¿El queso feta es saludable?

¿El queso feta es saludable?

Carol Álvarez

El queso feta es el tipo más conocido en Grecia. Es un queso blando, blanco, en salmuera, muy nutritivo y una excelente fuente de calcio. Sin embargo, en el resto de países no está tan arraigado y es posible que dudemos si es un queso saludable.

Como parte de la cocina mediterránea, este queso se utiliza en todo tipo de platos, desde aperitivos hasta postres. Pero sobre todo se consume en ensaladas o en recetas frescas y saludables.

El queso feta es originario de Grecia. Es un producto de Denominación de Origen Protegida, lo que significa que solo el queso hecho en algunas áreas de Grecia puede llamarse «feta». En estas regiones, se elabora con leche de ovejas y cabras criadas con pasto local. Este entorno particular es lo que le da al queso sus características únicas.

El sabor del feta es ácido y fuerte cuando se hace con leche de oveja, pero más suave cuando se combina con leche de cabra. Pero lo realmente llamativo es que se produce en bloques y es firme al tacto. Sin embargo, puede desmoronarse cuando se corta y tiene una sensación cremosa en la boca.

¿Cómo se hace?

El queso feta griego original está hecho de leche de oveja o de una mezcla de leche de oveja y cabra. Sin embargo, la leche de cabra no puede ser más del 30% de la mezcla. La leche con la que se elabora el queso suele ser pasteurizada, pero también puede ser cruda.

Después de pasteurizar la leche, se agregan cultivos iniciadores de ácido láctico para separar el suero de la cuajada, que está hecha de la proteína caseína. Luego, se agrega cuajo para fijar la caseína. Una vez finalizado este proceso, se da forma a la cuajada escurriendo el suero y colocando la cuajada en moldes durante 24 horas.

Cuando la cuajada está firme, se corta en cubos, se le echa sal y se coloca en barriles de madera o recipientes de metal durante tres días. Luego, los bloques de queso se colocan en una solución salada y se refrigeran durante dos meses. Finalmente, cuando el queso está listo para ser distribuido a los consumidores, se envasa en esta solución (llamada salmuera) para conservar la frescura.

Nutrientes

Aunque dependerá del tipo de leche que se utilice para hacer este delicioso queso, sus valores nutricionales son similares y muy saludables. Por ejemplo, en una porción de 28 gramos aporta:

  • Energía: 74 calorías
  • Grasa: 6 gramos
  • Proteína: 4 gramos
  • Carbohidratos: 1,1 gramos

También tiene cantidades decentes de vitaminas A y K, ácido fólico , ácido pantoténico, hierro y magnesio. Pero lo más importante es que aporta riboflavina, calcio, sodio, fósforo, vitamina B12, selenio, Vitamina B6 y zinc. Todo en cantidades importantes que sirven que buenas dosis diarias recomendadas.

Además, el queso feta es más bajo en grasas y calorías que otros quesos añejos como el cheddar o el parmesano. 28 gramos de queso cheddar o parmesano contiene más de 110 calorías y 7 gramos de grasa, mientras que la misma cantidad de queso feta tiene solo 74 calorías y 6 gramos de grasa. Incluso, contiene más calcio y vitaminas B que otros quesos como la mozzarella, la ricota, el requesón o el queso de cabra.

El queso feta es muy bajo en carbohidratos y representa menos del 1% de su valor diario. Esto se debe a que casi no tiene azúcar ni fibra. El feta también tiene un bajo contenido de azúcar, lo que puede ser beneficioso para las personas que siguen ciertos planes de alimentación. Aunque lo más llamativo es que una taza de queso feta tiene 21,3 gramos de proteína. Esto representa el 43 % de la ingesta diaria de proteínas, lo que hace que el queso feta sea una buena fuente de proteínas.

queso feta con tostas saladas

Ventajas

Este tipo de lácteos tiene numerosos beneficios en la salud. Por eso, es aconsejable introducirlo en la alimentación semanal.

Mejora la salud ósea

El queso parece ser la principal fuente de calcio en las dietas occidentales. El queso feta es una buena fuente de calcio, fósforo y proteínas, todos los cuales han demostrado promover la salud ósea. El calcio y las proteínas ayudan a mantener la densidad ósea y previenen la osteoporosis, mientras que el fósforo es un componente importante de los huesos.

Cada porción de queso feta proporciona casi el doble de calcio que de fósforo, una proporción que ha demostrado tener efectos positivos en la salud ósea. Además, la leche de oveja y cabra contiene más calcio y fósforo que la leche de vaca. Por lo tanto, incorporar quesos como el feta en su dieta podría ayudar a alcanzar la ingesta diaria recomendada de calcio.

Cuida el intestino

Los probióticos son bacterias vivas y amigables que pueden beneficiar la salud. Se ha demostrado que el feta contiene Lactobacillus plantarum , que representa alrededor del 48% de sus bacterias. Estas bacterias pueden ayudar a promover el sistema inmunológico y la salud intestinal al proteger el tracto intestinal de bacterias que causan enfermedades como E. coli y Salmonella.

