Partamos de la base de que eres una persona higiénica, que se ducha diariamente y que hace lo posible por tener un buen olor corporal. No todas las personas olemos igual, ni de la misma intensidad. Lo normal es que antes de salir de casa, tanto si es para entrenar o como para ir al trabajo, nos apliquemos desodorante para aguantar la jornada entera.
¡Ojo! Está muy feo eso de ir a entrenar sin tener una higiene correcta, con la excusa de que al terminar tu entrenamiento te vas a duchar. Si hacer deporte al aire libre y solo, tiene un pase; pero en espacios públicos ten compasión de los compañeros.

Es muy habitual que a lo largo de la mañana empieces a sudar y se acumule el olor, hasta el punto de pensar si tu desodorante te ha abandonado definitivamente. La cuestión es: ¿sabrías decirnos por qué usas desodorante y no antitranspirante?

¿Desodorantes o antitranspirante?, esa es la cuestión

Aunque te parezcan la misma cosa y lo compres al azar, y sin criterio ninguno, la realidad es que son dos productos diferentes.

El desodorante podríamos decir que es una fragancia que neutraliza tu olor corporal con diferentes aromas y perfumes. Te sonará eso de “Fiebre Caliente” o “Frescor”, que te dura menos que un caramelo en un patio de un colegio.
En cambio, los antitranspirantes son un producto que intentan controlar la producción del sudor. No son muchos los que están a favor de usarlos, ya que poseen un compuesto de aluminio que tapa temporalmente los poros de la axila. ¿Cumple su función de controlar el sudor? Sí, pero naturalmente va en contra de tu sistema de autorefrigeración.

Lo más habitual es que consumamos un producto híbrido de ambos, que contenga aluminio y alguna fragancia para neutralizar el olor. Para saber qué te están echando en tu axila, tan solo tendrás que leer el listado de componentes.

¿Sabes cuándo debes aplicarte el desodorante?

Pues claro, antes de salir de casa. ¿Qué pregunta es esta?

¡Error! Recientemente salió un estudio que aconseja aplicar el antitranspirante por la noche porque tenemos una menor tasa de sudoración natural. Al aplicarlo por la mañana la efectividad no será igual, debido a que nuestro cuerpo ha comenzado con la actividad física y comienza a sudar (aunque no sea a chorro). Incluso, si tienes un problema excesivo con el sudor y quieres aumentar el efecto protector, puedes aplicarlo también por la mañana.

En cuanto al desodorante, al ser una fragancia, puedes usarlo como un perfume y aplicarlo por la mañana. Vigila que no contenga alcohol para evitar que dañe tu piel, y podrás ponértelo las veces que necesites a lo largo del día. Eso sí, no seas guarrete y limpia tus axilas antes de aplicarlo; podrías conseguir un efecto inverso con la mezcla de olores.