La uva es un fruto de otoño que se presenta en varios colores. Estos no solo determinan su sabor, sino también la composición y los distintos aportes nutricionales. En el mundo del deporte existe algún mito con el consumo de la uva, por su alto contenido en azúcar y en calorías. Pero lo cierto es que tiene muchas ventajas.

La uva es un potente desintoxicante con un porcentaje de agua del 80%. Por cada 100 g de uva obtenemos alrededor de 70 calorías. Tiene un efecto saciante, por lo que es un buen recurso para asegurarnos de no picar entre horas.

¿Qué vitaminas contiene la uva?

Vitamina A: La uva es fuente de vitamina A que favorece el fortalecimiento de los tejidos y ayuda a prevenir infecciones. Es una de las vitaminas más importantes para el organismo.

Vitamina B: Es rica en vitamina B6 principalmente. Ésta cumple funciones esenciales en el organismo como la síntesis de carbohidratos para generar energía. Fortalece el sistema inmunológico y tiene grandes aportaciones para el sistema nervioso.

Vitamina C: Su función básica, es la de fortalecer el sistema inmunológico aumentando las defensas de nuestro organismo.

Vitamina K: Muy importante para la cicatrización, ya que interviene en el proceso de coagulación.

Vitamina E: Participa en la regeneración de las células, protegiendo la piel de distintos problemas y enfermedades.

Otras aportaciones

Además de ser rica en vitaminas, contiene ácido fólico, magnesio, hierro, yodo y calcio. Es fuente de fibra, especialmente la uva negra y, concretamente en la piel. Es mejor consumir este fruto con piel porque es donde reside la mayor aportación de nutrientes.

Una opción muy recomendable, especialmente en deportistas, es comer uvas pasas. Aportan una elevada cantidad de hidratos de carbono y calorías concentradas debido al proceso de deshidratación. Su composición en vitaminas y minerales, la convierten en un fruto muy recomendable para el rendimiento deportivo.