¿Por qué tienes mal olor detrás de las orejas?

¿Es posible que detrás de las orejas haya olor? Anótalo como otra de esas rarezas corporales o, en realidad, añádelo a la lista de partes del cuerpo que pueden desprender olor. Si notas que hay un hedor ahí atrás, te explicamos la causa.

No es raro que notes un olor desagradable detrás de las orejas. Esta es una región que tiende a atrapar el sudor y la humedad, lo que puede ser un escenario para olores desagradables.

5 causas que provocan mal olor detrás de las orejas

El aceite y la grasa se acumulan ahí atrás

Tú sabes que la zona T de la cara suele ser una mancha de aceite, pero detrás de las orejas también.

La región es relativamente rica en glándulas sebáceas, que segregan aceite y otras sustancias grasas. La mezcla puede acumularse debido a la falta de limpieza. El sebo tiene un olor a queso. La cantidad de sebo que secretas es puramente individual.

La solución es ducharte a diario con un jabón suave.

Son bacterias normales de la piel

Junto con el exceso de grasa, las bacterias de la piel influyen en el olor raro. Los productos para el cabello y la contaminación también pueden acumularse allí y contribuir al olor.

La solución también es ducharse diariamente. Pero incluso si no te lavas el cabello a diario, asegúrate de poner jabón en las orejas.

Puedes tener una enfermedad de la piel

Debido a que el área detrás de la oreja es rica en glándulas sebáceas, también es propensa a la dermatitis seborreica (SD).

Marcado por picazón, descamación e inflamación de la piel, así como áreas de costras y supuración, la dermatitis seborreica suele aparecer en el cuero cabelludo, pero también puede afectar otras áreas saturadas de sebo, como detrás de las orejas, la parte superior del pecho y la cara.

En los bebés, la dermatitis seborreica se conoce como costra láctea, pero afecta hasta al 3 por ciento de la población adulta y se cree que un cierto tipo de levadura puede ser la causa.

Por lo general, esto no huele por sí solo, aunque puede producir escamas amarillas grasosas que pueden atrapar el sudor y otros materiales, causando así un olor a humedad o mal.

Pregunta a tu dermatólogo para que te pueda sugerir cremas o champús o antifúngicos recetados para aclarar las costras.

hombre usando gafas en las orejas

Tu mascarilla (o gafas) tiene la culpa

Cuando usas algo alrededor de tus orejas, como gafas, mascarillas, orejeras o un casco, estos atrapan el sebo, la contaminación y las bacterias. Cuando estos no tienen un lugar para escapar, la acumulación puede causar acné, un olor desagradable y varias otras afecciones de la piel como dermatitis, psoriasis y eczema.

La solución es, además de enjabonar el área de las orejas, lavar los artículos que rozan tus orejas con regularidad. Mezcla las orejeras y las cintas para la cabeza en la lavadora y siempre lava la mascarilla después de cada uso.

Las perforaciones de tus orejas están causando problemas

Si, junto con el olor, también notas dolor, hinchazón y supuración, y te acabas de hacer un pendiente, podría tratarse de una infección. Pueden surgir infecciones si la perforación no se realizó en un ambiente estéril, donde las bacterias u otros organismos se incrustaron en la piel. Otros problemas de la piel asociados con la perforación incluyen irritación y alergia.

La solución es consultar a tu médico o dermatólogo. El tratamiento para una infección incluye antibióticos, y es posible que deba quitarse la perforación.

¿Cómo limpiar detrás de tus orejas?

Haz un esfuerzo especial para lavar esta zona. Es fácil asumir que la espuma de tu champú hará el trabajo, pero hay una razón por la que nuestras madres siempre nos recordaron que nos frotáramos detrás de las orejas.

Cada día es mejor, porque la consistencia es clave. El mismo limpiador suave que usas para tu cara también se puede usar para hacer espuma en el área de las orejas, ya que es lo suficientemente fuerte como para eliminar la piel muerta, la suciedad, el sebo, la cera y las bacterias.

No se recomienda usar exfoliantes demasiado fuertes, ya que los oídos también son propensos a la irritación y el eccema.