La práctica de determinados deportes, obliga muchas veces a ducharnos con demasiada frecuencia. Lo mismo ocurre con ciertas rutinas, deportivas o no, que nos obligan a ponernos en remojo más de una vez al día. Ducharse reiteradamente, ¿es perjudicial?

¿En qué me perjudica ducharme demasiado?

Numerosos estudios defienden que ducharse en exceso puede ser perjudicial para nuestra piel. Por ello, si asociamos ducharnos demasiado, con tener una mayor higiene corporal, estamos equivocados. El abuso de productos químicos que nos aplicamos, puede derivar en irritación y sequedad de la piel.

Y es que son varios los profesionales que afirman que, ducharse en exceso, puede llegar a ser más perjudicial que no hacerlo. El uso de jabones con mucha frecuencia, resulta muy agresivo para nuestro cuerpo. Todos los componentes nocivos que entran en contacto con la piel, acaban llegando a nuestro torrente sanguíneo, por lo que conviene reducirlos.

¿Y si no tengo más remedio?

Si tu trabajo, deporte, entrenamientos o rutina, te obliga a ducharte con mucha frecuencia, que no cunda el pánico. Lo que realmente incide en la sequedad de la piel es el abuso de ciertos jabones. Por ello, si tienes que hacerlo más de una vez al día, utiliza geles neutros especialmente indicados para el cuidado del pH. Además, es muy aconsejable que utilices producto una única vez. Por ejemplo, si mañana debes ducharte tres veces, utiliza jabón solo una, y el resto hazlo solo con agua. Asimismo, utiliza crema hidratante al terminar, preferiblemente con contenido de aceites vegetales.

¿Y si me baño en la playa o piscina?

Siendo así, ten aún más presente enjuagarte con agua. Elimina restos de cloro o sal marina poniéndote en remojo, sin jabones. Es importante que, junto al cuerpo, aclares también tu cabello.

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