Todo sobre la dermatitis seborreica

La dermatitis seborreica es una afección frecuente que afecta a hombres y mujeres de todas las edades. Consiste en un trastorno muy molesto que se hace visible en partes del rostro, sobre todo en zonas oleosas y en el cuero cabelludo, e incluso en el oído externo y los párpados. Este tipo de dermatitis tiene varias causas probables, pero aún no se han determinado cuales son exactamente las que provocan la dermatitis seborreica. Asimismo, hay varios tratamientos eficaces y también es conveniente conocer los factores de riesgo para evitar la regeneración, aunque ya decimos que una vez que aparece esta dermatitis, es muy raro que desaparezca.

Una vez que notemos los primeros síntomas, debemos acudir a un dermatólogo para cortar de raíz esta dermatitis, de lo contrario, podría extenderse a otras zonas y complicar el tratamiento de la enfermedad.

La dermatitis seborreica tiene diversas causas, pero ninguna ha sido demostrada como el detonante principal. Además, aunque existen multitud de tratamientos, no existe una cura milagrosa que haga desaparecer esas costras y ese despelleje que genera esta enfermedad silenciosa.

¿Qué es la dermatitis seborreica?

Es un trastorno bastante común que aparece principalmente en el cuero cabelludo, pero también puede aparecer en otras zonas del cuerpo, sobre todo allá donde haya pelo, como el pecho, la barba, las cejas, los párpados, etc. Aparte de afectar directamente al cuero cabelludo también afecta a las partes grasientas del rosto, como los lados de la nariz, el entrecejo, las orejas, las cejas, los párpados, el pecho, etc.

La dermatitis seborreica causa inflamación allí donde aparece y provoca quemazón, irritación y picores. La piel se descama soltando pellejos duros de color amarillento o blanco, como si fueran postillas. Se trata de una enfermedad crónica y recurrente que aparece más en invierno que en verano y que rara vez se consigue eliminar del todo.

Esta dermatitis puede aparecer en cualquier momento y estar o no relaciona con las causas que diremos en los apartados siguientes. Lo que sí se tiene claro es que las personas con pieles grasas son más propensas a sufrir esta enfermedad, además de aquellas personas con escaso cuidado facial o un inadecuado uso de productos faciales unido a una piel grasas y sensible.

Síntomas claros de la dermatitis seborreica

Esta afección cutánea tiene una serie de rasgos muy característicos que nos ayudarán a identificar la enfermedad, pudiendo así actuar lo antes posible y erradicarla rápidamente.

  • Escamas en el cuero cabelludo.
  • Postillas o costras en el cuero cabelludo o en algunas zonas de la cara y el cuerpo.
  • Costras que al levantarlas tienen infección.
  • Caspa y pellejos en el cuero cabelludo, oído externo, cejas, barba o bigote.
  • Zonas del rostro cubierta de grasa y escamas.
  • Blefaritis seborreica (la piel de los párpados se inflama).
  • Piel enrojecida.
  • Piel inflamada.
  • Formación de costra láctea en el cuero cabelludo (en bebés).
  • Picores y dolor en las zonas inflamadas.

Este tipo de síntomas suele acentuarse con la llegada de las estaciones frías y secas o con épocas de mucho estrés. Es importante reconocer los síntomas para actuar rápido, pero eso no asegura que vayan a desaparecer, ya que va de la mano de varias causas que habría que atacar para ver qué provoca la dermatitis seborreica.

Piel enrojecida por la dermatitis seborreica

Principales causas de esta afección

Tal y como ya hemos avanzado antes, existen una serie de causas probables que desencadenan la aparición de esta afección cutánea. Pero no debemos perder de vista que ninguna de esas causas ha sido demostrada como los detonantes únicos, sino que estarían relacionadas o podrían estarlo. Incluso hay casos en los que el detonante de la dermatitis seborreica son varias de las causas que decimos a continuación.

