Aunque algunos lo usamos en la cocina para condimentar algunas recetas, como el arroz blanco o un plato de lentejas, el laurel es mucho más beneficioso para la salud de lo que creemos. Esta planta no solamente aporta aroma y sabor, si no que tiene propiedades interesantes para mantener una buena salud.

El laurel (Laurus nobilis) es un pequeño árbol de la familia Lauraceae, de la región mediterránea y cultivado como planta aromática y ornamental. De hecho, tiene un gran valor estético y, al ser una planta rústica y fácil de cultivar, se suele utilizar para crear setos aromáticos en jardines, como alternativa al laurel cereza, una especie similar pero tóxica.

Propiedades y beneficios del laurel

Las siguientes propiedades están presentes en el laurel, y en particular en el aceite esencial obtenido de las hojas de la planta:

  • Antibacteriano
  • Antivirales
  • Antifúngico
  • Expectorantes y mucolíticos
  • Antiinflamatorio
  • Analgésico

La esencia y las hojas se utilizan tradicionalmente para aliviar los síntomas de la gripe y trastornos del sistema respiratorio como tos, dolor de garganta, pero también bronquitis y asma. Sus propiedades también se aprovechan para el tratamiento de infecciones e inflamaciones orales, como gingivitis, dolor de muelas y abscesos, y para heridas y abrasiones cutáneas. Gracias a su acción antiinflamatoria y analgésica, también se utiliza en caso de dolores reumáticos y articulares y para aliviar los síntomas de dolor de cuello y ciática.

El aceite esencial de laurel se utiliza con fines cosméticos por sus propiedades antioxidantes, antimicrobianas y antiinflamatorias. Los productos de belleza que contienen extractos de esta planta son especialmente útiles en caso de exceso de sebo e impurezas de la piel. En aromaterapia, la esencia del laurel es útil para mejorar la concentración, aumentar la confianza en uno mismo y fomentar la creatividad, la inspiración y la capacidad de expresarse. Y las bayas tienen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes y aportan beneficios en caso de estados inflamatorios y para contrarrestar el daño de los radicales libres.

Características saludables de las hojas

La planta tiene tallos que pueden alcanzar alturas variables y sobre los que se desarrollan hojas de color verde intenso, dispuestas alternativamente y con forma elíptico-lanceolada. Las hojas de laurel son coriáceas y ligeramente onduladas en los bordes, tienen un sabor amargo y, si se rompen o se frotan, desprenden un agradable aroma dado por la presencia de aceite esencial. Las flores son blanquecinas y se agrupan en pequeñas umbelas axilares, mientras que los frutos son drupas que adquieren un color muy oscuro, casi negro cuando maduran.

Además es una especie de planta medicinal. La droga está representada precisamente por las hojas que contienen principalmente aceite esencial, cuya composición varía según el área de crecimiento de la planta. Aparte de sus hojas también se utilizan bayas ricas en flavonoides y vitamina C, con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.

El aceite esencial de laurel, hojas y bayas se utiliza tradicionalmente para tratar los trastornos digestivos, así como para aliviar los síntomas de la gripe y los dolores reumáticos.

hojas de laurel

¿Cómo usar el laurel?

Las hojas secas, el aceite esencial y las bayas se utilizan en productos que se encuentran fácilmente disponibles en la medicina herbal.

Infusiones

Preparar la infusión con las hojas secas y picadas es sencillo, solo tienes que dejar una cucharada de hojas en agua hirviendo durante unos diez minutos. La infusión de laurel es útil en caso de tos, resfriado, fiebre y otros síntomas de la gripe, pero también para mejorar la digestión, favorecer el apetito y aliviar los trastornos intestinales provocados por una fermentación excesiva. Por lo tanto, una taza de té de laurel durante las comidas puede reducir la flatulencia, la hinchazón, la sensación de pesadez, la acumulación de gases, la hinchazón y la tensión abdominal.

Bayas de laurel

Estas bayas tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, y son muy utilizadas en licor. Representan un remedio natural válido para fortalecer los vasos sanguíneos, aliviar dolores inflamatorios, apoyar al organismo en caso de dolencias estacionales y contrarrestar la acción de los radicales libres. Las bayas se pueden usar secas enteras o en polvo: con las enteras, ligeramente magulladas, se prepara una decocción, mientras que con el polvo se puede agregar a infusiones u otras bebidas.

Aceite esencial

Con esta planta también se puede preparar un aceite de masaje con bayas, dejando un puñado de bayas maceradas durante unos diez días en 250 mililitros de aceite de oliva, girasol, almendra dulce u otro aceite vegetal. Después de diez días, el aceite se filtra con un colador o gasa estéril y se transfiere a una botella de vidrio oscuro limpia y seca. El aceite obtenido se mantiene a temperatura ambiente durante unos tres meses, alejado de fuentes de luz y calor y se utiliza para aplicaciones localizadas en caso de dolores reumáticos, hematomas, problemas respiratorios y hemorroides.

Por otra parte, el aceite esencial de laurel se puede difundir en el medio ambiente a través de un quemador o un difusor para despejar las vías respiratorias, purificar el aire y mejorar la concentración o usarse para baños relajantes y desodorantes y pediluvios, dispersando de tres a cinco gotas en el baño de burbujas para agregar al agua de la tina o del baño de pies.

Contraindicaciones, efectos secundarios y toxicidad

Est planta se considera un remedio seguro pero su uso está contraindicado en caso de hipersensibilidad a uno o más componentes. Además, las hojas de laurel no deben consumirse. El aceite de hoja puede causar irritación de la piel.