El tomate seco es un tomate maduro normal, pero ha sido sometido a un proceso de secado al sol, según el método tradicional. Esto da como resultado un ingrediente perfecto para multitud de platos. Y no solo estÔ sabroso, sino que es nutritivo para nuestro organismo. Pero cuidado, si tenemos insuficiencia renal, no es buena idea comer tomate por su alta concentración de potasio y agua.
Seguramente hemos visto tomate seco en michos platos, sobre todo en pastas, pizzas, e incluso ensaladas, revueltos y arroces. Hoy vamos a explicar todas las bondades del tomate seco, asĆ como su parte negativa y hasta cómo podemos utilizarlo en nuestro dĆa a dĆa en diferentes recetas.
Valores nutricionales
Lo mejor del tomate seco son sus valores nutricionales, aunque tienen muchas mĆ”s calorĆas que los tomates frescos. Por ejemplo, los tomates deshidratados tienen unas 200 kilocalorĆas por cada 100 gramos de producto, mientras que los tomates frescos no llegan a 20 calorĆas por cada 100 gramos de producto.
Otra cosa positiva es que, al estar secos, sus valores nutricionales se concentran, eso afecta directamente a las vitaminas y minerales, asà que aquà tenemos otra razón para elegir tomates deshidratados de vez en cuando.
Con 100 gramos tiene 2,97 gramos de grasas, de las cuales saturadas son 0,43 gramos; 55,77 gramos de hidratos de carbono, de los cuales 37,60 gramos son azĆŗcares; 14 gramos de proteĆnas vegetales; 12 gramos de fibra y casi el 15% es agua.
Tenemos varias vitaminas y minerales. Por un lado, vitamina A, B1, B2, B3, B6, B9, B12, C, D y E. Y, por otro lado, los minerales son calcio, fósforo, zinc, hierro, potasio, magnesio y sodio.

Cómo usar el tomate seco
Este ingrediente es apto para celĆacos, alĆ©rgicos a los frutos secos, a la lactosa, al pescado y al marisco, para diabĆ©ticos, embarazadas, niƱos, veganos y vegetarianos. Un alimento muy completo que trae multitud de beneficios para nuestro organismo, pero antes de conocerlos, vamos a ver en quĆ© platos podemos emplear el tomate seco sin arrepentirnos.
Podemos usar este ingrediente en casi todas las comidas, sobre todos sin son con verduras frescas y pastas y arroces. El tomate fresco encaja a la perfección con los quesos, sobre todo si son fuertes de sabor. También con platos de carne como albóndigas, empanadas, empanadillas, pastas a la boloñesa, lasañas, berenjenas rellenas, etc. Y también con pescados, ya sea en la salsa como en formato guarnición de verduras o como decoración.
El tomate seco harÔ que nuestras salsas y cremas tengan un toque muy especial. Es muy común usarlo en hummus de garbanzos, para darle mayor poder nutricional y mÔs distinción de sabres, sobre todo si lo vamos a usar para dipear o para untar en pan y acompañar con otros ingredientes. Hay quienes lo agregan al guacamole, y lo cierto es que encaja bien, pero cada uno tiene sus gustos.
Beneficios
Los principales beneficios de los tomates secos son casi los mismos que los tomates frescos, y es que se trata de un ingrediente imprescindible en nuestra dieta mediterrƔnea, aunque tambiƩn tiene sus inconvenientes y desventajas, sobre todo por un exceso de consumo.
Previene la anemia
Este alimento tiene hierro, un mineral fundamental para el organismo y su escasez provoca la llamada anemia ferropĆ©nica y llegando a casos graves, un organismo sin hierro suficiente comienza a debilitarse, tendremos la piel muy pĆ”lida, nos sentiremos aturdidos, fatiga extrema, dolor de cabeza, latidos cardĆacos acelerados, falta de oxĆgeno, etc.
Es importante mantener siempre buenos niveles de hierro en el organismo, ya que es el encargado de fabricar la hemoglobina, es decir, la proteĆna de los glóbulos rojos que transporta el oxĆgeno a los pulmones y a todos los rincones del cuerpo. AsĆ como la mioglobina, que se encarga de abastecer de oxĆgeno a los mĆŗsculos.
