Llevar una alimentación vegetariana o vegana no es tan fácil como restringir el consumo de alimentos con origen animal. Debes tener en cuenta que te costará ingerir los mismos nutrientes que si comieras carnes, pescado o lácteos, pero combinando los alimentos adecuados puedes estar perfectamente nutrido, a pesar de las míticas leyendas. Es cierto que en la mayoría de casos se recomienda tomar vitamina B-12, pero deberá ser un experto en nutrición el que valore tu caso y tu tipo de alimentación.

Hasta hace poco, ser vegano o vegetariano no estaba bien visto, incluso los supermercados no tenían gran variedad de productos entre los que eligir. ¿Tofu como mucho? A día de hoy nos encontramos desde hamburguesas, salchichas o nuggets veganos, cuya base suele ser la soja texturizada, el seitán o el ya nombrado, tofu.

Son alimentos que puedes incluir en tu alimentación aun siendo omnívoro, puede ayudarte a crear platos nuevos o reducir la ingesta de carne si así lo quisiéramos. Vamos a descubrir qué es cada uno de estos alimentos y cuál aporta un mayor contenido proteico.

Soja texturizada

Parece realmente carne, ¿eh?

La mayoría lo usan como sustituto de carne, puesto que podemos hacer desde boloñesa, lasaña, albóndigas, guisos o hamburguesas. La soja texturizada es un ingrediente bastante parecido a la textura de la carne, y que ahora estarás viendo en la mayoría de los supermercados junto a las legumbres.

La soja es un tipo de leguminosa, y se texturiza bajo un proceso de alta temperatura, presión, texturización y deshidratación. Llega a tener mucho más aporte proteico que los garbanzos, concretamente unos 52 gr de proteína por cada 100 gr de producto. Sus valores nutricionales son buenísimos, convirtiéndolo en un hidrato de carbono de alta calidad.

Seitán

El seitán aún no suele verse de forma tan común en cualquier supermercado. La mayoría lo vende en preparados repletos de azúcares y aditivos, siendo la mejor opción siempre comprarlo en su forma original.

Este alimento está compuesto por agua y gluten de trigo, y su textura también recuerda a la carne de ternera. Muchas personas lo toman como si fueran filetes de carne o en pequeños trozos en ensaladas, simulando las tiras de pollo.
Evidentemente, no es alimento apto para celíacos, pero precisamente el gluten es lo que aporta unos 20 gr de proteína por cada 100. 

Es importante que le añadas especias o aliños caseros para que adquiera el sabor que deseas, sino te quedará bastante insípido.

Tofu

Seguramente sea el alimento que más conocido resulta en el ambiente omnívoro. El tofu se crea con semillas de soja, agua y coagulante, por lo que tiene un sabor totalmente neutro. Esto puede ser una auténtica ventaja porque sabrá a lo que nosotros queremos que sepa, según le añadamos especias o salsas (caseras).

El tofu también es conocido como queso vegetal y su origen en asiático. Cierto es que lo podemos encontrar en diferentes versiones: blando o duro, siendo este último es más común en los supermercados.

Al igual que la soja texturizada, tiene base de leguminosa y su aporte en proteínas es interesante, aunque no muy alto. Tan solo 8gr por cada 100gr de producto. Eso sí, es bajo en grasa.
De entre todas las opciones, me parece la menos destacable. En mi caso (que no soy vegana), suelo consumir mucho la soja texturizada por su gran aporte proteico.