¿Cómo saber si la leche está mala?

¿Cómo saber si la leche está mala?

Carol Álvarez

Hay cosas que dan mucho coraje, pero que la leche se ponga mala cuando no tienes de repuesto es lo peor. O bien te has olvidado de conservarla adecuadamente o alguien la ha dejado a medio cerrar. Sea como sea, esta bebida nos obliga a consumirla antes de tiempo para evitar que se ponga mala.

Muchas veces, la fecha de caducidad no es el factor que depende para que la leche pierda su propiedad; pero al darle un sorbo u olerla, te das cuenta de que estás al borde de la muerte.

¿Existe alguna manera para saber antes de tiempo si está mala? La ciencia ha pensado en nosotros y han determinado unos sensores que avisarán de la frescura de la leche.

¿Por qué se pone mala la leche?

La leche contiene microbios que, con el paso del tiempo, comienzan a emitir cantidades de compuestos orgánicos volátiles, como aldehídos y cetonas. Esos microbios son los culpables de que la leche cambie de olor y sabor. Sería estupendo tener unos sensores que detecten estos microbios a medida que se acumulan, y así nos avisarían de cuándo la leche ha llegado a una fase de no retorno.

Pero si lo pensamos, implementar estos sensores en todos los millones de envases no resulta nada factible, más aún cuando estos productos irán después a la basura. En un estudio, los investigadores tuvieron esto en cuenta y crearon un sensor colorimétrico, realizado únicamente con dos ingredientes: el reactivo de Schiff, una sustancia que varía su color cuando detecta compuestos orgánicos volátiles; y dióxido de silicio, un mineral.

Cubrieron una capa de las nanopartículas de dióxido de silicio con el reactivo, y luego vertieron la mezcla sobre varias muestras de leche, que se conservaron a temperaturas entre 7 y 19ºC. Conforme la leche se iba poniendo mala, las nanopartículas recubiertas con reactivos cambiaron de un tono rosado a púrpura.

riesgos leche en mal estado

Síntomas de leche en mal estado

Hay algunas señales que debemos tener en cuenta para saber si la leche está mala o ha perdido sus propiedades.

Cambio de color

Hay leches que no necesariamente tienen que estar caducadas para que cambien de color. El cambio de color puede vincularse con concentraciones de bacterias y niveles altos de compuestos orgánicos volátiles.

Es decir, la leche puede dejar de ser apta para el consumo humano, a pesar de no haber caducado. Como la fecha de caducidad es un dato que no tiene gran importancia para definir cuándo la leche se va a poner mala, hay que estar atento a todo tipo de señales. Normalmente se rompen las cadenas de conservación desde el supermercado a casa.

Fecha de caducidad vencida

La leche puede durar hasta siete días después de su fecha de caducidad si se almacena correctamente. Sin embargo, si se deja fuera durante un cierto período de tiempo, existe una alta probabilidad de que esté mala una vez que llegue a su fecha. También vale la pena señalar que la vida útil de la leche depende de la cantidad de grasa y lactosa que contiene.

Por ejemplo, la leche sin lactosa y sin grasa puede durar hasta 10 días después de su fecha de vencimiento. Por otro lado, la leche entera solo puede durar hasta 5 días.

Mal olor

Una de las maneras más fáciles de determinar si la leche se ha echado a perder es olerla. La leche que todavía es segura para beber no debe tener un olor agrio, ácido o desagradable. Sin embargo, si tiene un olor extraño, es probable que ya esté echado a perder. Si no está seguro, es mejor no usarlo más.

Mientras tanto, la leche fresca no suele tener ningún olor fuerte. Si tu leche huele raro, lo mejor es no consumirla.

Cambios en la textura

Si la leche no ha llegado a su fecha de caducidad pero ya muestra signos de deterioro, puede ser porque no se está almacenando correctamente. La leche no debe reposar por durante mucho tiempo a 4 °C o más. Lo mejor es volver a poner la leche en el frigorífico y mantenerla fría cuando no esté en uso.

Si tenemos un microondas, podemos probar si la leche aún está en buen estado vertiendo un poco en el vaso apto para microondas y calentando la leche en el microondas durante un minuto. Luego, la sacaremos y observaremos si tiene algún grumo o si ha cambiado de color. Si es así, entonces es mejor no consumirla.

Riesgos de beber leche en mal estado

Si bebemos una pequeña cantidad de leche mala, es posible que no presentemos síntomas o que solo tengamos síntomas menores que eventualmente desaparecerán por sí solos. Algunos de estos pueden ser diarrea, vómitos, dolor de estómago o náuseas.

Sin embargo, consumir leche cruda no pasteurizada en mal estado puede causar problemas más serios, como intoxicación alimentaria. Esto se debe a que la leche cruda contiene patógenos, como E. coli, listeria, campylobacter, salmonela o criptosporidio.

Si creemos haber consumido leche en mal estado, lo mejor es escupirla en vez de poner en riesgo la salud.

¿Cómo reutilizar la leche mala?

En vez de tirar la leche en mal estado o la leche agria, hay otras cosas que podemos hacer para que sea útil. Algunos ejemplos son:

  1. Hornear. Hay muchas recetas que usan leche agria para hornear. Podemos intentar usarla para hacer bollos, tortitas, panes y otros productos horneados.
  2. Hacer platos más cremosos. Lo mismo ocurre con la cocción, usar leche agria para cocinar platos eliminará cualquier mal sabor y olor. Agregar un chorrito de leche agria a la sopa o guisos para hacerlo más cremoso.
  3. Ablandar los bistecs. El ácido láctico que está presente en la leche es perfecto para ablandar la carne. Para usarla, remojaremos la carne en leche agria antes de cocinarla. También podemos usarla como parte de la marinada.
  4. Tratamientos faciales. Además de ablandar la carne, el ácido láctico también es excelente para hacer que tu piel sea más suave, firme y brillante. Podemos usar leche agria diluyéndola con agua y luego frotándola suavemente sobre la piel. Si no podemos acostumbrarnos al olor de la leche agria, podemos agregar gotas de aceite esencial.
  5. Plantas. Puede que no sea aconsejable que los humanos beban leche agria, pero a las plantas les gusta.
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