Los hongos son alimentos que aparecen en diversos lugares, no solamente en rincones húmedos y oscuros. Puedes encontrar una gran variedad de formas, tamaños y colores, pero los hongos medicinales son una de las nuevas tendencias en alimentos más famosas en las tiendas de alimentos naturales, e incluso en las redes sociales.

Sinceramente, no estamos hablando de los típicos champiñones blancos laminados que compras en el supermercado para añadirlo a tu tortilla matutina o pizza vegetariana; nos referimos a especies específicas de hongos como los cordyceps, reishi y chaga (que crecen en bosques profundos y densos). Algunos piensan que estas clases de hongos tienen poderosos beneficios medicinales (no me refiero a los «viajes astrales»).

Durante muchos siglos, los hongos se han usado en la medicina china y japonesa, pero el mundo occidental está empezando ahora a darle cierta relevancia. Los defensores de este alimento hacen grandes afirmaciones sobre los «poderes» de los hongos medicinales, como la cola de pavo y la melena de león, que parecen mejorar la inmunidad, la concentración mental, el sueño más profundo y un menor riesgo de una serie de enfermedades como el cáncer y la diabetes.

Es normal que muchos deportistas se atrevan a consumir «super alimentos» que durante años han sido admirados. El único objetivo que persiguen es el de mejorar su rendimiento en los entrenos. Por ejemplo, los Cordyceps se están comercializando para los deportistas a los que les gusta hacer ejercicio regularmente con la finalidad de sudar, ya que asegura que aumenta la resistencia y el tiempo antes de fatigarte.

¿Qué opina la ciencia sobre estos hongos?

En general, no existen demasiados estudios sobre los hongos, y la mayor parte de ellos provienen de investigación con roedores y probetas. Sería interesante realizar más investigaciones con humanos y deportistas para tener unas conclusiones más sólidas. No obstante, existen algunos estudios bastante interesantes sobre estos alimentos.

Por ejemplo, un estudio italiano contó con siete ciclistas amateurs, y descubrió que consumir durante tres meses suplementos fúngicos hacía que los deportistas se adaptasen mejor al estrés oxidativo del ejercicio. Otra investigación, publicada en el Journal of Dietary Supplements, demostró que las personas que consumieron 4 gramos diarios de una mezcla de hongos medicinales en un período de tres semanas, experimentaron mejoras de aptitud física, como el VO2 máx.

Otro estudio reciente descubrió que los hongos, sobre todo aquellos como el maitake, son ricos en algunos antioxidantes como el glutatión. Este antioxidante puede ayudar a mantener un sistema inmunológico fuerte y recuperarte mejor de los entrenamientos intensos al limitar la inflamación. Además, algunos datos sugieren que una fibra especial (beta-glucano) podría ayudar a proteger a los deportistas de una infección del tracto respiratorio.

¿Pueden aumentar la resistencia al estrés?

Mientras tanto, algunos piensan que los adaptógenos (compuestos que se encuentran en ciertos alimentos vegetales) aumentan la resistencia del cuerpo al estrés. Pero los estudios aquí son escasos, de hecho un reciente estudio descubrió que un suplemento de adaptógeno no aportó ningún beneficio cuando se trata de mejorar la función muscular y la fuerza en respuesta al entrenamiento.

Otra investigación analizó si los hongos son una opción a la mejora de la salud en general; como la eliminación de ciertas células cancerosas, reducción de la degeneración mental asociada con la edad y la reducción de la presión arterial. Se obtuvieron resultados modestos, pero alentadores.
Cuando hablamos de beneficios como la mejora de la energía y el rendimiento, son aspectos muy subjetivos y difíciles de probar. Es posible que te estés bebiendo jugo de cordyceps y tenga el mismo efecto que una bebida placebo.

Realmente, se necesitan más estudios, sobre todo en humanos. No está mal contar con el consumo de hongos en nuestra alimentación, especialmente si eres deportista. El problema está en que a muchas empresas no les importa lo que la ciencia opine y venden sus productos apelando a beneficios que no están 100% demostrados.
Si tienes curiosidad y te apetece probar esos hongos «funcionales», puedes hacerte con algunas barritas energéticas o bebidas de café. Pero ten en cuenta que tu bolsillo se verá afectado notablemente.

Es evidente que los hongos no van a compensar una mala alimentación o una vida sedentaria. Ni el reishi ni el cordyceps te harán ser tan rápido como una liebre, si no llevar una vida saludable y activa. No son super alimentos, por lo que no tienen propiedades mágicas que te conviertan en Thor. Entrena duro y come variado.