El queso de cabra es uno de los tipos más demandados por los amantes del queso. Su característico sabor y olor lo convierten en un alimento ideal para sorprender en ensaladas, sopas o bocadillos. Cuando nos introducimos en una dieta de pérdida de peso, suelen recomendar lácteos desnatados para reducir la ingesta de calorías. El día que quieras darte un capricho, opta por un buen queso de cabra para también ingerir interesantes nutrientes.

A continuación te contamos sus propiedades y los beneficios que aporta al organismo. Si es un queso que se lleva consumiendo durante miles de años, será gracias a algún motivo beneficioso, ¿verdad?

Propiedades del queso de cabra

Es recomendable tener la presencia de lácteos en una dieta equilibrada y saludable, por lo que el queso de cabra puede ser una perfecta elección frente a los de vaca u oveja.

En cada 100 gramos podemos encontrar 364 calorías, 22 gramos de proteínas, 30 gramos de grasa y 0’1 gramo de carbohidratos. Por supuesto, también nos aporta micronutrientes como vitaminas A, B, D, potasio, calcio y sodio. Sin duda, es un tipo de queso bastante proteico y con un buen aporte de calcio para fortalecer los huesos y prevenir problemas cardiovasculares.
Además, es interesante su menor aporte de lactosa (en comparación con el de vaca), por lo que es un alimento de fácil digestión.

Beneficios que aporta al organismo

  • Es más fácil de digerir. Como decíamos antes, contiene menos cantidad de lactosa, caseína y sustancias grasas, por lo que es más fácil de tolerar en personas con problemas de intolerancias o problemas intestinales. Por supuesto, debes consultar a tu médico antes de introducirlo en tu alimentación habitual.
  • Aporta una alta cantidad de nutrientes. Es una buena fuente de vitamina A, D, K, potasio, hierro, tiamina, niacina y riboflavina. Asimismo, es recomendable en dietas bajas en sodio, por su bajo aporte en comparación con los quesos de vaca.
  • Contiene menos calorías, colesterol y grasa. Al tener menor sustancias grasas, el queso de cabra es más ligero y aporta menos calorías y grasas saturadas.
  • Es rico en probióticos y posee menos hormonas. Su alto contenido en probióticos mejora la flora intestinal y el sistema inmunológico. Asimismo, ayuda en la absorción del calcio y sintetiza la vitamina B. Es destacable también que tenga un bajo nivel de hormonas y aditivos, ya que los quesos elaborados con leche de vaca sí suelen añadirlos para su elaboración.
  • Mejora la memoria. Gracias a su contenido en fósforo, se mejoran las funciones asociadas a la memoria y la concentración. Es una buena idea aumentar la ingesta de este mineral en épocas de esfuerzo físico y mental para mejorar los resultados.