¿Conoces los diferentes tipos de cebolla?

La cebolla es un alimento imprescindible en la dieta mediterránea, además combina a la perfección con miles de recetas. Hoy conoceremos los principales tipos de cebolla, y veremos que hay mucho más allá de la clásica cebolla blanca o la cebolla morada. También sabremos qué usos tiene cada una en la cocina y los principales beneficios de comer cebolla asiduamente.

Si nos gusta cocinar, seguro que usamos la cebolla con bastante asiduidad, y hoy entenderemos por qué es tan buena para la salud, ya que vamos a contar los principales beneficios de esta hortaliza. Además, veremos cuántos tipos de cebollas hay en el mercado y a nuestra disponibilidad, aunque puede variar según la región donde vivamos.

¿Qué es?

La cebolla es una planta hortícola de tallo hueco que se ensancha a la altura de las raíces y da forma al bulbo, que es la parte comestible. Tiene hojas langas y estrechas, flores blancas o con tonos rosados y que están agrupadas en umbelas con una especie de capsula en su interior lleno de semillas.

La cebolla pertenece a la familia de las liliáceas, más concretamente a la familia de las Allium cepa. Su origen se remonta a la antigua China y gracias a los romanos y los griegos llegó a Europa. Hay registros de la cebolla desde el año 6.000 a.C., de hecho, los egipcios la veneraban. Fuimos los españoles quienes trasportamos esta rica hortaliza al continente americano en el siglo XV.

La cebolla fue muy cultivada por egipcios, griegos y romanos y durante la Edad Media, su cultivo se extendió al resto de Europa. Cosecha tras cosecha, se iban seleccionando los bulbos de mayor tamaño, así hasta llegar a las variedades modernas que conocemos hoy en día.

Beneficios

La cebolla lleva siglos entre nosotros y tiene muy buena fama, además, durante décadas se ha usado como remedio casero contra resfriados y otros procesos catarrales. A lo largo de este apartado conoceremos muchos de sus beneficios y todo lo que puede aportar a nuestro organismo, si agregamos esta hortaliza a nuestras recetas.

Mejora las digestiones

La salud digestiva marca la diferencia en las digestiones que tenemos, y la cebolla promueve la buena salud del sistema digestivo empezando por el estómago, ya que previene la fermentación intestinal, elimina parásitos y hongos, alivia el estreñimiento, reduce las flatulencias.

Además, la cebolla también es un alimento prebiótico, ya que esta hortaliza es rica en fructo-oligosacáridos que fomentan el crecimiento de bacterias en los intestinos y erradican las bacterias malas. Este equilibro, reduce las posibilidades de desarrollar cáncer de colon.

El único inconveniente es que, si tenemos tendencia a sufrir acidez de estómago, la cebolla en grandes cantidades o muy cruda, puede provocar acidez estomacal.

Es diurética

Mucho cuidado si tenemos problemas de riñones, ya que la cebolla ayuda a limpiar el organismo y pone a trabajar los riñones para expulsar todos los desechos. De ahí que la cebolla sea tan buena para evitar la retención de líquidos, también para casos de hipertensión o edemas.

Esto se debe a que es rica en potasio y baja en sodio, pero como decimos debemos extremas las precauciones, o, al menos, no consumir demasiada cantidad. Si vemos que estamos yendo mucho al baño y sentimos dolores en los riñones, lo mejor es consultarlo con un especialista.

Buena para resfriados

De las propiedades más milenarias de esta hortaliza está el uso en catarros y procesos virales. Seguramente que más de una vez nos han dicho eso de «la cebolla es un antibiótico natural», pues bien, no están muy alejados de la realidad. Esta hortaliza se usa para procesos catarrales y víricos por su acción antiséptica, de hecho, es bastante buena para reducir los mocos.

También tiene acción antinflamatoria, por lo que suele ser de ayuda en procesos de asma, bronquitis y resfriados donde las vías respiratorias se inflaman. Todo esto es gracias a los componentes azufrados, así que, si estamos resfriados, podemos echar cebolla en todas nuestras recetas y sentiremos cierta mejoría.

Ayuda a bajar el colesterol

El colesterol alto es uno de los principales causantes de muertes en el mundo, y es que cuando existe un elemento que empeora la circulación sanguínea, eso afecta directamente al corazón y al cerebro dando lugar a infartos y accidente cerebrovasculares.

