Desafortunadamente, no existe una fórmula mágica cuando se trata de mejorar la artritis. Pero si tienes esta enfermedad, puedes encontrar algún alivio de los síntomas cambiando lo que comes. A continuación te enseñamos cómo se relacionan la dieta y la artritis, y los mejores y peores alimentos para el dolor, la rigidez y la hinchazón de las articulaciones.

¿Cómo influye la dieta en la inflamación?

Hay más de 100 tipos de artritis, pero cada uno está marcado por una inflamación crónica en las articulaciones que puede causar hinchazón y dolor.

La inflamación aguda, o de corta duración, es en realidad una respuesta saludable que ayuda a proteger el cuerpo. La fiebre, que te ayuda a combatir las infecciones, es un ejemplo de inflamación aguda. Este tipo de inflamación desaparece cuando desaparece la amenaza para el cuerpo, según un artículo de diciembre de 2019 publicado en Nature Medicine.

La inflamación crónica, o a largo plazo, es la misma respuesta, pero todo el tiempo. No andas con fiebre las 24 horas del día, los 7 días de la semana, pero la inflamación está presente en tu cuerpo en menor medida. Esta inflamación crónica está relacionada con afecciones como enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2 y síndrome metabólico, según el artículo de Nature Medicine.

La inflamación se produce por diferentes motivos en los distintos tipos de artritis. En la osteoartritis, el tipo más común, la inflamación es causada por el desgaste de las articulaciones. La artritis reumatoide (AR), por otro lado, es una enfermedad autoinmune, por lo que la inflamación se produce porque el cuerpo ataca por error las articulaciones.

Reprimir esa respuesta inflamatoria puede ayudar a controlar el dolor y otros síntomas incómodos de la artritis, y ahí es donde entra en juego tu dieta: ciertos alimentos pueden aumentar o disminuir la inflamación en el cuerpo.

donuts con azúcar

Alimentos que se deben limitar o evitar con artritis

Azúcar

Esto hace referencia al azúcar añadido, que es el azúcar que se agrega a los alimentos durante el procesamiento (piensa en bebidas endulzadas como refrescos y bocadillos). Debes limitar el azúcar añadida, tomando la menos posible.

Grasa saturada

Limitar la cantidad de grasas saturadas en tu dieta significa comer menos carnes rojas, lácteos enteros, mantequilla y queso.

Disminuir las grasas saturadas en la dieta y reemplazarlas con grasas monoinsaturadas (como frutos secos, aguacate y aceites vegetales) puede ayudar a reducir la progresión de la osteoartritis de rodilla, según una investigación de marzo de 2017 publicada en Arthritis Care and Research.

Grasas trans

Estas son grasas artificiales que la Administración de Alimentos y Medicamentos prohibió como ingrediente en los alimentos en 2015. Sin embargo, todavía se encuentran en cantidades muy pequeñas en alimentos horneados procesados que se han hidrogenado parcialmente en la lista de ingredientes.

Ácidos grasos Omega-6

Los Omega 6 no son malos en sí mismos, pero el problema es cuando la proporción de Omega-6 a Omega-3 está baja. El objetivo es reducir la proporción, lo que significa menos ácidos grasos Omega-6 y más Omega-3 para ayudar a reducir el dolor asociado con la inflamación de la artritis, según un artículo de febrero de 2018 publicado en Clinical Journal of Pain.

Trate de mantenerte alejado de las carnes procesadas y opta por mariscos y cortes más magros de carne alimentada con pasto.

Gluten y caseína

El gluten es la proteína que se encuentra en el trigo, el centeno y la cebada, mientras que la caseína es una proteína que se encuentra en los productos lácteos. Si tienes sensibilidad a cualquiera de estos, esto podría desencadenar una respuesta inflamatoria.

El vínculo no está del todo claro, pero algunas personas con artritis reumatoide han encontrado alivio al seguir una dieta vegana sin gluten, según una investigación de febrero de 2018 publicada en Open Rheumatology Journal.

La teoría subyacente es que cuando se sigue una dieta a base de plantas, se reducen los productos animales (lácteos y carne) y, por lo tanto, se excluyen la mayoría de los alimentos que promueven la inflamación, lo que ayuda a controlar los síntomas de la AR. Por el contrario, las dietas ricas en productos de origen animal y bajas en fibra podrían agravar la artritis o provocar más brotes.

dieta mediterránea para artritis

Alimentos permitidos cuando se tiene artritis

Una dieta enfocada en aliviar los síntomas de la artritis generalmente incluye alimentos que pueden ayudar a disminuir la inflamación, no promoverla. Pero no existe un enfoque único para todos; lo que funciona para uno puede no funcionar para otro.

Frutas y verduras

No es ningún secreto que las frutas y verduras se recomiendan para tener una buena salud, pero su función para ayudar a aliviar el dolor de la artritis reside en compuestos especiales llamados fitoquímicos, que son responsables de combatir la inflamación.

Se recomienda incluir frutas como granadas, arándanos, frambuesas y fresas, ya que son una rica fuente de polifenoles que incluyen antocianinas, quercetina y varios tipos de ácidos fenólicos. Todos estos compuestos son ampliamente conocidos por sus potentes efectos antiinflamatorios.

Hierbas y especias

Las hierbas y especias también son una fuente de compuestos antiinflamatorios.

El perejil, la albahaca, el cilantro, la raíz de jengibre, la canela y la cúrcuma son algunos de los alimentos más ricos en nutrientes y antiinflamatorios disponibles.

Ácidos grasos Omega-3

Estas grasas especiales se encuentran principalmente en el pescado, pero también las puedes encontrar en frutos secos, semillas de lino y semillas de chía. Son grasas favorables para las articulaciones, ya que los estudios muestran que el consumo de grasas Omega-3 reducen los niveles de dos proteínas inflamatorias, que son la proteína C reactiva (PCR) y la interleucina-6.

Aceite de oliva

El aceite de oliva es un componente importante de la dieta mediterránea. Este aceite es una grasa monoinsaturada y los investigadores creen que es una de las razones por las que la dieta mediterránea es buena para reducir la inflamación.

Se ha demostrado específicamente que el aceite de oliva extra virgen mejora la salud intestinal y también reduce la inflamación en el cuerpo, según una investigación de agosto de 2019 publicada en Nutrients.