No hace demasiados años que en los supermercados podíamos encontrar tan solo un par de tipos de tabletas de chocolate. Era sencillo, nadie giraba el envase para ver su contenido nutricional y tampoco había demasiada elección. Por suerte, en la actualidad tenemos una grandísima variedad, aunque esto nos haga sufrir para decidirnos por cuál comprar. Para evitar que te eches a llorar en medio del pasillo de los chocolates, te enseñamos cuáles son las diferencias con el cacao y cuál es mejor.

Tu enemigo: el azúcar añadido

Desde pequeños nos han ofrecido chocolate con leche, con galletas o blanco, pero rara vez pedíamos chocolate negro. A todos nos encanta el sabor dulce y, cuando somos niños, esta sustancia nos despierta todos los sentidos. El problema es que los chocolates ultraprocesados tienen una gran cantidad de azúcar añadido que deja en un segundo (o último) plano el contenido de cacao.

El cacao es el alimento base de cualquier chocolate. A pesar de ser calórico, la ciencia asegura que aporta numerosos beneficios a la salud. De hecho, su contenido en fenoles tiene unos efectos anti inflamatorios y antioxidantes bastante potentes, que reduce el riesgo de diabetes, mejora la salud del corazón y favorece a tener un mejor estado de ánimo. Lógicamente, cuando el cacao entra en un proceso industrial, sus beneficios se ven opacados por la cantidad de azúcar añadido y los conservantes químicos.

COMPARATIVA DE CHOCOLATES 85% CACAO: HACENDADO VS LINDT

Cuanta más manteca de cacao, mejor

Para saber si un chocolate tiene un buen contenido de cacao, lo primero que debes hacer es darle la vuelta al envase y revisar los ingredientes. ¿Cuál debe ser el primero? Sin lugar a dudas: la manteca de cacao. En las tabletas de chocolate con leche o blanco, el primer ingrediente es siempre el azúcar; y en contadas ocasiones encontramos la manteca como componente principal del negro. Cuanto menos porcentaje de cacao haya, será un aviso de que existe un gran contenido de azúcar. 

No obstante, hay productos que pueden asegurar que tienen un porcentaje mayor del 70%, pero en realidad lo han mezclado con azúcar para reducir los costes. Siempre debes vigilar el contenido real del listado de ingredientes, no te conformes con la portada del envase.

Mi recomendación es que apuestes en mayor medida por cacao puro y por chocolate negro con un mínimo de 85% cacao. Es posible que el chocolate negro contenga algo de azúcar añadido entre sus ingredientes, pero al tener un elevado porcentaje de cacao, la cantidad de azúcares libres es menor que la que podemos encontrar en los chocolates con leche o blancos.
Tampoco debes dejarte persuadir por aquellos que dicen «sin azúcar añadido», pero le incorporan edulcorantes como la stevia.

Si quieres aprovecharte de los beneficios del cacao, apuesta por contenidos que se acerquen a su forma más original.