¿Cómo cuidar la cutícula de forma segura?

Hablamos mucho sobre el cuidado de las uñas, pero pocas personas conocen de qué están formadas y cómo se deben cuidar. Las cutículas parecen ser una parte molesta de la uña, pero realmente son inofensivas y nos protegen de las infecciones.

Si acudimos a un centro de belleza para que nos hagan la manicura, es habitual que nos eliminen la cutícula para que el esmalte de uñas no se levante. ¿Pero esto es beneficioso para la salud? A continuación conocerás su importancia, los riesgos de infección y los consejos para hacernos la manicura y pedicura correctamente.

¿Cómo identificar la cutícula de las uñas?

La cutícula es una capa de piel «muerta» ubicada a lo largo del borde inferior de los dedos de la mano o del pie. Esta zona se conoce como lecho o surco ungueal. Su principal función es proteger las uñas nuevas de las bacterias cuando crecen desde la raíz de la uña.

La cutícula en sí es la piel transparente que se encuentra por encima y alrededor de la base de la uña. Está justo delante de la piel del dedo que da comienzo a la uña (eponiquio). La lúnula es la forma de media luna que se ve en la base de la uña y se encuentra por encima de la cutícula.

cuticula de la uña

Crédito de imagen: Mundonail

Si te estás deshaciendo de lo que crees que son tus cutículas y empiezas a notar inflamación, lo más probable es que hayas alterado las células de la piel equivocada. Probablemente estés cortando los pliegues de las uñas, que son células vivas de la piel. Las cutículas son células de la piel muertas debajo del pliegue de la uña. Si las cortas correctamente, no debería causar ninguna inflamación.

Los mejores cuidados para mantenerlas sanas

La zona de alrededor de la cutícula es bastante delicada. Puede secarse, dañarse e infectarse. Es importante cuidar toda el área del alrededor y mantenerla limpia para que tus uñas se mantengan saludables y prevenirlas de un infección.

La forma más sencilla de cuidarlas es sumergir la mano o el pie en agua tibia y jabón durante unos 10 minutos cada pocos días. Esto ayuda a suavizar la cutícula y mantiene las uñas limpias. También se puede aplicar aceite para cutículas y una crema para manos. Si hidratas tus cutículas asiduamente, lograrás evitar la sequedad y el agrietamiento.

¿Es seguro cortarlas?

La ciencia sobre la seguridad de cortar las cutículas es muy variada. Los expertos en salud aconsejan no cortarlas, ni en casa ni en un salón de belleza.

Recordamos que son una parte fundamental para proteger tanto las uñas como la piel que las rodea de las infecciones. Después de cortar la cutícula, es más fácil que entren bacterias y gérmenes. Esto puede provocar una infección.

La mayoría de los centros de estética siguen cortando las cutículas, a pesar de los consejos profesionales. Como dijimos anteriormente, su eliminación favorece a que la uña no esté rugosa y la manicura permanezca durante más tiempo. Algo que puedes hacer para evitar esto, sin comprometer el resultado es pedir que empujen la cutícula hacia atrás y recorten la piel suelta.

¿Cómo eliminarlas de forma segura?

Si aún así quieres deshacerte de ellas, es importante suavizarlas primero. Puedes hacer esto remojando las uñas en agua tibia o darte un baño para que se ablanden lo suficiente. A continuación, aplica el removedor de cutículas. Si tus cutículas están secas, aplica también una crema hidratante.

Con un empujador de cutículas, empuje con cuidado la cutícula hacia atrás a lo largo del lecho ungueal. Recorta el exceso de piel y padrastros, pero nunca cortes toda la cutícula. La idea es eliminar solo el exceso de piel sin comprometer la salud.

Los empujadores de cutícula están hechos de varios materiales, aunque los más conocidos son los palitos de naranjo. Los puedes encontrar fácilmente online o en cualquier tienda de cosmética.

Paroniquia: riesgo de infecciones en la cutícula

La zona de alrededor del surco ungueal es muy delicada, por eso es normal que las cutículas se agrieten o pelen. Puedes usar aceite para cutículas, vaselina o crema hidratante para mantenerlas húmedas. Además, es seguro aplicar estos cuidados a diario, sobre todo por la noche para que tengan suficientes horas para recuperarse.

Si quieres evitar posibles daños en la cutícula, lo más recomendable es que evites pellizcarla o morderla. Si tienes un padrastro, quítalo con cuidado con unas pinzas o un cortaúñas, en lugar de arrancarlo o morderlo sin darle importancia. También es interesante que limites el uso de esmaltes y removedores agresivos (como la acetona).

Aunque todos estos consejos sean suficientes, es posible que ya hayas llegado a una infección. La paroniquia es una infección de la piel alrededor de las cutículas. Los síntomas más habituales son enrojecimiento de la piel alrededor de la uña, sensibilidad, ampollas llenas de pus, bultos alrededor y caída de uñas.

En algunas ocasiones, las más leves, pueden tratarse en casa durante pocos días. Normalmente, el médico receta un medicamento antibiótico oral o cutáneo para rebajar la inflamación. No obstante, en cualquiera de los casos es necesario acudir a un profesional que valore la gravedad de la infección.

mano sin cutícula para la manicura

Consejos a tener en cuenta para la manicura

No solamente cuenta los cuidados que tengamos en casa. Cuando acudas a un centro de belleza, es importante que tengas en cuenta algunos consejos para tu cutícula. Acude solamente a lugares profesionales que tengan licencia vigente certificada y cuenten con todos los servicios de higiene. También debes asegurarte de que la persona que realiza la manicura en tus uñas es alguien profesional, que conoce perfectamente la salud de las uñas y minimizará el riesgo de infección.

Al igual que sucede con los lugares donde se realizan tatuajes y piercings, es importante que todas las herramientas estén esterilizadas y se vean limpias antes de comenzar a tocar las uñas. Si te preocupa la calidad del material que vayan a usar, podrías evitar estos centros, llevar el tuyo propio o hacértelas en casa.

Pero no solamente debes hacer esto para protegerte de la manicura. El cuidado de la cutícula debe hacerse diario en casa. No olvides cortar tus uñas con regularidad, usar una lima para suavizar los bordes ásperos e hidratarlas. Además, para evitar las infecciones, evita morderte las uñas.

Si la manicura es el remedio para este mal hábito, piensa en los posibles peligros de verter químicos en las uñas y no permitir que respiren. En algunas ocasiones se debilitan en exceso y es posible que un médico recomiende tomar biotina.