Estamos en casi la mitad del verano y más de uno habrá experimentado las primeras quemaduras solares del año. Aunque pueda parecer algo inofensivo y temporal, además de ser dolorosas pueden llegar a causar cáncer de piel. En España, este problema avanza a pasos agigantados, aumentando un 38% en los últimos 4 años.

Para evitar estar entre ese porcentaje cancerígeno, debes prevenir las quemaduras solares y cuidar correctamente la piel. Hoy te cuento qué ocurre cuando nos quemamos y cómo podemos aliviar el dolor.

¿Qué sucede cuando nos quemamos?

Quemarnos no es tan solo tener la piel roja e inflamada, esa es la respuesta de nuestro organismo ante una amenaza externa. Para asegurarnos de cuál es el tratamiento adecuando para aliviar las quemaduras, tendremos que entender por qué tenemos la piel así.

La melanina es la misma que nos aporta color en la piel y la que ayuda a bloquear los rayos UV del sol. Cuando nos ponemos al sol, la melanina se eleva para proteger a las células y evitar que quede dañado el ADN con la radiación. Por eso, las personas morenas o con piel oscura son menos propensas a sufrir un cáncer de piel.
Así que cuanto más oscurecemos la piel, más la protegemos y más la dañamos. Y no pienses que este proceso solo dura el tiempo en el que estamos expuestos, puede llegar a durar varios días.

El cuerpo, como máquina perfecta que es, interpreta ese daño por el dolor que sentimos y envía sangre para apoyar la zona afectada. Es por eso que comienza a hincharse la piel y toma un color rojo.

¿Cómo podemos aliviar las quemaduras solares?

Dependiendo del dolor y del tipo de quemadura, tendremos que aplicar un remedio u otro. Lo primero que debes hacer es tomar una ducha templada que alivie la acumulación de flujo sanguíneo en la zona.

Aloe vera

Es el mejor remedio que puedes aplicar sobre la piel. El aloe es una planta que aporta un efecto refrescante de forma natural. Su alto contenido en agua y nutrientes esenciales estimulan la reparación celular y acelera la recuperación de la zona afectada por los rayos solares. Aunque hay muchas cremas que dicen contener aloe vera, lo mejor es usarlo en su forma original para obtener todos los beneficios.

Aplicar hielo o leche fría

La razón de aplicar frío es ahuyentar el calor de las quemaduras y reducir la inflamación. Eso sí, no apliques hielo directamente sobre la piel o puedes quemar también la piel. Usa paños o compresas que haga de frontera.

La leche también es ideal para aliviar la inflamación. Además nos aporta vitaminas que ayudan a la curación y ácido láctico que elimina las células muertas de la piel. Así que estaremos echando una mano a nuestro sistema inmune para que se recupere.
Hay quienes usan yogur frío o leche en crema fría, elige lo que tengas en el frigorífico y alivia tu dolor en pocos minutos.