La piel del rostro está expuesta, continuamente, a los daños externos. Y es que soporta tanto la exposición al sol en verano, como las frías temperaturas de invierno. No cuidarla correctamente puede hacer que luzca más envejecida y apagada. Hay una serie de hábitos que se traducen en una mala apariencia de la piel. Te contamos 7 de ellos.

7 Hábitos que aceleran el envejecimiento de la piel

1. No descansar lo suficiente

El descanso adecuado es necesario para la regeneración de la piel. No hay unas horas estrictas de sueño para estar descansado al día siguiente. Algunas personas necesitan dormir más que otras. Pero lo ideal es entre siete y nueve horas. De esta manera, tu rostro amanecerá sin marcas de fatiga, como inflamación u ojeras.

2. Llevar una mala alimentación

La alimentación saludable es indispensable para todos los aspectos de la salud en todas sus vertientes. Ingerir los nutrientes básicos es necesario para que el organismo pueda funcionar. Como no podrías ser de otra manera, la buena apariencia de la piel necesita de unos alimentos saludables. Recuerda que somos lo que comemos. Por ello llevar una alimentación rica en vitaminas, antioxidantes, minerales, grasas saludables y proteínas es primordial.

3. No utilizar protector solar

El protector solar debe formar parte de nuestra rutina de cuidados y belleza a lo largo de todo el año, independientemente de que haya un sol abrasador, o no. Por supuesto, con la exposición directa al mismo, deberíamos aumentar el nivel de protección. Y es que el sol es uno de los aliados y, a la vez, enemigos de nuestra piel. Puede provocar graves consecuencias si no nos tomamos enserio cuidarnos frente a él.

4. Tener una mala rutina de cuidados

La limpieza diaria del rostro es obligatoria. Cuando nos acostemos, la piel tiene que estar limpia. Utilizar cada noche un gel limpiador y unos suaves toques de agua micelar o termal, eliminarán la suciedad y los restos de maquillaje. Así, la piel podrá respirar y regenerarse correctamente.

5. Beber poca agua

Olvídate de las bebidas azucaradas y enlatadas. Opta siempre por agua, infusiones, zumos naturales o caldos vegetales. No podemos pretender una piel perfecta, si no respetamos las necesidades de nuestro organismo. Por ello, mantente hidratado y deja de lado los productos perjudiciales.

6. El sedentarismo

El ejercicio físico y unos hábitos de vita activos son muy necesarios para la salud en general y, también, para el aspecto de nuestra piel. No hay comparación si observamos la piel de alguien que no se mueve, que se alimenta mal, que no se hidrata correctamente…; a la piel de alguien que cuida su alimentación, que bebe mucha agua, que practica ejercicio a diario… No lo pienses más, ¡el momento es ahora! ¿A qué grupo quieres pertenecer?

7. El tabaco

Fumar acentúa las arrugas, estropea el contorno de la boca, cambia los rasgos faciales, ensucia la piel y hace que luzca apagada y sin vida. Y esto, es solo una mínima porción de la cantidad de daños que puede provocar un hábito tan nocivo. Por ello, si quieres estar sano y reflejarlo en la piel, el paso número uno, es dejar de fumar.