Las endibias no tienen envidia de otras verduras

Las endibias son como el centro o el corazón de una lechuga. Es decir, algo crujiente y de sabor amargo, que visto así no suena apetecible, pero creednos, son muy ricas si sabemos cómo comerlas, ya que suelen ser relativamente versátiles dependiendo de las limitaciones que tengamos en nuestra dieta.

Sinceramente, las endibias son hortalizas con poco valor nutritivo, pero tienen un lado importante y es que aportan hidratos de carbono saludables, así como ciertas vitaminas y minerales muy importantes para el normal funcionamiento del organismo. Las endibias pueden comerse casi sin límite, pero tienen algunas contraindicaciones.

A lo largo de este texto vamos a contar todo lo que sabemos sobre las endibias, desde sus valores nutricionales, hasta la dosis diaria, cómo introducirla en nuestra dieta, los beneficios y propiedades que viene dados por sus vitaminas y minerales y las posibles contraindicaciones que podemos sufrir si comemos muchas endibias en un día.

Valores nutricionales en 100 gramos de endibias

Para medir los valores nutricionales de esta hortaliza se coge como referencia 100 gramos, como siempre se hace, y eso puede o no coincidir con la cantidad recomendada para un adulto medio en un día.

100 gramos de endibias aportan casi 17 kilocalorías, 1,13 gramos de proteínas vegetales, 3,1 gramos de fibra, 3,40 gramos de carbohidratos saludables, 0,1 gramos de grasa, nada de colesterol, 0,3 gramos de azúcar y casi el 94% de una endibia es agua.

Con respecto al resto de los valores nutricionales, tenemos vitaminas y minerales esenciales entre los que queremos destacar las vitaminas del grupo B, C, E y K. En cuanto a los minerales, tenemos calcio, cobre, hierro, magnesio, manganeso, fósforo, selenio, potasio y zinc.

Cómo agregarlas a la dieta y cantidad diaria

Las endibias no son dulces ni precisamente super sabrosas, pero si sabemos combinarlas bien, se convertirán en un snack o tentempié perfecto para esos momentos en los que estamos hambrientos entre horas y no sabemos qué comer.

Por ejemplo, entre las ideas que damos para saber aprovechar una endibia está el usar las hojas como barco para colocar encima otro alimento, como cruidites para el mutabal o el hummus, si conseguimos enrollara podemos usarla como sorbete para el gazpacho, como base para lasaña o canelones, gratinadas, en ensaladas, con jamón, con frutas, verduras asadas, como cuchara para el arroz chino, etc. Lo importante es comerlas siempre crudas.

Todo está delicioso, damos fe, pero mejor no pasarse con las cantidades por eso se recomienda comer entre 3 y 5 hojas al día o unos 50 gramos. De esa forma no ponemos en riesgo nuestra salud debido a la cantidad de fibra que tienen 100 gramos de endibias.

Principales beneficios de las endibias

Esta amarga hortaliza tiene varios beneficios importantes para nuestro organismo y es lo que venimos a repasar en este apartado. Además, estas propiedades y beneficios no se dan solos, sino que viene gracias a las vitaminas y minerales de los que disponen las endibias.

Endibias moradas y frescas

Ayuda a regular el azúcar en sangre

Esta hortaliza tiene una función excepciona para diabéticos o para aquellas personas que quieren ayudar a su organismo a regular el azúcar en sangre, ya que hay momento en los que comemos más dulces, como, por ejemplo, en Navidad, en los cumpleaños, en las vacaciones, etc.

Estas hortalizas favorecen la regulación del azúcar en sangre, algo de vital importancia para nuestro organismo, así como otras funciones también importantes como son la coagulación de la sangre, la formación de tejidos, cuidan la visión, los huesos, el pelo, e incluso crean hormonas sexuales.

Protege de enfermedades degenerativas

Desde la Fundación Española del Corazón informan de que comer endibias con cierta regularidad podría ayudar a retrasar las enfermedades degenerativas propias de la edad. Esto se debe a los fitocompuestos de la hortaliza como es la intibina, los favonoides y los taninos.

La acción conjunta de esos compuestos consigue protegernos del desarrollo de enfermedades degenerativas. Hacemos un recordatorio, y es que no se trata de un remedio milagroso, sino que aporta una pequeña ayuda para protegernos frente a enfermedades degenerativas, eso no significa que no terminemos sufriéndolas.

Para perder grasa y toxinas

En los valores nutricionales hemos visto que las endibias son casi todo agua, de ahí que sean magníficas aliadas a la hora de hidratarnos y ayudarnos a eliminar toxinas y grasas. Eso se debe a que ayudan a los riñones en sus labores de limpieza, es por esto que, si comemos varias hojas de endibia, notemos que vamos varias veces al baño.

Esta hortaliza se incluye en la gran mayoría de dietas de adelgazamiento y es que precisamente nos ayuda a perder grasas de forma «fácil». Recordemos que para que los resultados sean más eficaces, debemos tener una dieta saludable y variada, y practicar algún tipo de actividad física de nivel moderado varias veces por semana.

Las endibias son cardiosaludables

Esta hortaliza de color blanco, sabor amargo y tacto crujiente es cardiosaludable por dos motivos principalmente. Por un lado, ayuda a reducir el colesterol malo por lo que se recomienda su consumo diario o varias veces por semana y, además, ayuda a aumentar los niveles de colesterol bueno.

Por otro lado, su contenido en potasio, ayuda al organismo a regular la presión arterial. Es por esto por lo que se recomienda su consumo para pacientes con problemas de tensión, sobre todo con hipertensión

Contra indicaciones de comer muchas endibias

Realmente las endibias no son tóxicas ni existe un límite de consumo, más allá de ser conscientes de que puede provocarnos diarreas por su alto contenido en fibra y si lo mezclamos con otros ingredientes ricos en fibra, pues podemos crear una situación algo desagradable.

Otra posible contraindicación es que la endibia nos siente mal, cosa muy poco común, pero que puede surgir. Si nunca hemos comido esta hortaliza, recomendamos seguir el mismo procedimiento que se hace con los niños, es decir, primero un cuarto, sino pasa nada, nos comemos la mitad, si todo sigue bien nos comemos otro cuarto y así hasta que nos comamos todo.

La acción diurética también se pone en contra nuestra, ya que, si tenemos algún problema renal el sobre esfuerzo que realizan los riñones puede ser contraproducente. Además, el hecho de ayudar a eliminar toxinas y restos, puede hacer que nuestros valores de minerales y vitaminas se reduzca, por lo que habría que compensarlos.

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