Reduce las enfermedades cardĆacas
Tomar este alimento nos protege frente a los problemas cardiovasculares y cerebrovasculares, ya que reduce la presión arterial, previene de arritmias y reduce el colesterol malo. Queda claro que este alimento debe ir acompaƱado de una alimentación saludable y unos hĆ”bitos de vida saludables donde no haya alcohol, ni tabaco, ni grasas saturadas, ni azĆŗcares y donde sĆ haya muchos vegetales y ejercicio fĆsico.
Estos beneficios se consiguen en la conjunción entre los licopenos de los tomates y las grasas saludables que incluyen, aparte de la combinación de aceites de alta calidad como el aceite de oliva. Pero lo mÔs clave es tener una alimentación variada y saludable y una rutina de ejercicios.

Previene el envejecimiento
El consumo de esta hortaliza disecada puede mejorar la salud de nuestra piel y esto es gracias a los licopenos que, segĆŗn un estudio cientĆfico, comer 40 gramos de tomatitos secos aporta 16 gramos de licopeno y puede ayudarnos a prevenir el daƱo celular de 8 semanas de exposición solar y de rayos ultravioleta.
Con ese efecto se previene el envejecimiento de la piel, mostrando siempre una piel lisa, sin manchas y con un aspecto saludable. Queda claro, que harÔ falta la ayuda extra de cremas y serum de calidad, pero la alimentación es clave en la salud de nuestra piel.
Fortalece los huesos y el sistema inmune
Los tomates secos tienen calcio y fósforo y esto ayuda a que nuestro sistema óseo estĆ© en perfecto estado. AdemĆ”s, recordemos que tambiĆ©n aporta vitamina D y es esencial para la absorción del calcio en nuestro organismo. Sin la vitamina D, el calcio se acumularĆa en el organismo dando lugar a problemas de salud como cĆ”lculos renales, debilitar los huesos, problemas de corazón, etc.
Con respecto al sistema inmune, la evidencia cientĆfica prueba que los licopenos de los tomates favorecen la comunicación entre cĆ©lulas y favorecen los procesos metabólicos, asĆ como el refuerzo del sistema inmunológico.
Cómo hacer tomates secos en casa
Para hacer tomates secos caseros hay diferentes formas, pero nosotros nos decantamos por la que siempre solemos usar, por rapidez y efectividad. Necesitaremos un horno, papel de horno y utensilios para vaciar los tomates.
Los tomates tienen que estar en su punto exacto de maduración y tenemos que lavarlos y secarlos muy bien. Cada tomate lo cortamos en gajos y dejamos solo la carne mÔs superficial y el pellejo, de manera que retiramos la carne interior y las semillas.
Colocamos los gajos en la bandeja de horno con una separación de 1 o 2 dedos y lo ponemos en el horno a 65 grados durante 2 horas. Si queremos secar los tomates enteros, el proceso se ralentiza a hasta las 6 horas de horneado. Debemos tener en cuenta que estos gajos se conservarĆ”n en la nevera solo 2 o 3 dĆas, aunque tambiĆ©n podemos meterlos en aceite para ralentizar su proceso de putrefacción.
¿Quién no puede comerlos?
Se trata de tomate, aunque esté seco, asà que los inconvenientes de esa verdura (que, en realidad, según la botÔnica, es una fruta) también continúan. Con esto nos referimos a la acidez que puede provocarnos en el estómago, asà como las alergias intolerancias que a veces presentan algunas personas cuando consumen tomate.
Este tipo de productos no pueden consumirlos quienes tengan algún tipo de problema renal, ya que el sodio y el agua crean un sobreesfuerzo en los riñones pudiendo emporar la enfermedad y causando mucho dolor.
Si sufrimos de hipertensión, tenemos que tener cuidado con los tomates, sobre todo si estÔn secos y han sido sazonados con especias y con sal. Es decir, casi todos los tomates secos envasados estÔn prohibidos.
Un abuso de tomate, en general, puede causar diarrea, problemas urinarios, dolores corporales, aumentar los niveles de Ôcido úrico, empeora los dolores de la artritis, pueden desencadenar migrañas, etc. Una serie de efectos adversos por consumir este fruto de color rojo intenso y que es tan común en nuestra dieta mediterrÔnea.