Hacer deporte en el gimnasio nos permite trabajar de manera eficiente todo nuestro cuerpo con accesorios que solo encontraremos allí. Si bien es cierto que las ventajas de entrenar en un gimnasio son muchísimas, también nos encontramos frente al riesgo de contraer enfermedades. No nos asustemos, estas patologías las podemos pillar en cualquier otro ámbito por falta de higiene y consideración hacia los demás.

No dejes de acudir al gimnasio a entrenar, pero toma medidas de higiene para no contraer ni contagiar bacterias y hongos al resto de usuarios. Secar el sudor de las máquinas, usar chanclas en las duchas y lavarnos las manos pueden suponer un freno a todo tipo de malestares.

Pie de atleta y hongos

Ya le dedicamos un artículo a esta patología tan común en los vestuarios y piscinas.
Los hongos los podemos encontrar en cualquier parte del gimnasio, pero es más fácil contraerlos si andamos descalzos por el vestuario, la ducha o la piscina. Los síntomas son palpables a simple vista, afectando a los pies y las uñas. Es importante que mantengamos siempre los pies secos para evitar su proliferación y, en caso de tenerlos, mira por tus compañeros de gimnasio y evita andar descalzo.

Además, también reducirás un alto porcentaje de contagio si te lavas las manos después de ir al servicio y después de entrenar. Evita llevar tus manos a la cara y la boca, puesto que todas las bacterias tendrán más fácil acceso.

Gripe y resfriados

¡Que levante la mano el que no se ha puesto malo durante este invierno! Exacto, ir al gimnasio y no coger un resfriado o la gripe es una ardua misión. Seguramente es de las infecciones más comunes que podemos tener en un gimnasio. Todos los usuarios tocan el mobiliario, por lo que da igual que lo limpies con tu toalla antes. Nada nos librará de los virus.

Siempre hay alguien tosiendo, estornudando o hablando cerca tuya; así que no te obsesiones y asume que caerás enfermo. Lo que te pedimos es que si tienes la gripe, tengas consideración y no vayas a entrenar. Tus compañeros te lo agradecerán eternamente.

Bacteria E. coli y hepatitis A

Tanto la bacteria como el virus pueden contagiártelo si alguien no se lava las manos después de ir al baño. Tocar el material deportivo con las manos “infectadas” favorecerá a la propagación de la patología en cuestión. Ambos causan síntomas como calambres, diarrea, vómito, etc, pero con bastantes molestos. La E.Coli se suele pasar sola en pocos días, pero si crees que tienes la Hepatitis A, acude a tu hospital para que te aconsejen sobre las vacunas.

Papiloma humano

Al igual que los hongos, el Papiloma Humano puede ser contagiado por contacto o por caminar descalzo en los vestuarios y las duchas del gimnasio. El virus del Papiloma Humano (VPH) es en realidad un grupo de virus que se están agrupados bajo este nombre. Se considera que es la enfermedad de transmisión sexual más común.

A pesar VPH normalmente se transmite mediante las relaciones sexuales, hay un porcentaje reducido que incluye al gimnasio. Bien sea por la falta de higiene o por el sudor; de ahí que sea importante el uso de toalla y que sequemos el sudor de las máquinas para minimizar el riesgo de contagio.
El problema del VPH es en la mayoría de los casos, el que lo sufre ni siquiera lo sabe, ya que apenas presentan síntomas aparentes. En algunos casos, el virus puede ocasionar la aparición de verrugas que nos harían alertarnos de que algo raro sucede.

Debemos saber que esta enfermedad no tiene cura, pero existen tratamientos que nos harán poder llevar una vida totalmente normal.