Con la tontería de querer “desintoxicarnos” y darle cabida a cualquier milagro detox, desde hace unos meses estamos viendo cómo hay alimentos y productos que incorporan el carbón activado entre sus ingredientes. Un ejemplo reciente son los zumos con carbón que Mercadona comenzará a vender a partir de noviembre, incorporados dentro de la gama detox. Que, por cierto, no dejan de ser un sutil engaño comercial, ya que tan solo contendrán un 0’1% de este ingrediente y es totalmente inapreciable en nuestro organismo.

En la actualidad, todo lo que sea “alternativo” y “natural” se vende solo, sin reparar en si realmente es beneficioso para nuestra salud. Aunque mucho se ha hablado del carbón activado, no existen estudios que confirmen que aporten efectos positivos. Te contamos qué es el carbón activado, sus usos y los peligros a los que puede exponernos.

¿Qué es el carbón activado y cómo se obtiene?

El carbón activado es el nombre genérico que se usa para describir a un conjunto de compuestos carbonosos adsorbentes debido a una estructura porosa. Es decir, lo de “estructura porosa” significa que un gramo de carbón activado puede tener una superficie de más de 500 m2 gracias a su alta porosidad.

Hasta ahora, los usos más corrientes han sido para tratar y filtrar aguas, purificar aceites comestibles, plantillas para los pies, extracción de oro y, como excepción, para el tratamiento de intoxicaciones digestivas agudas. En este caso, debido a la capacidad para adsorber las sustancias causantes, la intoxicación digestiva podría sanarse antes. Pero esto no lo convierte en un método detox.
El carbón activado es bastante útil en situaciones reales de intoxicación con fármacos, sustancias tóxicas o venenos, pero de ahí a considerarlo un elemento “detox”… Lo preocupante es que no solamente se usa en batidos verdes, sino que cada vez es más común verlo en panes, pizzas, helados, etc.

De forma general, el carbón activado se obtiene a través de la pirolización (un proceso controlado de altas temperaturas en una atmósfera pobre en oxígeno) de sustancias diversas, como carbón normal o madera. El que tan famoso se ha hecho últimamente es el originado con cáscaras de coco.

¿Qué riesgos puede aportar a la salud?

Partiendo de la base de que el carbón activado puede adsorber sustancias tóxicas, ¿qué nos asegura que no lo hace también con sustancias buenas? De hecho, se ha comprobado que es capaz de retener nutrientes y vitaminas necesarias para nuestro funcionamiento. Incluso, es peligroso si se está tomando algún fármaco para alguna dolencia crónica como diabetes, hipotiroidismo, depresión, esquizofrenia o epilepsia.

Usar carbón activado no está exento de riesgos con trágicas consecuencias. Por ejemplo, un 1’6% de los casos en 4.500 pacientes con sobredosis se ha presentado neumonitis provocada por la aspiración del carbón activado mediante las vías respiratorias.
También pueden aparecer problemas gastrointestinales como obstrucción intestinal, acumulación de materiales en el intestino que dificultan el tránsito o concreciones fecales.

Ya sabes que nuestro cuerpo es una máquina perfecta que no necesita desintoxicarse de los alimentos. Si ayer te diste un atracón, no te obsesiones con los productos detox y vuelve a tu alimentación normal. Tus riñones e hígados se encargarán de “desintoxicarte”.