Muchas personas sufren problemas digestivos al comer legumbres, dando igual que sean garbanzos, lentejas o judías. Sabemos que este alimento puede resultar difícil de digerir, pero sería una pena eliminarlo de la dieta por su gran aporte en nutrientes de calidad. Evidentemente, si no te sienta bien, no los comas; pero si tan solo son unos gases y molestias leves, te damos unos consejos para evitar que te siga sucediendo.

Tritura las legumbres

Sí, aprovecha que el hummus está de moda para incorporarlo en tus comidas. No tienes por qué comer legumbres cocidas en ensaladas o guisos, puedes optar por triturarlas para facilitarle a tu organismo su digestión.
Hacerlas papilla es como crear un súpermasticado, porque somos conscientes de que pocas veces pasamos la comida de la boca al estómago perfectamente triturada.

El hummus es conocido por realizarse con base de garbanzos, pero realmente puedes hacerlo con chicharos, habas o lentejas. Y a ser posible, que sean lentejas rojas porque son las que mejor tolera nuestro organismo.

Dale tiempo a tu cuerpo

Si habías eliminado las legumbres de tu alimentación porque no te sentaban bien, no intentes introducirlas de golpe. Tu cuerpo tiene que acostumbrarse progresivamente a tolerarlas, por lo que debes empezar a comerlas en pequeñas dosis e ir incrementando con el paso de los días. Empieza por unas 3 o 4 cucharadas.

El problema de que sean indigestas es que tienen un alto contenido en fibra,por lo que si le introduces a tu cuerpo mucha cantidad de golpe, no será capaz de manejarla y producirá efectos negativos.

Ponlas a remojo

Si eres de los que prefiere hervirlas en casa, en vez de usar las de bote, déjalas en remojo durante 24 horas. Al día siguiente tira ese agua y ponlas a hervir sin sal. Es importante este detalle, ya que la sal endurece las legumbres y hace que sean más difíciles de digerir.

Otro truco que puedes incluir en su cocinado es añadir hojas de laurel, comino, hinojo, romero o tomillo.Estas plantas ayudan a reducir la producción de gases, gracias a sus propiedades carminativas.