¿Te gusta el baño turco? Estos son sus beneficios

Es bastante probable que alguna vez hayamos oído hablar del baño de vapor o baño turco. Normalmente están en los centros de Spa junto a la sauna, y hoy vamos a contar los poros y los contras de pasar un rato dentro de esa sala llena de vapor. Sí, los baños turcos tienen bastantes beneficios para la salud, pero también hay muchos inconvenientes en los que nunca pensamos.

El baño de vapor es a partes igual, beneficioso para el organismo, pero hay a quienes les produce angustia. Es por esto por lo que nos hemos propuesto hablar de él y contar todo, desde el tiempo máximo que podemos permanecer dentro de la sala, los beneficios del vapor para nuestro cuerpo y quien no debería darse baños de vapor.

Todo esto aprenderemos si terminamos de leer el texto. Así, la próxima vez que vayamos a un Spa o queramos darnos un baño de vapor sabemos qué ventajas ofrece a nuestro cuerpo y si de verdad nosotros, por nuestra condición médica, podemos o no darnos esos baños de vapor.

¿Qué son los baños de vapor?

Son baños sin agua donde solo hay vapor de agua y una alta concentración de humedad. A diferencia de las saunas, que son aire seco, en los baños de vapor el ambiente es muy húmedo (roza el 100%) y es esto lo que propicia los beneficios que veremos en un apartado concreto algo más adelante.

Lo curioso es que dentro de las salas hay una neblina que al posarse sobre el cuerpo ayuda a dispersar nuestro calor y refresca nuestro cuerpo. Dentro de una sala de baño de vapor hay entre 25 y 36 grados de temperatura y una humedad superior al 90%.

Al baño de vapor también se le conoce como baño turco o hammam. Se le considera uno de los métodos infalibles para la relajación de ahí que uno de sus beneficios es que propicia el sueño.

El baño de vapor es famoso en el mundo entero y apareció con la Antigua Roma, dono como bien sabemos, las termas y baños públicos eran muy populares. De hecho, era de las estancias más importantes de aquella época.

Unos cuantos años después, el primer baño turco lo abrió Richard Barter en Gran Bretaña y fue tras leer el libro «Los pilares de Hércules» del escritor y diplomático británico David Urquhart.

Y es que en ese libro se hablaba de sus viajes por Marruecos y España en el año 1848 y en gran parte de la historia se mencionan los baños de vapor y la tradición que se arrastra desde la Antigua Roma.

Una pareja en un baño de vapor

Consejos antes de entrar al baño turco

A un baño turco no se puede acceder de cualquier forma, sino que debemos conocer algunas normas básicas y tener muy buenos modales. Para disfrutar plenamente de este tipo de experiencias, hay que seguir una serie de consejos que damos a continuación:

  • Informar a los responsables de si tenemos algún problema físico o mental que pueda altéranos en esa sala.
  • Decir si tomamos algún tipo de medicación.
  • Antes de entrar debemos estar bien hidratados.
  • Cuidar el aspecto físico y la higiene.
  • Usar toalla en todo momento.
  • No entrar borracho ni consumir alcohol dentro.
  • No comer ni beber dentro de la sala.
  • Usar calzado adecuado en todo momento para evitar hongos y otros contagios.
  • Respetar a los otros integrantes de la sala.
  • Permanecer en silencio.
  • Si empezamos a sentirnos mal, debemos salir de la estancia y pedir ayuda.
  • No permanecer dentro más de 20 minutos.

Beneficios del baño turco

El baño de vapor tiene multitud de beneficios y queremos contar los principales a lo largo de las siguientes líneas. De esta forma podremos valorar si nos convence pasar algo de calor durante 15 o 20 minutos o no.

Ir a un Spa no nos obliga a pasar por la sala de vapor, pero sí que hace que la experiencia sea más completa y satisfactoria.

Relaja el sistema nervioso

Los baños de vapor no son tan agobiantes y estresantes como las saunas, puesto que el ambiente es húmedo y no es calor seco. Esto ayuda a las personas con estrés y ansiedad a relajarse hasta el punto de ser capaces de dormir mejor e incluso hay quienes usan ese tiempo en el baño turco para meditar si están solos en la sala.

Es por esto por lo que otro de sus beneficios es que facilita la conciliación del sueño, tras terminar la sesión de Spa y haber cruzado todo el circuito termal.

Desinflama el sistema respiratorio

El poder del vapor ya se conoce desde hace tiempo, de hecho, cuando algún niño sufre de asma o se asfixia debido a la mucosidad y a la inflamación de los bronquios por un episodio gripal o similar, lo que se suele hacer es hacer un baño de vapor para abrir las vías respiratorias.

Con el vapor, las vías respiratorias se humedecen y aumentan su capacidad de intercambio de oxígenos en los pulmones. Si estamos con un catarro, sentiremos muchísimo alivio.

baño turco con vapor

Elimina toxinas y limpia el cuerpo

Este es de los mejores beneficios de ir a un baño turco, y es que el corazón se acelera con el fin de enfriar el cuerpo y eso, a su vez, consigue que se eliminen más toxinas del organismo.

Del mismo modo, se mejora la respuesta al sudor y los poros se dilatan, por lo que se liberan más toxinas y metales pesados. Los poros de todo el cuerpo se limpian en profundidad liberando nuestra piel de impurezas y puntos negros.

Asimismo, el vapor facilita la secreción de flujo vaginal y ayuda a que los genitales femeninos se limpien. Es más, si estamos en medio de una menstruación y es dolorosa, el vapor y la relajación, disminuirán ese dolor.

Alivia los dolores de la artritis

Si padecemos artritis reumatoide, el vapor nos calmará el dolor y las molestias en general, ya que, al mejorar la circulación sanguínea, aumenta la oxigenación de todas las células y sentiremos una sensación de alivio generalizado que secretará endorfinas y calentará las articulaciones que están dañadas.

¿Quién no puede entrar a un baño de vapor?

No, no todo es perfecto. Hay un lado negativo y es que no todos podemos acceder a un baño de vapor. Por ejemplo, las embarazadas no deberían someterse a este tipo de situaciones.

Tampoco aquellas personas con afecciones cardíacas o con problemas de circulación, incluido las varices. Las personas mayores no deberían entrar, ya que este cambio tan repentino, podría hacerles más daño que beneficio.

Del mismo modo, si tenemos algún problema de piel, alergia al sudor, tenemos asma, bronquitis o algo crónico relacionado con el sistema respiratorio, no deberíamos entrar a un baño de vapor.

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