¿Por qué aparecen las ampollas en los pies?

Las ampollas en los pies aparecen en cualquier época del año, aunque son más frecuentes en verano. El sudor, la sequedad y el roce del zapato con el pie desnudo suelen crear estas incómodas bolsitas de aire y pus.

Una ampolla es una pequeña bolsa de líquido y pueden variar de tamaño. Su aparición puede deberse a diferentes razones y se pueden desarrollar después de una quemadura en la piel, una infección por hongos o bacterias, una picadura de insecto o un traumatismo. Dependiendo de donde aparezca, la ampolla puede interferir con las tareas diarias normales. Por ejemplo, si aparece una ampolla en los pies, es posible que nos cueste caminar, hacer ejercicio o estar de pie durante largos períodos de tiempo.

No obstante, lo más normal es que las ampollas aparezcan en los pies. Afortunadamente, varios tratamientos caseros pueden aliviar las molestias y reducir el riesgo de que aparezcan de manera repetida.

¿Por qué se forman las ampollas en los pies?

La fricción puede ser la causa más habitual de su aparición. Caminar o estar de pie durante varias horas al día ejerce presión sobre los talones, las plantas y los dedos de los pies. Cuanto más tiempo estemos de pie durante el día, mayor será el riesgo de ampollas en los pies.

No obstante, no todas las personas que caminan o permanecen de pie durante períodos prolongados tienen por qué sufrirlas. En muchos casos, estas burbujas llenas de líquido son el resultado de zapatos mal ajustados, que o bien quedan demasiado apretados o demasiado holgados y rozan la piel. Esto causa fricción y, como resultado, se acumula líquido debajo de la capa superior de la piel.

La humedad excesiva o la transpiración también pueden desencadenar estas burbujas en la piel. Esto es común durante las temporadas de calor entre los atletas, sobre todo los corredores. Se forman pequeñas ampollas cuando el sudor obstruye los poros de los pies. También pueden aparecer ampollas en los pies después de una quemadura solar.

El frío extremo también puede provocar congelación y muerte de las células de la piel. Cuando esto sucede, se forma una ampolla para mantener el calor en el cuerpo. Las quemaduras por congelación tienden a aparecer de inmediato y muchos no las relacionan con el frío.

Otras posibles causas son:

  • Reacción alérgica
  • Exposición química (cosméticos o detergentes)
  • Infecciones por hongos
  • Varicela
  • Infección bacteriana
  • Herpes
  • Eccema dishidrótico

mujer con ampollas en los pies por los tacones

¿Cómo prevenir su aparición?

La mejor forma de evitar su aparición es abordando la causa que las genera. Si desarrollas una ampolla debido a la fricción, usar zapatos que te queden bien es lo primero que debes hacer. Si tus pies rozan una zona específica de tu zapato, usar una plantilla puede proporcionar un acolchado adicional y reducir la fricción.

  • Plantillas para zapatos. Si eres un deportista, asegúrate de mantener los pies secos. Puedes usar talco para los pies para reducir la sudoración, o calcetines que absorban la humedad diseñados para atletas. Estos calcetines se secan más rápido y reducen la humedad.
  • Calcetines que absorben la humedad. Si un producto cosmético (polvo, loción, jabón) o un alérgeno provoca ampollas en los pies, debes evitar el irritante para reducir la probabilidad de que aparezcan nuevas ampollas.

Para las zonas propensas a las ampollas, lo más recomendable es la aplicación de cinta para pies y talco antes de realizar una actividad para reducir las posibilidades de nuevas heridas. Algunos vendajes también tienen orificios vacíos, que pueden ayudar a proteger la piel delicada o la piel recién curada.

Los mejores tratamientos para las ampollas en los pies

Una ampolla en el pie causada por la fricción normalmente se resuelve en unos pocos días con tratamientos caseros.

Sin embargo, algunas no responden a los tratamientos caseros o empeoran con el tiempo. Si este es el caso, acude a un médico si una ampolla le causa un dolor intenso o le impide caminar. También debes consultar a un médico si tienes fiebre, náuseas o escalofríos acompañan a una ampolla en el pie.
Lo más habitual es que un médico drene la ampolla con una aguja esterilizada. En el caso de sospechar una infección, pueden examinar una muestra del líquido para determinar la causa.

Las ampollas amarillas, verdes o moradas se suelen infectar y requieren atención médica. Las ampollas de color anormal también pueden ser un síntoma de afecciones de salud subyacentes más graves, como el herpes.

Es normal tener la tentación de pinchar o reventar la ampolla. Pero debes dejarla intacta porque una abierta puede infectarse. Lo mejor es cubrirla con un vendaje adhesivo para ayudar a proteger la ampolla mientras sanas. Si dejas una ampolla sola, lo más común es que se endurezca y desaparezca. Hasta que esto suceda, la burbuja puede resultar incómoda, dependiendo de cómo de grande sea o dónde esté situada. Aunque no se debe reventar una ampolla, drenarla de manera segura puede aportar alivio. Para hacerlo en casa de forma segura:

  • Lávate las manos con agua tibia y jabón antibacteriano.
  • Con un hisopo de algodón, desinfecta una aguja con alcohol.
  • Limpia la ampolla con antiséptico.
  • Toma la aguja y haz un pequeño pinchazo en la ampolla.
  • Deja que el líquido se drene completamente.
  • Pon un ungüento o crema antibacteriana para la ampolla.
  • Cubre la ampolla con un vendaje o gasa.
  • Limpia y vuelve a aplicar la pomada antibacteriana a diario. Mantén la ampolla cubierta hasta que sane.

Otros tratamientos conocidos para las ampollas llenas de líquido o sangre en los pies son:

  • Aplicar una bolsa de hielo, envuelta en una toalla gruesa o manta, y aplicar sobre la ampolla suavemente, sin presionar.
  • Usar vendajes tipo ampolla para cubrir el área afectada.
  • Levantar el pie con una silla o almohada para reducir el flujo sanguíneo al área y limitar la inflamación.
  • Mantener el área lo más seca posible para ayudar a la curación.
  • Quitar el calzado o los calcetines que causaron la ampolla.
  • Aplicar ungüentos o cremas antibióticos suavemente sobre la ampolla y la piel circundante.
  • Limpiar el área y reducir la inflamación y el dolor con soluciones de venta libre, como el peróxido de hidrógeno o vinagre de sidra de manzana.