Si eres de los que frecuenta las clases de spinning o entrenas montando en bicicleta, es posible que hayas sufrido alguna vez el molesto hormigueo en los pies y piernas. Es como una sensación de alfileres clavándose en tus extremidades que además no mejora con el paso del tiempo.

El entumecimiento es molesto e, incluso, doloroso. Pero lo peor de todo es que puede hacer que tu entrenamiento sea una completa tortura. A continuación te contamos por qué ocurre este problema y cómo puedes evitar que te suceda.

¿Cuáles son las causas más comunes?

Básicamente, el hormigueo de los pies y las piernas, mientras montamos en bicicleta tienen dos causas: la compresión nerviosa o la restricción de la circulación sanguínea.

La compresión del nervio puede darte por una colocación inadecuada de la cala o porque los zapatos están demasiado ajustados. Incluso, también puede darse el caso de que el tornillo de la cala sea muy largo para el grosor de la suela, y esté presionando la parte inferior de los pies.
Otro problema puede ser la postura que adoptas durante la conducción. Cuando vamos en la bicicleta, la zona baja de la espalda y la pelvis sufren mucho estrés y se pinzan los nervios, por lo que es normal que muchos ciclistas tengan entumecimiento en los pies.

Es bastante fácil saber cuál es la causa de ese problema, por lo que cuanto antes lo localicemos, menor será el riesgo de evitar un daño neurológico a largo plazo. Cualquier ignorancia hacia el nervio es completamente negativo para el mismo. Uno de los problemas más conocidos es el neuroma de Morton, que sucede cuando una de las ramas del nervio plantar crear un tejido cicatricial alrededor de la rama cuando trata de proteger el nervio de la compresión.
Como resultado tendremos dolor y hormigueo permanentes o duraderos en el tiempo. Si usas zapatos demasiado estrechos, podrías estar aumentando la incomodidad. Asimismo, el calzado que usamos en el día a día (tacones o zapatos puntiagudos) también contribuyen a este problema.

Por otro lado, la restricción del flujo sanguíneo puede ser el resultado de estos problemas, aunque se relaciona mayormente con el uso inadecuado de zapato o con la temperatura.

¿Cómo lidiar con los pies entumecidos?

Lo primero que debes localizar es la causa que provoca ese hormiguero en los pies, y después atacaremos al problema.

Prueba a aflojar un poco el medio de tus zapatos, sobre todo cuando hace calor. Esto ayudará a que no esté tan comprimido el pie y pueda correr mejor la circulación sanguínea. Baja de la bicicleta unos minutos y masajea tus pies. Si después de hacer esto sigues teniendo la misma sensación, es posible que la causa no esté ahí.

Asegúrese de que es tu talla de zapatos

Tener unas suelas rígidas en las zapatillas de ciclismo son excelentes para aumentar la energía, pero eso también implica que los dedos no hacen gran parte del trabajo. Los dedos de los pies no son un adorno, por lo que necesitan espacio extra para poder maniobrar. Las zapatillas tienen que ser cómodas y no ejercer ningún tipo de presión.

Si nada más comprarlos sientes puntos de presión, la sensación no va a mejorar en la bicicleta. Es cierto que casi todos los zapatos de ciclismo están hechos de materiales rígidos, pero esto también implica que deberían ser cómodos desde el primer día. De no ser así, no será tu zapato adecuado.

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