¿Por qué hay huevos que tienen la cáscara arrugada?

Seguramente te ha pasado alguna vez eso de abrir un cartón de huevos y ver que alguno tiene la cáscara arrugada. Espero que no hayas decidido tirarlo a la basura por su aspecto rugoso; y de ser así, hoy te explicamos a qué se debe esa textura y por qué no afecta en absoluto al sabor o contenido del huevo.

Aunque un huevo suele ser una buena representación de la salud general de la gallina (gallinas sanas que se alimentan con una dieta bien balanceada ponen huevos hermosos y uniformes), un huevo anormal de vez en cuando es bastante normal. La mayoría de los huevos «raros» no son motivo de preocupación. Suelen ser cosa de una sola vez, pero en el caso de ocurrir a menudo, el granjero debería revisar a la gallina por si tuviera un problema de salud más grave.

Causas de cáscara arrugada en huevos

Somos muy exigente con la apariencia de los alimentos, y solemos evitar comprar verduras o frutas desiguales o con «defectos». En los huevos ocurre que una cáscara rugosa se puede considerar un defecto de calidad, pero tan solo visual. No tiene ningún efecto negativo en la seguridad de consumo o valor nutricional.

Entonces, ¿por qué lo normal es tener la cáscara lisa? Las causas de esa rugosidad pueden ser falta de madurez o defectos en la función de la glándula cascarógena sita en el útero de la gallina; enfermedades de la gallina, como la bronquitis infecciosa; gallinas sometidas a estrés y hacinamiento.

Otros expertos defienden que este defecto pueden aparecer con mayor frecuencia en las gallinas ponedoras de huevos XL y portadoras de dos yemas. Incluso por el uso excesivo de antibióticos; deficiencia de cobre en la dieta de las gallinas ponedoras; o exceso de calcio.

Su aparición es más común en las capas más viejas, los huevos arrugados o con crestas o capas desiguales en la cáscara también pueden ser causados ​​por el estrés. Si la gallina se asusta mientras pone, como por un perro que ladra, un depredador al acecho, una tormenta eléctrica u otro factor de estrés anormal, el caparazón puede terminar con una cresta en la superficie. A medida que la gallina envejece, la clara de sus huevos se vuelve naturalmente más delgada, y dado que es más difícil para la cáscara cubrir una sustancia acuosa, la cáscara puede terminar con protuberancias y crestas. El estrés por calor también puede causar arrugas en la superficie del huevo, al igual que una mala nutrición en general o una glándula de la cáscara defectuosa.

También pueden aparecer manchas en el huevo o pequeños puntos que parecen huevas de pez, pero en realidad son depósitos de calcio. Si la gallina está comiendo demasiado calcio, sus huevos pueden terminar con estos depósitos. Otra causa de los depósitos de calcio puede ser que estén recibiendo demasiada vitamina D3 en la dieta. Esto puede provocar una sobrecarga de calcio en la sangre llamada hipercalcemia y puede provocar daños en el corazón y el hígado. Alimentar a las gallinas con un pienso de buena calidad y de buena reputación es muy importante para asegurarse de que obtengan el equilibrio correcto de nutrientes.

huevos con cascara arrugada

¿La cáscara arrugada es segura para el consumo?

Si no te preocupa demasiado la estética del alimento, es posible que te cuestiones comerlo si no es del todo seguro. Lo cierto es que casi un 2% de los huevos comercializados suelen tener este tipo de defectos, como la cáscara arrugada. El porcentaje es tan bajo porque las gallinas ponedoras son primerizas o aquellas que están al final de su vida productiva.

Algo que sí debes tener en cuenta es que la cáscara esté intacta. Da igual si es lisa o rugosa, en el caso de tener alguna rotura, lo mejor es tirarlo por posible contaminación en el interior. Aunque estéticamente no son los más bonitos, los huevos arrugados son aptos para comer. Incluso si la gallina tiene bronquitis infecciosa, porque la enfermedad no se transmite a través del huevo.

No obstante, si al cascar el huevo notamos algo raro en su interior, será mejor no consumirlo. En el caso de ver manchas rojas, el peligro no existe. Tan solo se tratan de pequeños vasos sanguíneos que se han roto. No producen ningún tipo de efecto secundario al consumirlo, pero si lo preferimos se puede apartar cuidadosamente con un tenedor o una cuchara. Tampoco es cierto que sea un pequeño pollo que han sido abortado o no ha terminado de fecundarse.

¿Los huevos que comemos están fecundados?

Ahora que ya sabes que no existe ningún riesgo en consumir este tipo de piel arrugada, quizá te interesaría saber cómo se forman realmente los huevos de gallina. Aunque creas que dándole calor al huevo que has comprado en el supermercado vas a poder ver nacer un pollito, te equivocas.

Las gallinas ponedoras viven solas, y enjauladas en el peor de los casos. No existe la presencia de gallo, por lo que no pueden fecundarse. Un huevo tarda unas 24-26 horas en producirse, independientemente de que un gallo lo fecunde o no. Además, permanece en el útero entre 18 y 22 horas, hasta que se produce la formación de la cáscara y se expulsa por la vagina. Seguro que has visto que salen «lanzados», y es debido a las contracciones de la musculatura.

No obstante, en el caso de tener un gallo junto a las gallinas, tomar huevos fecundados no supone ningún peligro para la salud. De hecho, no notarás diferencia alguna y son igual de nutritivos en ambos casos. Sin embargo, si la gallina los está incubando porque no se ha recogido a los pocos días, es posible que ya esté formándose el embrión dentro del huevo. En ese caso, deja que las crías nazcan y estén con su madre.