  • Herencia genética. Una causa que no se puede atacar, por lo tanto, nuestro caso de dermatitis será recurrente y nunca desaparecerá del todo.
  • Momentos de estrés.
  • Desajuste hormonal. En el caso de las mujeres se recomienda empezar por aquí con una visita al ginecólogo.
  • Estar en tratamiento de medicamentos a base de corticoides.
  • Padecer alguna enfermedad autoinmune.
  • Escasa higiene y uso de productos agresivos.
  • Manipular el cabello en exceso.
  • Vivir en un lugar donde haya un clima caloroso y húmedo.
  • La aparición de un hongo llamado Malassezia furfur que surge tras la inflamación de la piel y donde su hábitat son las glándulas sebáceas del cuero cabelludo.

Diagnostico primario de la dermatitis

Antes de cerrarnos a un solo diagnóstico, el profesional deberá evaluarnos concienzudamente, ya que existen otras afecciones y enfermedades que se parecen mucho a la dermatitis seborreica. El dermatólogo es el médico al que debemos acudir para poner fin a esta molesta afección. Una enfermedad que puede causar alopecia si no se trata adecuadamente, ya que las costras asfixian a los folículos pilosos y el pelo se cae y ya no crecen nuevos pelos.

El dermatólogo examinará nuestra piel y tomará muestras para descartar otras enfermedades como psoriasis, dermatitis atópica, rosácea o pitiriasis versicolor. Lo que deberá hacer es revisar el cuero cabelludo, la piel de la cara, o la piel de otras partes del cuerpo donde tenemos algunos síntomas y hacernos preguntas para determinar si es algo puntual, si es un cambio hormonal, si hay riesgo de alopecia, si estamos usando productos de belleza inadecuados, etc.

Tras la biopsia e incluso un análisis de sangre en algunos casos, se determinará si tenemos esta u otra afección y nos derivará a otros profesionales o nos recomendará el mejor tratamiento para nuestro caso.

Factores de riesgo

Ya hemos adelantado que la dermatitis seborreica una vez que llega a nuestra vida, es muy complicado deshacernos de ella, por lo que conviene estar informados sobre los principales factores de riesgo que nos van a provocar brotes con sus respectivas consecuencias, como dolores, irritabilidad, picores, marcas, etc.

  • Algunos medicamentos sobre todos los que tienen corticoides.
  • Trastornos neurológicos y psiquiátricos como la depresión o el Parkinson.
  • Sistema inmune débil.
  • Exposición al Sol.
  • En un postoperatorio o recuperación de una enfermedad grave.

Estos son solo algunos de los factores de riesgo, pero hay más como sudar mucho por la cabeza, falta de higiene, vivir en climas calurosos y húmedos, no cuidarnos adecuadamente, etc. Lo mejor es coger las principales causar que hemos expuesto e intentar no cumplirlas.

Una mujer con dermatitis seborreica lavándose el pelo

Tratamientos para curar la dermatitis seborreica

Volvemos a lo mismo, no hay cura milagrosa, pero si conseguimos atacar a las raíces principales, podremos hacer que desaparezcan o que la dermatitis seborreica esté bajo control de por vida o hasta que surja otro desajuste o episodio estresante y demás.

Será el dermatólogo quien indique el tratamiento, pero para hacernos una idea, existen champús especiales, cremas faciales, geles de baño, incluso píldoras. Los champús son adecuados para contrarrestar las acciones del hongo y evitar la hinchazón y otras consecuencias.

Las cremas, geles y lociones normalmente entre sus componentes tenemos hidrocortisona, la fluocinolona (Capex, Synalar), el clobetasol (Clobex, Cormax) y la desonida (Desowen, Desonate), así como inhibidores de la calcineurina tacrólimus (Protopic) y pimecrólimus (Elidel), pero estos últimos están relacionados con la aparición de cáncer.

Los medicamentos por vía oral son píldoras antifúngicas que se usan como último recurso porque tienen importantes efectos secundarios y pueden llegar a interactuar negativamente con otros medicamentos.

La prevención es la clave, y la tengamos ya o no, hay algunos aspectos de nuestra vida que deberemos mejorar para reducir la afección o prevenir su aparición:

  • Usar ropa de algodón 100% y lavar con detergentes suaves.
  • Tener una dieta rica en frutas y verduras.
  • No tocarse el pelo en exceso ni rozar las zonas afectadas.
  • No rascarse ni levantarse las costras, ya que eso prolifera las infecciones.
  • No comer fritos, ni picantes, ni ultraprocesados, ni quesos curados, y nada de alcohol ni refrescos.
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