En varias ocasiones hemos hablado de los beneficios de las frutas y los frutos secos, pero existe también otra forma de tomar fruta saludable. En tus snacks o meriendas puedes incluir la fruta deshidratada para darle un toque diferente a tus recetas. No las confundas con una chuchería porque, aunque tienen un sabor dulce y son saludables, no se debe abusar. Al igual que los frutos secos, aportan muchas calorías que es mejor controlar con un consumo adecuado.

¿Cómo se obtiene la fruta deshidratada?

Estamos ante una fruta fresca y natural que se ha sometido a un proceso de deshidratación para reducir su contenido interno de agua. Eliminar el agua no implica que se eliminen también los otros nutrientes y propiedades que nos aporta la fruta natural, esos se siguen manteniendo.

Antiguamente, las frutas deshidratadas se hacían para aumentar su duración y preservar las frutas más tiempo. Al no tener tanta facilidad de invernaderos o frutas de importación, había que idear procesos para aguantar con los alimentos de la temporada y sin desperdiciarlos.

Cuando hablamos de deshidratar, nos referimos a la reducción de humedad de la fruta variando el aire, temperatura y humedad. Así se logra reducir hasta el 20% de su peso original y se detiene el crecimiento de los microorganismos que provocan la oxidación y deterioro de la misma. Las bacterias no pueden vivir sin agua.

¿Qué beneficios aportan a nuestro organismo?

  • Efecto saciante. Su alto contenido en fibra nos provocan mayor sensación de saciedad, por lo que nos reducirá la ansiedad por comer y no acumularemos hambre. Por ejemplo, las ciruelas deshidratadas contienen 16gr de fibra por cada 100gr.
  • Evitan el extreñimiento. De media contienen unos 12gr de fibra por cada 100gr, casi un 600% más que las frutas frescas. Las ciruelas y los dátiles deshidratados son los que más fibra aportan y los que más se recomiendan a personas que sufren problemas intestinales.
  • Aportan muchísima energía. Unos 25-50gr de fruta deshidratada aporta unas 60 calorías, debido a su alto contenido en azúcar. Esto no quiere decir que sean negativas para la salud, pero sí hay que limitar su consumo para no sobrepasarnos. Las que más energía aportan son las pasas, seguidas de los higos secos y las ciruelas.
  • Aportan vitaminas y minerales. Los micronutrientes son fundamentales en nuestra dieta y las frutas deshidratadas son ricas en potasio, calcio, hierro, magnesio, vitaminas A y E, B1, B2, B3… Se recomiendan especialmente a deportistas que realizan grandes esfuerzos (maratones, triatlon, trail…).
  • Son aptas para diabéticos. A pesar de que las frutas deshidratadas tienen un alto contenido de azúcares simples, estos no provocan un rápido aumento de la concentración en sangre. Posiblemente es gracias a su alta concentración en fibra, fructosa y sorbitol.