alimenticios para dar fortaleza al cabello. Un cóctel de vitamina B, zinc, hierro, selenio o biotina (vitamina que afecta directamente al cabello) es el que promete evitar la caída capilar cápsula a cápsula.
  • Cuidado de la piel: Combatir la sequedad de la piel, las arrugas o el impacto de la luz es otro clásico de este sector. Vuelve a ser otro producto que mucha gente tenderá a consumir como fórmula milagro. Respecto a su composición, complejos marinos, vitamina C y zinc suelen ser los compuestos más utilizados. Parecidos a los anteriores.
  • Mejora de rendimiento deportivo: En esto creo que sabemos un poco más, pero la nutricosmética también tiene una parcela para esto. Lo que puede ofrecer la L-Carnitina o los geles deportivos, en esta ocasión lo encontramos con cápsulas sobre todo de silicio.
  • Combatir el cansancio: Para evitar la fatiga en jornadas maratonianas, la nutricosmética nos ofrece pastillas con la vitamina B como protagonista. Toda su amalgama acompañada de elementos como la espirulina o el ginseng forman cócteles energéticos.

Vigila las composiciones y compara

A modo de conclusión, nuestro consejo es que peines el mercado varias veces antes de hacer alguna inversión importante. En muchas ocasiones, los comprimidos de la nutricosmética están formados por componentes que puedes obtener fácilmente a partir de la nutrición, o en un simple herbolario, donde su precio se reducirá contundentemente.

Si definitivamente lo que te llama es probar con esta ciencia, nuestro último consejo es que compruebes sus efectos en plataformas digitales. Una vez sepas que a gente como tú le funciona, al lío. Mientras puedes hacer una inversión para nada si no es un complemento hecho para ti.