Cómo saber que un huevo está en buen estado

Estamos a costumbrados a comer huevos desde que somos pequeños, lo tenemos muy asimilado en nuestra dieta. De hecho, es uno de los alimentos más completos que podemos comer cada día y su versatilidad nos ayuda a elaborar infinidad de recetas con ellos. El plato más común en España es el huevo frito con patatas, una comida, rápida sabrosa y nutritiva, pero ¿y cómo sabemos que ese huevo que vamos a preparar está en buen estado? Vamos a dar algunos consejos para evitar una intoxicación.

Los huevos existen en nuestra dieta desde hace cientos de años y aunque es un alimento no apto en dietas veganas, muchos expertos siguen insistiendo en la importancia de consumirlos, aunque sean esporádicamente.

Técnicamente, no hay diferencias de calidad (en cuanto a nutrientes) entre un huevo de gallinas criadas en libertad, de otras criadas en suelo (en el suelo de naves industriales), de aquellas que desgraciadamente viven en jaulas del tamaño de un folio A4. Donde sí hay diferencias es en la vida de la gallina.

Un huevo aporta más de 6 gramos de proteínas, vitaminas esenciales como la B12, riboflavina, niacina, ácido fólico, entre otras, y minerales como calcio, hierro, cobre, zinc y sodio. Un producto sencillo, barato y nutritivo, además, apto para todos y todas las edades, salvo que un médico diga lo contrario.

¿Cuánto tiempo dura un huevo?

Para las familias numerosas o los hogares donde viven muchas personas, las docenas de huevos se suelen acabar rápido, sin embargo, para quienes viven solos, agotar una docena, puede llevarles más de un mes en muchas ocasiones. Pertenezcamos a un grupo u otro, es interesante conocer si el huevo que hemos sacado de la nevera en está en buen estado o es mejor desecharlo.

Por normal general, y manteniendo los huevos en una cadena continua de frío, pueden durarnos entre 3 y 5 semanas. Sin embargo, fuera de la nevera aguantan de entre 7 a 10 días.

Para una mejor conservación, según la ICU, los huevos han de colocarse al fondo de la nevera, ya que en la puerta surgen más cambios de temperatura, lo que hará que este alimento se estropee antes. Según los expertos, no se recomienda comer huevos que llevan más de 28 días desde la pueta, y también desaconsejan dejar un huevo más de 2 horas fiera de la nevera y después consumirlo.

Como apunte interesante, si congelamos un huevo, por el motivo que sea, lo mejor es no esperar a que se descongele entero, sino que llegue hasta el punto en el que se pueda romper la cáscara y verterlo en la sartén o donde vayamos a usarlo. Es importante seguir la norma de las 2 horas, más allá hay riesgo de contaminación.

Un plato con huevos, tomate y aguacate

¿Qué pasa si como un huevo en mal estado?

Un huevo en mal estado puede provocarnos una intoxicación leve o muy grave dependiendo de la cantidad que comamos, el estado de caducidad y de si hay bacterias de salmonella o no.

Una intoxicación por comer huevos que están caducados o pasados tiene unos síntomas nada agradables que van desde náuseas, mareos, vómitos y diarreas de varios tipos, hasta fiebre por la infección.

Es por esto por lo que siempre se recomienda consumir los alimentos lo antes posible, al menos los frescos, ya que los envasados suelen tener una fecha de caducidad más certera y más alargada en el tiempo.

Otro consejo básico para evitar intoxicación es limpiar la huevera bien a fondo y colocar ahí los huevos, desechando así los cartones que pueden criar microorganismos.

Antes de pasar al siguiente apartado, cabe decir que los huevos no se han de limpiar, solo los rompemos, desechamos las cáscaras y continuamos con la receta. Si lavamos los huevos, eliminamos la película impermeable protectora y estaremos creando una puerta de libre acceso para las bacterias y macroorganismos.

Maneras de detectar el estado de un huevo

Existen diferentes formas de averiguar si el huevo que nos vamos a comer está en buen estado o es mejor desecharlo al contenedor de orgánicos. Vamos a señalar solo los trucos más fiables, ya que existen otros que solo bulos.

Un vaso de agua

Es el truco más viejo que existe para saber si el huevo que queremos cocinar está en buen estado o no. Es el método más rápido y fiable, ya que mirar la fecha puede no ser una buena idea. Puede que su fecha de caducidad sea para finales de mes y el huevo no esté del todo fresco, por que aumentan las probabilidades de intoxicación si esperamos a la fecha límite.

Llenamos un vaso de agua y esperamos los siguientes comportamientos:

  • Si el huevo se hunde en horizontal rápido y fácilmente es señal de que está fresco y en buen estado.
  • Si tarda un poco en hundirse estamos a medio camino entre en buen estado y es hora de desecharlo, así que podemos consumirlo, pero al abrirlo mejor verlo y olerlo.
  • Si se queda flotando es un indicativo de que está podrido y en mal estado y debe ir directo al contenedor de orgánicos.

Ujn huevo roto en medio de un cartón de huevos

Agitar el huevo

Se trata de otra forma de asegurarnos que este huevo está aún en buen estado para ser consumido o no. Para este truco debemos afinar el oído, ya que será el que nos dirá si lo cocinamos o no…

Al agitar el huevo cerca de nuestra oreja podemos llegar a escuchar varios sonidos, pero solo dos son indicativos reales:

  • Si suena a líquido, es porque está en mal estado.
  • Si suena compacto o directamente no se oye nada de líquido, enhorabuena, ese huevo se puede consumir perfectamente.

Romperlo y observarlo en un plato

Este truco es el definitivo, si no nos fiamos del agua, ni de nuestro propio sentido de la audición. Este consejo es básico y muy clave, además, es usado en la alta cocina. Solo cuando vemos un huevo roto, es cuando podemos confirmar al 100% si está en buen estado o no.

La clara debe ser gelatinosa, casi transparente, no debe oler fuerte, ni tener manchas, ni cambios de color, ni sangre, ni trozos de nada. La yema se ha de quedar compacta y más o menos centrada, delo contrario, si la yema se extiende al romper el huevo, es una señal inequívoca de que no está fresco. Se puede consumir, sí, pero podríamos tener leves molestias estomacales.

Cocerlo

Si hemos cogido los huevos y los hemos puesto a cocer sin haber realizado ninguna de las pruebas anteriores, entonces nos tocará detectar el estado de los huevos tras su cocción.

Una vez abierto por la mitad, si la yema tiene un color oscuro, está desplazada hacia un lateral o pegada a la cáscara, es que no está muy fresco. Sin embargo, si la yema tiene un color normal, el huevo huele bien y la yema está bien centrada, es que está fresco y podemos consumirlo.