Además, parecen aumentar la producción de compuestos que inhiben la respuesta inflamatoria, proporcionando así beneficios antiinflamatorios. Incluso, los estudios han demostrado que las bacterias y otras cepas de levadura que se encuentran en este queso pueden crecer a un pH bajo, sobreviviendo a condiciones extremas en el intestino, como el ácido biliar.

Contiene ácidos grasos

El ácido linoleico conjugado (CLA) es un ácido graso que se encuentra en productos animales. Se ha demostrado que ayuda a mejorar la composición corporal, disminuyendo la masa grasa y aumentando la masa corporal magra. El CLA también puede ayudar a prevenir la diabetes y ha demostrado efectos anticancerígenos.

Los quesos elaborados con leche de oveja tienen una mayor concentración de CLA que los quesos elaborados con leche de vaca o cabra. De hecho, el queso feta contiene hasta un 1,9 % de CLA, que representa el 0,8 % de su contenido de grasa. Aunque su contenido de CLA disminuye mientras se procesa y almacena, un estudio ha demostrado que el uso de cultivos bacterianos en la elaboración del queso podría ayudar a aumentar la concentración de CLA.

Curiosamente, Grecia tiene la incidencia más baja de cáncer de mama y el mayor consumo de queso de la Unión Europea.

queso feta con vegetales

Inconvenientes

Hemos visto que este tipo de queso es una buena fuente de nutrientes. No obstante, por su forma de elaboración y los tipos de leche utilizados, podría tener algunas desventajas.

Altas cantidades de sodio

Durante el proceso de elaboración del queso, se añade sal a la cuajada. Además, durante el almacenamiento, el bloque de queso debe sumergirse en una salmuera de hasta un 7 % de sal. El producto terminado es un queso con alto contenido de sodio. De hecho, el queso feta contiene 312 mg de sodio en una porción de 28 gramos, lo que puede representar hasta el 13 % de la cantidad diaria recomendada.

Si somos sensibles a la sal, una forma sencilla de reducir el contenido de sal de este queso es enjuagarlo con agua antes de comerlo. También existen variedades bajas en sodio.

Contiene lactosa

Los quesos sin madurar tienden a tener más lactosa que los quesos añejos. Como el queso feta es un queso sin madurar, tiene un mayor contenido de lactosa que otros quesos.

Las personas que son alérgicas o intolerantes a la lactosa deben evitar comer quesos sin madurar, incluido el feta. No se recomienda consumir una pastilla para la lactosa y tomar este tipo de queso.

No apto para embarazadas

Listeria monocytogenes es un tipo de bacteria que se encuentra en el agua y el suelo y que puede contaminar cultivos y animales. Por lo general, se recomienda a las mujeres embarazadas que eviten consumir verduras y carnes crudas, así como productos lácteos no pasteurizados, porque tienen el potencial de estar contaminados con estas bacterias.

Los quesos elaborados con leche sin pasteurizar tienen un mayor riesgo de portar la bacteria que los quesos elaborados con leche pasteurizada. De igual forma, los quesos frescos tienen mayor riesgo de portarla que los añejos, debido al mayor contenido de humedad.

¿Cómo comer?

Este queso puede ser una gran adición a las comidas debido a su sabor y textura. De hecho, los griegos tradicionalmente lo mantienen en la mesa para que las personas lo añadan libremente durante las comidas. En el caso de no saber cómo tomarlo, a continuación enseñamos algunas formas divertidas de agregar este tipo de queso a la comida:

  • En pan: cubre con queso feta, rocía con aceite de oliva y sazona con sal y pimienta.
  • En ensaladas: pondremos queso desmenuzado en las ensaladas.
  • A la parrilla: lo asaremos, lo rociaremos con aceite de oliva y sazonaremos con pimienta.
  • Con frutas: crearemos platos como una ensalada de sandía, queso feta y menta.
  • En tacos: esparciremos queso desmenuzado sobre los tacos.
  • En pizza: añadiremos queso feta desmenuzado e ingredientes como tomates, pimientos y aceitunas.
  • En tortillas: combinaremos los huevos con espinacas, tomates y queso.

queso feta de mercadona

Queso feta de Mercadona

En cualquier supermercado encontramos este tipo de queso. Sin embargo, el más popular es el de Mercadona. A un precio de 1’95 euros la tarrina de 200 gramos, parece ser una buena manera de consumir lácteos.

Los ingredientes son totalmente saludables «leche de oveja y cabra pasteurizada, sal, fermentos lácticos y cuajo«. En cuanto a los valores nutricionales, por cada 100 gramos de este queso encontramos:

  • Energía: 277 calorías
  • Grasa: 23,2 gramos
  • Hidratos de carbono: 1 gramo
  • Proteína: 16 gramos
  • Sal: 2,2 gramos

El recipiente tiene 200 gramos, aunque viene con la salmuera incluida para mantener el queso en perfecto estado hasta que se consuma. La presentación es de cubitos de queso madurado, en salmuera, con base de leche de cabra y de oveja. Lógicamente, la marca es Hacendado, que aporta seguridad al salir al mercado.

Es un tipo de queso muy saludable, y la versión de Mercadona cuenta con unos buenos valores nutricionales y con los ingredientes adecuados.

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