Las heridas son casos que están en nuestro día a día, sin importar si somos más o menos torpes. Es muy común cortarnos con un papel o mientras estamos preparando la comida, aunque también podemos tropezar mientras corremos por el parque. A la mayoría de estas marcas de guerra no le damos importancia y les dedicamos poco tiempo de curación, pero es importante que sanen correctamente para que no se infecten ni dejen marca.

A continuación vamos a desmitificarte varias creencias falsas que pensabas que eran ciertas porque lo has oído de generación en generación.

El alcohol y el agua oxigenada es lo mejor para desinfectar para las heridas

No, amigos. Paremos de usar el agua oxigenada y el alcohol como una opción para mantener limpia la herida. Usar estos antisépticos no es la mejor opción para eliminar microbios o bacterias, ya que ponemos en riesgo la curación. Ambas sustancias pueden matar el tejido normal y a las células que se encargan de curar la herida.
Por eso, es normal que cuando te has echado alcohol, has sentido un gran escozor y picor. Realmente, la sensación se debe a que los bordes de las heridas se están quemando.

Los expertos aseguran que el mejor  desinfectante es la cristalmina. Tan solo tienes que aplicar este antiséptico sobre la piel y esperar a que sane. El alcohol deberías dejarlo para momentos de desinfección de material o para «lavarte» las manos cuando no tengas agua y jabón disponibles.

Usar barro para una picadura de mosquito

Muchas veces, sobre todo en verano, los mosquitos se apoderan de nuestra piel mientras estamos en bosques o playas. Hay quienes piensan que el barro es la mejor opción para reducir el escozor de la picadura, pero debes evitarlo. Lo adecuado es que limpies la zona con agua y jabón y apliques frío (con hielo o agua fría) sin que entre en contacto directo con la piel.
Ya sabes que el frío reduce la inflamación y el picor, por lo que es la mejor manera para impedir que la picadura vaya a más.

Cuanto antes aparezca la costra, mejor

Esta es otra creencia que lleva años dando vueltas. Cuando eramos pequeños era muy normal que nos salieran costras después de habernos desollado las piernas, y pensábamos que era señal de que el proceso de curación era rápido. Pues no. La Sociedad Española de Heridas (SEHER) afirma que «la costra no es ni más ni menos que el depósito de sangre y tejido muerto que, al secarse, retrasa la cicatrización«.

Es decir, que haya una costra hará que sea más difícil que aparezcan nuevas células de la piel que cubran la herida.

El agua del mar es perfecta para las heridas

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que «las aguas de mar y saladas pueden contener microorganismos que pueden ser patógenos, incluyendo bacterias, protozoos y virus«. Es decir, nada bueno para las heridas. Se ha comprobado en varios estudios que el agua de mar empeoraba la inflamación y la cicatrización de las quemaduras.
No obstante, no debemos confundir con los beneficios del agua en personas con problemas de dermatitis, ya que se encuentran altas dosis de magnesio y yodo, ideales para este problema de la dermis.

Dejar las heridas al aire para que curen mejor

Seguro que has oído alguna vez que las heridas es mejor no vendarlas mientras se curan, pero esto solo ralentiza el proceso de curación. Según la SEHER, «debe permanecer cubierta y, si es posible, con un apósito de cura en ambiente húmedo y anatómicamente adaptado«. Esta recomendación tiene su base en los estudios que demuestran que las heridas sanan antes en entornos húmedos.

Además, tampoco es buena idea exponer la piel dañada a los rayos del sol, ya que puede «producir una inflamación de la zona herida así como consecuencias negativas en la cicatrización«.