Al tomar cebolla de forma habitual en nuestras comidas, reducimos la agregación plaquetaria, reducimos el colesterol y los triglicéridos altos, por lo tanto, se reducen también los trombos, infartos y otros accidentes cardiovasculares.

Cabe decir que tomar cebolla no hará que estos riesgos desaparezcan, sino que debe ir unido a otros cambios, como una dieta más saludable, variada y equilibrada, así como un aumento de la actividad física, siempre bajo la revisión de un experto y adaptado a nuestra confesión física.

Una cebolla roja

Tipos de cebolla

Existen diferentes tipos de cebolla, y vamos a conocerlas, aparte también sabremos cómo usarlas en la cocina y alguna que otra curiosidad más.

Blanca

Es la más común y la que tiene ese sabor tan fuerte y característico, suele ser de gran tamaño y con piel fina en muchas capas. Es muy crujiente por eso se suele usar en ensaladas, revueltos de verduras, wok, pizzas, etc. y suele ser la opción perfecta para freír, por ejemplo, aros de cebolla.

Esta variedad, junto con la amarilla que describiremos a continuación, son cebollas muy versátiles, pero en crudo suelen dar acidez de estómago y suele sentar regular, ya que tienen un sabor picante y potente. La cebolla blanca se conserva bien en la nevera o en seco durante semanas, pero mejor no confiarse y comprar solo la cantidad exacta paralas recetas de la semana.

Amarilla

La segunda más común, o quizás también sea número uno en los mercados. Se trata de una cebolla de sabor potente que en crudo suele caer regular al estómago, aunque ni a todos nos pasa lo mismo. Normalmente se le conoce como cebolla española y tiene una carne de color amarillo claro, también tiene varias capas exteriores y dura varias semanas en buenas condiciones, ya sea en frio o en seco.

Con respecto a los usos, suele utilizarse en recetas crudas como ensaladas, también en pizzas, pero sobre todo en guisos, sopas y estofados. Además, suele ser la variedad elegida para caramelizarla y crear recetas con ellas.

Roja o morada

La cebolla roja o cebolla morada suele usarme bastante en todo tipo de platos, tanto en crudo como cocinada, ya que tiene un sabor muy peculiar y agradable, y aporta un toque de color a los platos. Su aroma también es característico, de ahí que a veces se use más cruda que guisada. Se consume en pizzas, perritos calientes, platos de diseño, guisos, tacos, hamburguesas, tortitas, etc.

Una curiosidad de esta cebolla es que en invierno la acidez de esta variedad es más alta que en verano. En cuanto al tamaño es muy similar a las anteriores, más o menos, como una pelota de tenis y su carne es crujiente y brillante de color blanca con bordes morados.

Chalota

Una cebolla francesa muy usada en platos exóticos. Lo curioso de estas cebollas es que son de un tamaño más pequeño que el resto de cebollas que hemos nombrado hasta ahora y su forma no es redondeada, sino algo ovaladas y alargadas.

Se usan mucho en cocina por su olor agradable y su sabor dulce y suave. Los expertos cuentan que está a medio camino entre el ajo y la cebolla. Se usa con pescados, carnes asadas, salsas, vinagretas, pastas y tallarines, etc.

Por fuera son de color morado intenso tirando a rojizo y por dentro, tras pelar sus capas encontramos tonos violáceos. No es tanto su estética como su sabor. Si nunca la hemos probado, la recomendamos porque nos va a enamorar.

Cebolleta

Muy común y también se le conoce como cebolla en rama porque se trata de un tallo alargado y delgado del que solo se usa la parte blanca que está abajo. Su sabor dulce y suave la convierte en una cebolla perfecta para revueltos de verduras, ensaladas, frituras, sopas, cremas y platos asiáticos.

A veces se confunde con el cebollino, pero no es lo mismo, tal y como veremos en el siguiente apartado. La cebolleta suele durar bastantes días en la nevera, pero será mejor que le cortemos lo verde y guardemos la parte blanca en un tupper para evitar acelerar su descomposición.

Cebollino

Más que cebolla como tal es un condimento, ya que suele usarse en sopas, cremas, salsas, carnes, platos de pescado al horno, patatas gratinadas, etc. como decoración final. Se trata de una cebolla muy particular, precisamente por su esté tica y su uso como hierba aromática. Además, no necesita cocción se puede comer crudo sin problemas. Su sabor es parecido a la cebolla normal, pero mucho más suave, por eso combina tan bien con todo tipo de platos, ya sean frío o calientes.

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