Estamos acostumbrados a comer alimentos con sabores explosivos por el añadido de sodio y otros químicos, por lo que no conseguimos apreciar el correcto sabor de los platos. Este nutriente es esencial para la salud, pero un exceso en nuestro cuerpo puede derivar en serios problemas. Descubre qué alimentos contienen sodio de manera natural y cuál es la dosis diaria recomendada.

¿Qué es el sodio?

El sodio es un mineral que encontramos en la sal de mesa y que posee importantes funciones en nuestro organismo. Tanto los músculos como los nervios lo necesitan para funcionar adecuadamente. El problema aparece cuando abusamos de su ingesta sin darnos cuenta. Hay alimentos con sodio presente de manera natural, y con esa cantidad es suficiente para cubrir la dosis diaria recomendada. De hecho, la mayoría de nosotros tomamos más sal de la que deberíamos; y eso genera más trabajo en los riñones, que deben limpiar la sangre para que no se produzcan casos de hipertensión arterial.
Asimismo, aunque a todos se nos viene a la mente la sal común y su contenido en sodio, existen otras sustancias que también lo contienen, como el glutamato monosódico o el nitrito de sodio.

Decíamos que este mineral es esencial en nuestro organismo, y es que algunas de nuestras funciones requieren de su presencia. Por ejemplo, participa en:

  • La regulación de la presión arterial y el volumen de sangre.
  • Es necesario para un buen funcionamiento de los músculos y nervios.
  • Está presente en la concentración de sustancias dentro y fuera de las células.
  • Influye en la contracción muscular.
  • Colabora en la transmisión nerviosa.

Alimentos con sodio presente de forma natural

La mayoría de los productos procesados contienen sal añadida para potenciar el sabor y mejorar la conservación del alimentos. Por ejemplo, la encontramos en congelados, enlatados, conservas, embutidos, snacks, galletas, sopas, carnes procesadas, pastas…
Pero, por suerte, también existen alimentos que contienen sodio de manera natural, como es el caso de la leche, los mariscos, algunas verduras y hortalizas y el agua.

Los mariscos pueden llegar a concentrar más de 150 mg de sodio en cada 100 gramos de producto, como es el caso de los langostinos y el pulpo. Asimismo, algunos peces poseen cantidades moderadas, como las sardinas, anchoas, bacalao o merluza. Es comprensible la presencia de sodio en animales provenientes del mar, ya que pasan su vida bajo agua marina.
La leche y sus derivados, sobre todo requesón, yogures y algunos quesos, suelen aportar poco más de 50 mg de sodio por cada 100 gramos de producto. Una dosis similar encontramos en las carnes y verduras, como las espinacas, acelgas, apio o remolacha.

La Organización Mundial de la Salud recomienda no consumir una cantidad superior a 2.500 mg al día en adultos (que equivale aproximadamente a una cucharada de sal). En el caso de los adolescentes, la ingesta no debe superar los 1400 mg diarios, y en niños los 1000 mg diarios. Lógicamente, existen excepciones, como enfermedades renales, hipertensión o embarazo, en el que la dosis diaria varía.