Seguro que tú también te has preguntando por qué metes los huevos en la nevera al llegar a casa, si en el supermercado no están expuestos en la sección de los productos fríos. ¿Deberíamos dejarlos a temperatura ambiente o hacemos bien conservándolos en frío hasta su consumo?

¿Por qué en los supermercados están fuera del frigorífico?

La explicación está en la cutícula del huevo y los cambios de temperatura. La cutícula es una fina capa que cubre al huevo justo por debajo de la cáscara, al ser tan endeble es fácil que se rompa con un simple cambio de temperatura. Si esto ocurre, nuestra salud estaría en peligro al traspasar la salmonela de la cáscara al contenido del huevo. Es decir, si en el supermercado estuviera en temperatura fría, los sacamos para llevarlos a casa y luego los volvemos a meter en el frío, ¡adiós a la protección natural!

Esos cambios de temperatura desplazan la cutícula, por lo que lo recomendable es no enfrían los huevos antes de que lleguen a nuestra casa. Que por cierto, un huevo tiene una fecha de caducidad de 28 días, no más.

¿Se deben lavar antes de consumirlos? No son muchos los que hacen este paso antes de cocinar los huevos, pero se debería tener cuidado también. La presión del agua puede llegar a romper la cutícula, por lo que tan solo deberíamos lavarlos justo antes de abrirlos para evitar que la salmonela entre en el huevo. Olvídate de llegar a casa, lavarlos y meterlos en el frigo.

¿Y no es mejor dejarlos a temperatura ambiente en casa?

Si ya están a temperatura ambiente, ¿para qué los metemos en el frío? Este simple hecho de cambiarlos a una temperatura inferior afecta de forma positiva, haciendo que el aire tarde más tiempo en entrar y el huevo permanezca más concentrado cuando los freímos o cocemos. Digamos que la clara se queda más densa y la yema centrada.
Daría un poco igual si pensamos batir los huevos, por lo que no sería preocupante si los dejamos fuera o dentro del frigorífico.