Cualquier deportista sabe que los electrolitos son fundamentales para conseguir un buen rendimiento. ¿Cuál es uno de los más comunes? El sodio. Si no ingieres la cantidad necesaria, es normal que sufras espasmos, mareos, calambres o disminución de energía. Los electrolitos los perdemos a través del sudor, por lo que es necesario que nos recompongamos con alimentos indicados. En cambio, cuando consumimos demasiados alimentos salados (incluso aunque sean saludables), podemos obtener efectos secundarios que no deseamos. Un reciente estudio, publicado en el Journal of Clinical Hypertension, analiza por qué ocurre todo esto.

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¿Cómo influye la dieta DASH?

En el estudio, los científicos tomaron de referencia los datos de la investigación sobre la dieta DASH que se llevó a cabo en 1999. Las 412 personas voluntarias tuvieron que seguir las indicaciones de esta dieta para detener la hipertensión, rica en cereales integrales, vegetales y productos bajos en grasa.

Todos tuvieron que ingerir los tres niveles diferentes de sodio (1.500, 2.300 y 3.300 mg por día) en orden aleatorio durante cuatro semanas. La mitad de los participantes ingirieron estos niveles de sodio mientras comían alimentos que se encontraban en la dieta occidental, mientras que la otra mitad consumió estos niveles de sodio comiendo alimentos de la dieta DASH.
También se les pidió que comentasen si aparecía algún mareo en cada nivel de sodio y, de ser así, si era leve, moderado o grave.

Como resultado obtuvieron que no hubo ninguna relación entre los mareos y la ingesta de sodio cuando las personas llevaban una dieta occidental altamente procesada; en cambio, cuando seguían una dieta DASH saludable, las personas que consumían más sodio tendían a padecerlos. De hecho, el 15% de las personas que consumieron altas cantidades de sodio, experimentaron mareos.

El sodio puede aumentar la presión sanguínea

Los autores del estudio no están seguros totalmente sobre cómo afecta el mareo en personas que llevan una dieta saludable, pero sí tienen algunas teorías. La primera que creen es que un alto consumo de sodio puede aumentar la presión sanguínea en reposo, por lo que es normal que se generen fluctuaciones al pararnos y te sientas mareado.

«Nuestros hallazgos cuestionan las nociones tradicionales sobre el valor del sodio en la vida diaria y destacan cómo sus efectos pueden variar según el peso corporal, la edad y la dieta. La mayoría de las personas consumen demasiada cantidad de sodio; lo cual tiene efectos negativos en la salud del corazón a largo plazo. A menudo, los deportistas están expuestos a más sodio total porque consumen más calorías en sus entrenamientos«, comentada Stephen P. Juraschek, coautor del estudio.