Sería difícil que dijeras que no tienes ninguna cicatriz en el cuerpo. Ya sea de cuando eras pequeño y te caíste al correr (eso me pasó a mi) o de que tuviste un accidente hace poco. También es posible que alguna lesión deportiva te haya llevado a pasar por una cirugía y esto haya creado cicatrices. Tanto las antiguas como las nuevas pueden influir en tu movimiento y en la movilidad del día a día, sobre todo en los entrenamientos o cuando realizas algún deporte. Si la cicatriz está ubicada en una articulación (o cerca), se creará una mayor tensión en la movilidad. Y todos sabemos que tener un corto rango de movilidad puede ser una mala noticia en tu vida.

A continuación te contamos cómo las cicatrices pueden afectar a la movilidad, qué complicaciones pueden aparecer si no las tratas con amor y cuáles son los mejores tratamientos si te causa dolor o tienes una movilidad inadecuada. Lo primero que debes saber es que nunca debes tener dolor o una movilidad reducida para siempre. Si estás en ese punto, es importante que lo trabajes y te cures.

¿Cómo afectan las cicatrices a la movilidad?

El cuerpo humano es demasiado complejo de entender. Todo está relacionado entre sí, aunque cada célula tiene una función específica en el organismo. Es decir, si tienes una cicatriz en la rodilla debido a una lesión, es muy posible que haya zonas de tu cuerpo que puedan sentir los efectos. Puede ser que te duela la zona lumbar, la espalda o que tengas problemas al caminar. Cuando esto sucede, la movilidad se reduce y tu calidad de vida comienza a ir en picado.

Da igual que la cicatriz tenga 15 años, es posible que te esté provocando dolor en la actualidad. El tipo más común de cicatriz que afecta a la movilidad son los queloides. Los queloides se elevan por encima de la piel normal y saludable y se extienden más allá de la lesión. Es decir, son abultadas y más grandes de lo que realmente fue la lesión. Estas cicatrices se forman debido a la sobreproducción de ciertos tipos de células en el proceso de curación.

El vínculo entre la cicatriz y la movilidad también proviene del colágeno. El tejido cicatricial se forma cuando una parte del cuerpo se daña, lo que afecta a las células de colágeno normales. No hace falta que te tengan que abrir en canal, el tejido cicatricial se puede formar a partir de un corte con cuchillo también.
Como bien sabes, el colágeno se encuentra en todo el cuerpo (tendones, músculos, huesos, piel y ligamentos). Esta es una de las razones por la cual la suplementación con colágeno en polvo está tan de moda últimamente. Todos quieren una mejor piel y unos huesos más fuertes.

Cuando el corte de la piel empieza a sanar, tu cuerpo enviará toneladas de nuevas células de colágeno y otras células a la zona afectada para formar tejido sano y cerrar la herida. El problema radica en el hecho de que el cuerpo no puede organizar demasiado bien estas nuevas células sanas. Por eso es complicado volver a lucir una piel perfectamente lisa e intacta. La agrupación de células dan forma a la cicatriz, y son las que pierden su flexibilidad.

Puedes mejorar los efectos de las cicatrices

Asumamos que nunca vamos a poder deshacernos de las cicatrices. Personalmente, me parecen algo peculiar y de lo que no me querría avergonzar; pero más allá de lo físico, podemos mejorar los efectos de la cicatriz. Una de las maneras mejores y más fáciles de mejorar la movilidad y el tejido cicatricial es darte masajes.

Sí, estarás pensando que estoy loca, pero masajear la cicatriz y el tejido de esa zona ayuda con el proceso de remodelación de la piel. Lógicamente, la herida debe estar completamente curada antes de que comience este proceso. Puedes realizar masajes con fricción cruzada, que mayormente los imparten los fisioterapeutas. Con la ayuda de los dedos, dará un masaje en la dirección perpendicular a la cicatriz. Este tipo de masaje permite que las nuevas fibras de colágeno se alineen correctamente para que la apariencia de la cicatriz se vea mejor.

Incluso, también puedes realizar estiramientos para ayudar a curar las cicatrices y aumentar la movilidad. Varios ejercicios de estiramiento y flexibilidad ayudan a alargar y estirar el tejido impactado cerca de la cicatriz. Cuando consigas que el tejido sea alargado y no tan rígido, tendrás más movilidad y menos restricción.

Ponte siempre en manos de profesionales para que realicen las técnicas adecuadas en cada caso. Acude a un fisioterapeuta para que valore el estado de tu cicatriz y te ayude a mejorarla.