La carne roja está en el punto de mira desde que la Organización Mundial de la Salud alertó de su posible contenido en sustancias cancerígenas. Es cierto que este tipo de carne tiene un alto contenido en grasa saturada y puede elevar los niveles de colesterol, pero consumirla con moderación no aporta problemas de salud. Muchas personas sustituyen la carne roja por la carne de pollo, pavo o cerdo con el objetivo de proteger su salud cardíaca.

Ahora, un nuevo estudio publicado en la edición de julio del American Journal of Clinical Nutrition pone en duda esa teoría, sugiriendo que la carne blanca podría tener el mismo efecto sobre el colesterol. Entonces, ¿deberíamos deshacernos de la carne y aportar por una dieta basada en vegetales?

¿Es mejor una dieta sin carne?

La investigación la realizaron investigadores del Children’s Research Hospital Oakland Research Institute (CHORI), en la que se analizaron a unos 100 hombres y mujeres sanos de entre 21 y 65 años, en un período de cuatro años. Los voluntarios tuvieron que realizar ciclos de cuatro semanas en los que tenían que comer una dieta alta en grasas saturadas o baja en grasas saturadas, con diferentes pruebas de carne roja, carne blanca y fuentes de proteínas de origen vegetal (frijoles y legumbres).

Según el autor principal del estudio, Ronald Krauss, les llamó la atención descubrir que los efectos en el colesterol eran idénticos en el grupo de carne blanca. De media, el colesterol LDL (malo) fue aproximadamente un 5-6% más alto en cualquiera de las dietas con carne, en comparación con la dieta vegetal.
Con el paso del tiempo, esto podría traducirse en un riesgo de enfermedad cardíaca. En general, la conclusión es que si quieres controlar los niveles de colesterol en la sangre, las dietas con una alta proporción de proteína vegetal son preferibles a aquellas con altas cantidades de carne roja o carne blanca.

¿Qué suponen un trozo de pollo en un adulto sano y activo?

Siempre tenemos que tener un contexto para obtener una imagen real. Al igual que sucedió con el consumo de huevos, es necesario tener un cuenta varios factores para decidir personalmente. De lo contrario, estaríamos desechando alimentos cada vez que apareciese un nuevo estudio.

En este caso, los investigadores midieron los niveles de colesterol en la sangre, pero no los incidentes reales de problemas cardíacos o el desarrollo de enfermedades cardíacas. Es decir, los niveles de colesterol son vistos como marcadores de riesgo potencial, no como una indicación de causa y efecto.
Lógicamente, es necesario prestar atención al colesterol, pero también hay muchos otros factores que contribuyen a un ataque cardíaco, como herencia en los genes.

Existen ciertas limitaciones en este estudio que debes considerar antes de desterrar el pollo de tu plato. El tamaño de la muestra era muy pequeño, se realizó en un breve período de tiempo y el uso de pollo y la carne de res era alimentada con maíz. Se necesitarían investigaciones con un período de tiempo más largo y con una gama más amplia de tipos de carne, para así obtener una imagen más clara de los efectos del colesterol.
Además, tampoco se tuvo en cuenta si los participantes hacían ejercicio físico con frecuencia. Es cierto que hacer deporte no te libra de llevar una mala alimentación, pero es importante tener en cuenta este factor. Son muchos los estudios que sugieren que existe una relación directa entre el estado físico y los niveles reducidos de colesterol.

Mi consejo es que no elimines totalmente el consumo de carne, ya que son una buena fuente de proteínas. Pero sí es cierto que podrías plantearte introducir muchas más fuentes de proteínas vegetales para darle variedad a tu dieta.