El arroz puede parecer una opción de alimentación saludable, dependiendo de lo que tenga, por supuesto, pero no es tan bueno para ti como podrías pensar. En comparación con los carbohidratos favoritos habituales, como el pan o las patatas, este es un ganador, pero sigue estando cargado de calorías y almidón.

Una sola taza de arroz contiene aproximadamente 240 calorías y 45 gramos de almidón; La Universidad de Harvard reconoce que una sola porción de arroz blanco puede causar casi el mismo pico de azúcar en la sangre que se obtendría al comer azúcar pura. Y aunque los carbohidratos son una parte importante de nuestra dieta, reducir la ingesta de carbohidratos rara vez es una mala idea.

Por suerte, los científicos de Sri Lanka han descubierto una forma de cocinar arroz que reduce gravemente los niveles de almidón y podría reducir las calorías absorbidas por el cuerpo hasta en un 60%. Presentada por primera vez en una reunión de la American Chemical Society en Denver, es una técnica fácil de probar, aunque deberá planificar con anticipación.

¿Cómo cocinar el arroz correctamente?

Antes que nada, deberías saber que el arroz contiene dos tipos de almidón: digerible y resistente. Y es el almidón digerible el «problema»; se descompone en el intestino delgado, se metaboliza en glucosa y se absorbe en el torrente sanguíneo.

Sin embargo, después de que tu cuerpo convierta los carbohidratos en glucosa, cualquier combustible sobrante se convierte en un carbohidrato polisacárido llamado glucógeno. El hígado y los músculos almacenan glucógeno para obtener energía y lo convierten rápidamente en glucosa según sea necesario. El problema es que el exceso de glucosa que no se convierte en glucógeno termina convirtiéndose en grasa, lo que puede llevar a un peso excesivo u obesidad.

El almidón resistente (AR), sin embargo, no se descompone, por lo que los científicos buscaron formas de cocinar arroz que aumentaran el contenido de AR. El resultado es una técnica de cocción que cambia la arquitectura celular del almidón, haciéndolo resistente a las enzimas digestivas y reduciendo la ingesta de calorías en aproximadamente un 50-60%. Te enseñamos cómo hacerlo:

  • Primero, agrega una cucharadita de aceite de coco al agua hirviendo.
  • A continuación, añade media taza de arroz blanco y cocina a fuego lento durante 40 minutos o hierve durante 20-25 minutos.
  • Una vez que el arroz esté cocido, enfríalo en la nevera durante al menos 12 horas.
  • Finalmente recalienta el arroz, que ahora tiene aproximadamente 10 veces la cantidad de almidón resistente.

Como te decíamos, tendrás que planificar con antelación si quieres disfrutar de este arroz más saludable. Y si quieres saber más sobre la ciencia detrás de esta técnica, puedes encontrar una explicación más completa aquí.