Es sabido por todos, la importancia de una dieta variada y equilibrada para disponer de una buena salud y, en consecuencia, una buena calidad de vida. Sin embargo, son muchos quienes se dejan llevar por demasiadas tentaciones, olvidando la necesidad de una correcta alimentación. Hoy te hablamos de la importancia de las ensaladas.

La integración diaria de varias porciones de fruta y verdura en nuestra dieta, es imprescindible. Sin embargo, a menudo se nos olvida. Con respecto a las verduras, muchos creen que requieren cierta elaboración y terminan por no incluirla en sus días tanto como deberían. ¿Hay algo más sencillo que optar por una pieza de fruta o preparar una apetecible y nutritiva ensalada?

¿Por qué deberías comer ensaladas?

Para empezar, las ensaladas son muy sencillas de preparar y, además, no tienes por qué aburrirte de ellas. Una de las principales ventajas, es la grandísima versatilidad a la hora de la preparación. Además, es un plato con un alto contenido en nutrientes y un elevado porcentaje de agua. Por ello, además de ser muy completo, ayuda a la hidratación de nuestro cuerpo y resultan saciantes. Al incluir ensaladas en nuestro menú diario, estamos asegurándonos de cumplir con las porciones de frutas y verduras recomendadas de una forma sencilla y apetitosa. Porque, al contrario de lo que muchos piensan, una ensalada puede resultar muy sabrosa.

Muchas personas relacionan las ensaladas con planes de adelgazamiento y dietas de pérdida de peso. Esto es un gran error, ya que incluir una a diario, es una elección muy saludable para todo el mundo. Ésta, aporta vitaminas, minerales, fibras y antioxidantes, entre otros nutrientes.

Beneficios de comer ensaladas a diario

  • Aumentar el consumo de frutas y verduras, puede reducir el riesgo de sufrir algunas enfermedades.
  • Favorece la salud del corazón ayudando a prevenir la aparición de ciertas afecciones cardiovasculares.
  • Disminuye el riesgo de sufrir obesidad, osteoporosis, diabetes, colesterol alto…
  • Suponen un gran aporte de agua y fibra y muy poca grasa, por lo que favorece la pérdida de peso.
  • Resulta depurativa, ya que tiene grandes propiedades diuréticas y desintoxicantes.
  • Protege la piel gracias al contenido de betacaroteno de algunas verduras, que transforman en vitamina A, renovando la piel y las mucosas. Por otro lado, la vitamina C mejora la producción de colágeno, que ayuda a mantener la piel tersa.
  • Mejora en tránsito intestinal gracias a su contenido en fibra.

Consideraciones básicas a la hora de preparar una ensalada

La base de las ensaladas son verduras de hoja verde como lechuga, acelga, espinacas o rúcula, entre otros. Añade cebolla, pepino, tomate… incluso judías verdes o pimientos. Dota a tu platos de mucho color ya que, además de resultar más apetecibles, son símbolo de un mayor valor nutricional.

No vale poner a las tentaciones un disfraz de ensalada. Ya sabemos que en función de los ingredientes que le añadas, estarás aportando unos mayores beneficios. Por ello, intenta incluir pequeñas cantidades de grasa saludable para el corazón, como aceite de oliva, aguacate, semillas o frutos secos. Si incluyes trocitos de fruta, contribuyes a ingerir la ración recomendada de la misma.

Otra consideración que puedes barajar, es complementar la preparación con una dosis de proteína. Así que plantéate disponer de unos trocitos de pollo a la plancha, salmón o tofu.

Más allá de estas recomendaciones, tienes un gran abanico de posibilidades. Puedes prepararla con o sin carne, con algas, aceitunas o incluir maíz, guisantes o pasas. Sé creativo y empieza a optar por una ensalada diaria.